Milagros Marcos, consejera de agricultura y ganadería... y ahora portavoz de la Junta de Castilla y León
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Publicado por Ángel Cuaresma

Sin participar, ni de lejos, en la desenfrenada carrera por ver quién es el periodista que más y mejor elogia al Gobierno, no por ello evitaré valorar el nombramiento de nuestra consejera, la de Agricultura, como portavoz de la Junta de Castilla y León. Y lo haré, ahora que se valora tanto la coherencia, en términos no muy diferentes a los del momento en que fue designada para esto de nuestro campo.

En primer lugar, bueno será resaltar que los ciudadanos quieren, queremos, que al frente de los asuntos públicos se  encuentren personas con capacidad de gestión, que sean eficaces en sus decisiones y que sepan combinar la rapidez que tantas veces se requiere de ellas con la prudencia que algunas cuestiones reclaman . Y ello, quién lo va a negar, lo ha demostrado Milagros Marcos primero en el área que a ella de verdad le gusta, la de los Asuntos Sociales, como en la que, en un tiempo récord, ha empezado a hacerle tilín, la Agricultura, dura, sin duda, para ella, pero un reto al que ha cogido por la testuz, que no va a soltar por muy cuesta arriba que se pongan las cosas.

Pero, junto con esa capacidad de trabajo, primer requisito, insisto, que exigen los ciudadanos, éstos tampoco le hacen ascos a una cara amable, eso que ahora se llama capacidad de diálogo, o talante, o busque ustedes el sinónimo que quieran. Y, en esto, también en esto, no ha podido encontrar Herrera una mejor sucesora para Rosa Valdeón.

El presidente hablaba, al explicar el nombramiento, de la juventud de la palentina, juventud que no va reñida con la experiencia, combinación que deberá desplegar, no sólo cada jueves a eso de las 12,30, sino casi al minuto, en el supuesto de que los medios, que es mucho suponer, sigamos interesados por las cosas que pasan y por contarlas con rapidez y rigor. Pero, bueno, eso forma parte de otro ámbito que no es el que nos ocupa.

Bienvenida sea la circunstancia política que va a permitir que la cara, no sólo amable, como decía, sino la, a partir de ahora, más conocida de la Junta de Castilla y León, sea la misma que representa al campo. No le restará, seguro, un minuto de dedicación al sector pero éste, a cambio, deberá sacar provecho de ese pasar a primera línea. Que así sea.

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