
La Diputación de Zamora y la Asociación Zamorana de Empresarios de Hostelería (Azehos), en colaboración con Trufaza y el Hotel Rey Don Sancho, organizan la I Jornada de la Trufa de Zamora con el objetivo de acercar al público y a los profesionales de la cocina el valor de la trufa zamorana, resaltando su versatilidad y su combinación con otros productos de proximidad.
El evento gastronómico se celebrará el próximo 9 de marzo y reunirá a cocineros de las nueve provincias de Castilla y León, quienes elaborarán 10 platos únicos con la trufa como ingrediente protagonista.
La Jornada pretende mostrar la riqueza de la trufa como un producto estrella dentro de la gastronomía zamorana y su potencial en
diferentes elaboraciones y, al mismo tiempo, fomentar las relaciones dentro del sector gastronómico, promoviendo sinergias y difusión de la trufa zamorana en otros territorios, así como hacer alarde de otros productos de la provincia englobados en Alimentos de Zamora, con sus cinco denominaciones de origen, seis indicaciones geográficas protegidas y cinco marcas de garantía, y de los 32 pequeños productores de Exquisiteza.
Acercará este producto al público a través de experiencias sensoriales y gastronómicas y pondrá en valor los productos de proximidad, combinándolos con la trufa en creaciones innovadoras.
Zamora acoge la I Jornada de la Trufa
Asimismo, busca generar impacto y visibilidad para la trufa zamorana más allá de la provincia, mediante la difusión en medios y la promoción por parte de los cocineros participantes.
Los cocineros confirmados son Santiago Vicente y Carlos Prieto (Hotel Rey Don Sancho), Alfonso Meneses, Jonathan Garrote y Sonia San Juan (Panadería San Juan), de Zamora; Javier Rodríguez Martínez (Delirios y Tapas), de León; Juan Carlos Jiménez Pradas (Azul Mediterráneo), de Valladolid; José Figueredo (Restaurante Maño), de Palencia; Héctor Carabias (Oro Viejo), de Salamanca; Francisco De Gregorio Mateo (Virrey Palafox), de Soria; Christian Martínez Pérez (La Pizarrera), de Segovia; y Álvaro Ureña Porres (Quinta de Monje), de Burgos.
Por otra parte, el cultivo de la trufa en Zamora tiene cada vez más importancia. La Diputación Provincial lleva ya casi 20 años estudiando y
cultivando trufas en el Vivero que tiene la propia institución y que ha conseguido obtener desde hace algún tiempo este producto. De hecho el año pasado, la campaña trufera obtuvo unos 300 gramos, una cantidad muy baja debido al ciclo vegetativo que fue malo pero en esta campaña la situación ha sido muy diferente debido a que el Vivero Provincial de la Diputación recogió este producto en la parcela que tiene de 1,4 hectáreas.
Un restaurante de la capital, el Libertén, se quedó con la cosecha de la trufa negra ecológica. Era la parte de producción que salió a subasta y que, en esa ocasión, se adjudicó por un precio final de 1.005 euros el kilo. Señalar que una parte de la producción que se obtiene por parte de la institución provincial se subasta anualmente y la otra se reserva para la planta micorrizada con destino a plantaciones experimentales que se llevan a cabo en la provincia.
Hay que recordar que la producción de trufa negra en la provincia es un importante activo en la investigación y desarrollo en el ámbito de la agricultura y ganadería en la Diputación Provincial de Zamora.











