
La vendimia en la Denominación de Origen Cigales ha llegado a su fin, tras más de un mes de trabajo en los viñedos de esta zona vitivinícola de Valladolid y Palencia. La campaña de 2024 se cerró el 15 de octubre en el municipio de Cubillas de Santa Marta, donde también había comenzado el pasado 7 de septiembre. Este año, las bodegas han recepcionado un total de 6.108.949 kilos de uva, lo que supone una reducción del 21% respecto a los 7.772.794 kilos recogidos en 2023, una cifra que, a su vez, se sitúa por debajo de la media habitual, que suele rondar los 8 millones de kilos.
La merma de producción ha sido atribuida a varios factores, entre ellos las altas temperaturas y la sequía que han afectado gravemente a la viña en los dos años anteriores. Sin embargo, el principal culpable de esta caída ha sido la proliferación de la plaga de conejos, que ha causado daños significativos en muchas parcelas. A pesar de los esfuerzos para mitigar los efectos de esta plaga, sigue siendo un problema difícil de controlar en las zonas vitivinícolas de la región.
Impacto de las condiciones climáticas en la producción
El calor extremo y las condiciones de sequía han sido factores determinantes en la vendimia de 2024. Según los técnicos de la D.O. Cigales, las viñas han experimentado un alto nivel de estrés hídrico, lo que ha limitado el crecimiento y desarrollo de las plantas. Esto, combinado con el impacto de la plaga de conejos, ha provocado una reducción en el rendimiento de las parcelas, especialmente en las más expuestas y en aquellas que no contaban con sistemas de riego adecuados para compensar la falta de agua.
Águeda del Val, Directora Técnica de la D.O. Cigales, comentó que «la vendimia ha transcurrido de manera tranquila, pero con preocupación por los bajos rendimientos en muchas parcelas». Aunque las bodegas comenzaron a recibir uvas de manera pausada a partir del 7 de septiembre, fue durante la semana del 16 de septiembre cuando la entrada de uva se generalizó. El inicio lento permitió a los viticultores y bodegueros manejar mejor la situación, pero las cifras finales de producción reflejan las dificultades que ha enfrentado el viñedo este año.
A pesar de la caída en la cantidad de uva, los enólogos de la región son optimistas respecto a la calidad de los vinos que se elaborarán con la cosecha de 2024. «Afortunadamente, la sanidad de la uva ha sido excelente, y los parámetros recogidos durante la vendimia son muy buenos», destacó Del Val. Este factor será crucial para la elaboración de vinos rosados, blancos y tintos de alta calidad, que es la principal seña de identidad de la D.O. Cigales.
Un cambio en las tendencias de elaboración en la D.O. Cigales
Una de las características más notables de la vendimia de 2024 ha sido la tendencia a vendimiar de manera más temprana tanto para los rosados y blancos como para los tintos. Según Del Val, este cambio responde a las nuevas tendencias del mercado, que demandan vinos más ligeros, frescos y con graduaciones alcohólicas más bajas. «Buscamos graduaciones menores que sean acordes a las preferencias de los consumidores, especialmente para los rosados y tintos jóvenes, donde se prima la frescura y la ligereza en boca», explicó.
No obstante, la D.O. Cigales sigue apostando por la elaboración de tintos de guarda, crianzas y reservas, que requieren uvas con una mayor concentración de color y mayor capacidad de envejecimiento. Estas uvas, que se vendimian más tarde, suelen presentar parámetros más robustos en cuanto a estructura y graduación alcohólica, lo que permite la producción de vinos con gran potencial de longevidad.
La principal variedad de uva de la D.O. Cigales sigue siendo la Tempranillo, que representa el 86% del total de la uva recogida este año. Esta variedad, también conocida localmente como Tinta del País, es el alma de los vinos de Cigales, tanto de los rosados como de los tintos. Las uvas blancas, utilizadas principalmente para la elaboración de rosados y vinos blancos, representan un 8% de la producción y están compuestas por variedades como Verdejo, Albillo, Viura y Sauvignon Blanc. El resto, un 6%, corresponde a otras variedades tintas como Garnacha tinta, Garnacha gris, Merlot, Cabernet Sauvignon y Syrah.
A pesar de las dificultades que ha planteado la campaña de 2024, los expertos de la D.O. Cigales se muestran optimistas respecto a la calidad de los vinos que se obtendrán de esta vendimia. Del Val augura una cosecha de «rosados, tintos y blancos de mucha calidad», influenciada por la excelente sanidad de la uva a lo largo de todo su ciclo vegetativo. La combinación de una maduración adecuada y unas condiciones climáticas exigentes ha resultado en frutos con una alta concentración de aromas y sabores, lo que permitirá la elaboración de vinos con gran potencial en el mercado.
La Denominación de Origen Cigales, conocida por sus rosados de alta calidad, ha ganado en los últimos años un reconocimiento creciente tanto a nivel nacional como internacional. Esta denominación cuenta con 1.886 hectáreas inscritas, repartidas entre 286 viticultores y 30 bodegas. A lo largo de su historia, la D.O. Cigales ha sabido adaptarse a los cambios del mercado y a las nuevas demandas de los consumidores, manteniendo siempre un alto nivel de exigencia en la elaboración de sus vinos.
Uno de los problemas más acuciantes que ha enfrentado la D.O. Cigales este año ha sido la plaga de conejos, que ha causado estragos en muchas parcelas de viñedo. Esta plaga, que ha sido difícil de controlar, ha afectado gravemente al rendimiento de las plantas, especialmente en las zonas más afectadas por la sequía. Los viticultores han implementado diversas medidas para intentar mitigar los daños, pero la situación sigue siendo preocupante para el futuro.
Según los técnicos de la denominación, la proliferación de los conejos ha sido uno de los principales factores que han contribuido a la reducción de la cosecha en 2024. La plaga no solo afecta a la producción de este año, sino que también podría tener consecuencias a largo plazo si no se logra controlar de manera efectiva.
La D.O. Cigales ya ha comenzado a trabajar en soluciones para este problema, incluyendo la colaboración con las autoridades locales y regionales para implementar medidas de control más eficaces. Sin embargo, los viticultores temen que, si la plaga continúa extendiéndose, podría poner en riesgo la producción de futuras campañas.
La vendimia de 2024 en la D.O. Cigales ha sido desafiante, marcada por la reducción de la producción debido a factores climáticos y la plaga de conejos. Sin embargo, la calidad de la uva recogida ha sido excepcional, lo que augura una cosecha prometedora para la elaboración de vinos rosados, blancos y tintos de alta calidad. La D.O. Cigales sigue demostrando su capacidad para adaptarse a las dificultades y mantener su compromiso con la excelencia en la producción vitivinícola, consolidando su reputación como una de las regiones más importantes de España en la elaboración de rosados y tintos










