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La Confederación Hidrográfica del Duero y la Diputación de Ávila han organizado hoy, 16 de marzo, en la localidad abulense de Cabezas de Alambre una sesión informativa dirigida a usuarios de aguas subterráneas en la que se han tratado cuestiones como derechos de uso, concesiones, constitución de comunidades y estado de masas.

El Ayuntamiento de este municipio ha sido el escenario de la jornada, que ha inaugurado el presidente de la institución provincial, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, y en la que ha intervenido como único ponente el comisario de aguas de la CHD, Ángel González Santos.

En su disertación, González Santos ha explicado aspectos concernientes al régimen jurídico del uso de agua para riego, donde existen diferentes tipos, ya sean de derecho privado o concesiones, a las posibilidades de modificar sus características y a los aprovechamientos.

Respecto al estado de la masa de agua de Medina del Campo, a la que pertenece desde el punto de vista hidrogeológico la zona del norte de Ávila, el comisario ha señalado que experimentó un considerable descenso de sus capas freáticas por sobreexplotación en los años 80 y 90, “tuvo una  mejora en la primera década de este siglo y ahora observamos que los niveles siguen a la baja”.

Medidas de protección

Los piezómetros ubicados en el entorno indican que se ha dejado sentir el efecto de la sequía, de ahí que el Plan Hidrológico de la cuenca del Duero establezca medidas para proteger esta masa de agua y las otras tres del centro de la demarcación –Los Arenales, Tierra del Vino y Tordesillas-, sobre todo en términos cuantitativos.

El comisario de aguas durante su intervención de esta mañana en Cabezas de Alambre. González Santos ha destacado las ventajas que supone el modelo organizativo de las comunidades de aguas subterráneas, por su ahorro de costes, flexibilidad de usos que facilita la rotación de cultivos y fórmula de gestión colectiva tutelada por la Administración pero con estatutos propios.
Además de las de menos de veinte usuarios o por convenio, en toda la cuenca ya hay una treintena en proceso de constitución, para superficies de regadío comprendidas entre las 500 y las 4.000 hectáreas, de las que seis se hallan en la masa de Medina del Campo. “Son esenciales para  
lograr un uso racional de los recursos y para la mejora de la productividad de las explotaciones”, concluyó.

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