
A través de una Proposición no de Ley que se presentará en las Cortes autonómicas el próximo 26 de febrero, VOX propone la Declaración como sector estratégico a la actividad de la ganadería intensiva e industria cárnica de Castilla y León.
La ganadería intensiva en Castilla y León, aseguran desde el citado partido en la citada PNL, es un pilar de la economía regional, destacando especialmente el sector porcino, que representa el 17% del total de la producción agroalimentaria y genera un valor de 1.300 millones de euros. A nivel nacional, España ocupa el primer puesto en producción de porcino en la Unión Europea y es el tercer mayor exportador mundial.
Sin embargo, a pesar de su peso en la economía y en el empleo rural, este modelo productivo enfrenta diversas amenazas, aseveran desde VOX, muchas de ellas derivadas de la regulación medioambiental europea, el aumento de costes de producción y la presión fiscal.
Castilla y León y la importancia del sector porcino
Castilla y León es una de las comunidades autónomas donde la ganadería intensiva tiene un mayor impacto económico y social. Según los últimos datos, la región produce anualmente 600.000 toneladas de carne de cerdo, consolidándose como uno de los motores económicos del sector agroalimentario.
En términos generales, la ganadería representa el 20% del PIB agroalimentario de Castilla y León, aportando empleo directo e indirecto en zonas rurales y contribuyendo a evitar la despoblación. Además, su importancia en la exportación es clave, ya que gran parte de la carne producida en la comunidad llega a mercados internacionales.

Amenazas para la ganadería intensiva: regulación y sobrecostes
A pesar de su relevancia, la ganadería intensiva enfrenta numerosas dificultades. Entre las principales amenazas que se destacan desde VOX en la citada Proposición No de Ley que se presentará en las Cortes de Castilla y León el próximo 26 de febrero, se encuentran:
1. Normativa ambiental y fiscal
Las políticas medioambientales impulsadas por la Unión Europea y el Gobierno de España han incrementado los costes de producción. La nueva Directiva sobre emisiones contaminantes obliga a las granjas porcinas a cumplir estrictas normas, lo que supone inversiones millonarias en adaptación.
2. Competencia desleal de terceros países
La falta de medidas de reciprocidad en el comercio internacional permite la importación de productos ganaderos desde países con normativas sanitarias y medioambientales menos exigentes. El sector porcino español se ve perjudicado por la entrada de carne de cerdo de países con menores costes de producción.
3. Pérdida de explotaciones y descenso del empleo
En la última década, el número de explotaciones porcinas en España ha caído, señalan desde VOX, hasta las 45.637, a pesar de que el censo de ganado porcino sigue siendo alto, con 34,4 millones de cabezas. A su vez, el empleo en el sector primario ha disminuido en casi 100.000 trabajadores desde 2018, lo que pone en peligro el relevo generacional.
El impacto del modelo ganadero en la despoblación y la soberanía alimentaria
Uno de los grandes desafíos de Castilla y León es la despoblación en el medio rural. En este contexto, la ganadería intensiva se ha convertido en una de las pocas actividades que garantiza empleo estable en municipios con baja densidad de población.
Además, el modelo de producción intensiva permite asegurar el abastecimiento de proteína animal de calidad a precios asequibles, contribuyendo a la soberanía alimentaria y evitando la dependencia de importaciones en un contexto de inflación en el precio de los alimentos.
Excesiva burocracia y falta de seguridad jurídica
Uno de los problemas más graves que enfrenta este sector en Castilla y León es la burocracia excesiva, lamentan desde VOX. Actualmente, existen alrededor de 200 explotaciones pendientes de permisos administrativos en la comunidad. De estas, 180 han presentado su solicitud cumpliendo con todas las normativas exigidas, pero los retrasos en la concesión de licencias afectan su viabilidad.
Además, la diversidad de regulaciones autonómicas en materia urbanística y medioambiental genera desigualdades en el desarrollo de nuevas explotaciones, creando inseguridad jurídica para los empresarios del sector.
Medidas propuestas para garantizar la competitividad del sector
Para asegurar la supervivencia y el crecimiento del sector cárnico-ganadero, se han propuesto una serie de medidas estratégicas, entre las cuales destacan:
1. Declaración del sector como estratégico
Se plantea que la Junta de Castilla y León declare la ganadería intensiva y la industria cárnica como sectores estratégicos, lo que permitiría la implementación de un Plan de Acción para su desarrollo.
2. Reducción de la carga fiscal y regulatoria
Se busca reducir la presión fiscal y burocrática que afecta a las granjas ganaderas, fomentando un entorno más favorable para su desarrollo.
3. Protección frente a las importaciones de terceros países
Se exige el establecimiento de cláusulas espejo en los acuerdos comerciales de la Unión Europea, garantizando que las importaciones cumplan los mismos requisitos sanitarios, medioambientales y de bienestar animal que se exigen a los ganaderos españoles.
4. Apoyo a la modernización de las granjas
Es necesario establecer líneas de ayudas que faciliten la adaptación de las granjas a las nuevas normativas de bienestar animal y sostenibilidad ambiental.
5. Incentivos al relevo generacional
Para evitar la desaparición de pequeñas y medianas granjas, se proponen ayudas específicas para jóvenes ganaderos, incluyendo:
- Subvenciones para la creación o adquisición de granjas ganaderas.
- Reducción de impuestos a empresas que contraten jóvenes en el sector.
- Líneas de crédito específicas con bajos intereses para emprendimientos en ganadería.
- Centros formativos especializados en el medio rural para garantizar la formación en el sector primario.
6. Agilización de licencias
Se propone, desde VOX en la ya citada PNL, una simplificación de los procedimientos administrativos y la creación de mecanismos que garanticen la agilidad en la tramitación de permisos, evitando retrasos que afectan el desarrollo del sector.
Conclusión: Un modelo de producción en riesgo
La ganadería intensiva en Castilla y León, afirman desde el citado partido en la citada Proposición No de Ley, enfrenta grandes desafíos que ponen en riesgo su competitividad, sostenibilidad y supervivencia. Aunque el sector es fundamental para la economía agroalimentaria, la creciente presión normativa, la competencia desleal y la falta de incentivos amenazan su viabilidad.
Es necesario que las autoridades autonómicas y nacionales tomen medidas urgentes para proteger al sector, garantizando un marco regulador que permita su desarrollo sin comprometer su rentabilidad. Castilla y León no puede permitirse la pérdida de uno de los sectores productivos más relevantes para su economía y para la lucha contra la despoblación rural.












