
La tensión vecinal crece en Villalverde, una localidad perteneciente al municipio de Justel en la provincia de Zamora, donde varios residentes han decidido alzar la voz para denunciar una situación que califican de “insostenible” y que, aseguran, se arrastra desde hace meses sin una solución efectiva. Las quejas se centran en la supuesta gestión irregular de ayudas de la Política Agraria Común (PAC), el uso presuntamente indebido de terrenos comunales y la presencia de ganado suelto en el entorno urbano.
Según la documentación trasladada por vecinos de la zona, una de las principales denuncias afecta a un concejal del PSOE en el Ayuntamiento, a quien atribuyen el cobro de aproximadamente 30.000 euros en ayudas vinculadas al uso de superficies comunales y montes para las que, presuntamente, no existiría autorización expresa. Los residentes sostienen que también habría otros casos similares relacionados con explotaciones ganaderas en municipios cercanos.
Los vecinos explican que, tras detectar posibles irregularidades, iniciaron gestiones para revisar la titularidad y disponibilidad real de las parcelas declaradas para cobrar subvenciones. Según su versión, fue necesario recopilar documentación, hablar con los ayuntamientos implicados y contactar con propietarios particulares para verificar qué terrenos eran comunales, cuáles privados y cuáles habían sido cedidos legalmente. Aseguran que, tras estas comprobaciones, algunas ayudas habrían sido bloqueadas temporalmente.
No obstante, la indignación en el pueblo no se limita únicamente al posible uso irregular de fondos públicos. Otra de las principales preocupaciones es la gestión del ganado. Los residentes denuncian la presencia habitual de vacas sueltas dentro del casco urbano y en zonas próximas a viviendas, una circunstancia que consideran peligrosa tanto para la seguridad como para la convivencia diaria.

Conflicto vecinal en Villalverde
Una vecina, Sonia Llamas, relata que una mujer resultó herida tras ser golpeada por una vaca en Villalverde, sufriendo una rotura de hombro y brazo que habría requerido varias intervenciones quirúrgicas y un largo proceso de rehabilitación. El testimonio refleja el malestar existente entre parte de la población, que entiende que no se están adoptando medidas suficientes para prevenir nuevos incidentes.
Además, sostiene que ya se han puesto en contacto con diferentes administraciones y organismos competentes, entre ellos la Junta de Castilla y León, la Diputación y el Seprona. Según indica, este último habría abierto diligencias para analizar los hechos denunciados. Sin embargo, lamenta que, pese al tiempo transcurrido, la situación continúe sin resolverse y que las respuestas institucionales no hayan sido suficientes.
El malestar social ha ido creciendo en una localidad pequeña donde la convivencia diaria se ve especialmente afectada por este tipo de conflictos. Los vecinos aseguran sentirse desprotegidos y reclaman una actuación clara por parte de las administraciones públicas. En su opinión, no se trata únicamente de una cuestión económica vinculada al reparto de ayudas agrarias, sino también del respeto a los bienes comunales, la seguridad ciudadana y la igualdad de trato entre todos los ganaderos y propietarios de la zona.

Fuentes vecinales insisten en que el uso de montes comunales y pastos públicos debe realizarse con transparencia y conforme a la normativa vigente. Recuerdan que estos espacios pertenecen al conjunto de los habitantes y que cualquier aprovechamiento debería contar con autorización y seguir procedimientos reglados. De confirmarse las irregularidades denunciadas, entienden que podrían derivarse responsabilidades administrativas o incluso de otro tipo.
Por el momento, no consta una respuesta pública detallada por parte de las personas señaladas en las denuncias vecinales. Mientras tanto, en Villalverde persiste un clima de preocupación. Los vecinos reclaman controles más estrictos, mayor vigilancia sobre la gestión de ayudas públicas y soluciones inmediatas al problema del ganado suelto. “No se trata solo del dinero, sino del respeto a lo que es de todos”, resume Llamas.











