Una larga tradición centenaria la que se va a celebrar este próximo fin de semana en la capital zamorana dentro de las Ferias y Fiestas de San Pedro, la Feria del Ajo, que cuenta con un gran arraigo en la provincia. Un total de 475 cultivadores procedentes de varias localidades como Cuelgamures, Villabuena del Puente, La Boveda de Toro, Fuentespreadas o El Maderal pondrán a la venta durante tres días en la Avenida de Las Tres Cruces más de un millón de kilos de ajos.

En esta ocasión han sido 27 puestos más los que han solicitado participar en este certamen muy valorado por los zamoranos ya que cada vez son más los agricultores que se dedican a cultivar este producto como una alternativa a su producción agraria. Al menos así lo ve Diego Riesco, un ajero de la localidad zamorana de El Pego “nos sirve de complemento a nuestra actividad agrícola ya que consigues un sobresueldo que en esta época no está mal”.

Así las cosas, a parte de los puestos tradicionales ocupados por los zamoranos también tendrán ocasión de vender ajos dos agricultores de Badajoz, concretamente de Aceuchal.

Este año el ajo “está muy adelantado” asegura Donmiro Rodríguez, un cultivador de Villabuena del Puente que acude desde hace varios años a la Feria del Ajo de Zamora. Las lluvias caídas en el invierno y las buenas temperaturas que se produjeron en los meses de abril y mayo han provocado que el producto tenga una buena calidad. Con respecto a si los ajos se riegan o no la mayoría de los cultivadores lo tienen muy claro “por supuesto que los regamos sino sería imposible que se acabaran de hacer”, señala Diego Riesco, además, “eso no implica que se estropeen como dicen algunos consumidores, nosotros los regamos y salen muy buenos”. También existe discusión sobre los ajos blancos o morados por saber cuál de las dos variedades es de mejor calidad a lo que los cultivadores responden con firmeza “cada uno tiene su cualidad pero al fin y al cabo son iguales en sabor, la elección está en el gusto del comprador por un color o por otro, nada más”.

La mayoría de los ajeros venden su producto desde la propia explotación aunque la mayor parte de ellos siembran bastantes para llevarlos a la Feria. Es el caso de Diego Riesco, este año ha sembrado media hectárea de terreno junto con otros familiares. A la Feria del Ajo suele llevar alrededor de 1.500 ristras que venden a precios “muy parecidos a los de otros años”. En lo que si están de acuerdo todos los productores es que se paga poco por un producto que da “mucho trabajo”. Reconoce Riesco que “tenemos que echar mano de toda la familia para recogerlos, escogerlos y trenzarlos”. En esta ocasión, los precios serán similares a los de otros años cuya oscilación va desde los 3 euros para los ajos más pequeños hasta los 7 u 8 euros para los más gordos.

La Feria del Ajo en Zamora es ya toda una institución en las Ferias y Fiestas de San Pedro ya que no se entienden sin la venta de este producto que pone color y olor durante tres días a las calles de la ciudad.

Maria José Salvador - Agronews Castilla y León

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