
Los veterinarios reclaman un papel oficial en la gestión de catástrofes tras las lecciones de la DANA de Valencia y la erupción del volcán de La Palma. El IV Congreso Internacional de Sanidad y Bienestar Animal, promovido por la Organización Colegial Veterinaria y celebrado en Valencia, ha evidenciado que España sigue sin integrar plenamente a estos profesionales en los protocolos de Protección Civil pese a que la legislación ya obliga a proteger a los animales en situaciones de emergencia.
Las imágenes del rescate de mascotas durante la DANA valenciana o de los podencos atrapados por la lava en La Palma marcaron emocionalmente un debate que ahora se traslada al terreno político y técnico. Los expertos reunidos en el congreso consideran que la ausencia de veterinarios en muchos planes autonómicos y municipales representa un problema sanitario, logístico y de salud pública.
Además, el encuentro dejó una advertencia clara: las catástrofes naturales, incendios, inundaciones, sequías o crisis sanitarias no solo afectan a personas, sino también a miles de animales domésticos, ganaderos y silvestres cuya gestión puede condicionar la propia eficacia de las evacuaciones humanas.
La DANA y La Palma cambiaron la percepción de las emergencias con animales
La última jornada del IV Congreso Internacional de Sanidad y Bienestar Animal estuvo centrada en el papel de los veterinarios y de los perros de rescate en la gestión de desastres naturales y emergencias sanitarias.
Las intervenciones recordaron escenas que impactaron a toda España. Una de ellas fue el rescate en Utiel, durante la DANA de Valencia, de una mujer atrapada por las inundaciones junto a su perro y sus gatos. Otra, el caso de los podencos aislados por la lava durante la erupción del volcán de La Palma en 2021.
Según los expertos reunidos en Valencia, estas situaciones demostraron que la protección animal ya forma parte inseparable de la protección civil moderna.
Pese a ello, el Real Decreto 524/2023, que obliga a integrar a los animales en la gestión de emergencias, todavía no se ha desarrollado plenamente ni por parte del Gobierno central ni por la mayoría de las comunidades autónomas y ayuntamientos.
Canarias fue pionera tras un incendio mortal en Gran Canaria
La presidenta del Colegio de Veterinarios de Tenerife, María Luisa Fernández de Miguel, explicó que Canarias comenzó a trabajar en estos protocolos tras un incendio registrado en Gran Canaria en 2017.
Durante aquella emergencia, una ciudadana británica decidió quedarse junto a sus animales y murió calcinada cerca de su vivienda.
Ese episodio llevó a Canarias a diseñar uno de los primeros protocolos veterinarios de emergencias de España, incluso antes de la erupción volcánica de La Palma.
Actualmente, el modelo canario incluye:
- Protocolos oficiales de actuación.
- Equipos homologados para veterinarios voluntarios.
- Cobertura de desplazamientos y alojamientos.
- Formación especializada.
- Seguros de accidentes.
- Integración de veterinarios en el mando de crisis.
Desde la erupción volcánica, representantes veterinarios han participado ya en cuatro grandes incendios y cinco simulacros oficiales.
Valencia prepara un gran protocolo tras la DANA
La Comunidad Valenciana será la tercera autonomía española en desarrollar un sistema estructurado de intervención veterinaria en emergencias tras Canarias y Murcia.
Marta Gabaldón Pérez explicó que la Ley 2/2023 ya obliga a desarrollar protocolos y planes de evacuación para animales ante catástrofes naturales, pandemias y situaciones similares.
Sin embargo, fue la DANA la que evidenció las enormes carencias operativas existentes.
Durante aquella crisis fue necesario improvisar:
- Puestos veterinarios de emergencia.
- Sistemas de identificación masiva de mascotas.
- Hospitalización de animales afectados.
- Gestión de cadáveres de animales.
- Almacenamiento de toneladas de donaciones.
El microchip permitió localizar a miles de perros y gatos, mientras que hospitales veterinarios privados y facultades universitarias colaboraron para atender a los animales rescatados.
Además, empresas como Tragsa participaron en la gestión de cadáveres de animales de compañía y ganado.
Los ayuntamientos siguen siendo el gran punto débil
La presidenta de la Asociación Española de Veterinarios Municipales, Belén Muñoz, denunció durante el congreso que la mayoría de los ayuntamientos españoles siguen sin contar con veterinarios municipales.
Según explicó, estos profesionales son esenciales para:
- Elaborar protocolos locales de evacuación.
- Mantener censos animales actualizados.
- Mapear colonias felinas y protectoras.
- Coordinar redes de acogida.
- Organizar refugios temporales.
- Gestionar animales fallecidos para evitar brotes epidémicos.
El problema adquiere especial relevancia en municipios rurales, donde la presencia de explotaciones ganaderas multiplica el riesgo sanitario durante incendios, inundaciones o enfermedades animales.

Protección Civil reconoce la necesidad de integrar veterinarios
La jefa de Servicio de Riesgos Químicos y Biológicos de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, María Gema Rojo, valoró positivamente la incorporación de veterinarios en los sistemas de emergencia.
Entre sus posibles funciones destacó:
- Análisis de riesgos.
- Elaboración de protocolos de evacuación.
- Atención y triaje animal.
- Definición de alojamientos temporales.
- Asesoramiento técnico a los equipos de crisis.
Los expertos coincidieron en que la presencia de animales puede condicionar directamente las evacuaciones humanas, ya que muchas personas se niegan a abandonar sus hogares sin ellos.
La UME destaca el papel clave de los perros de rescate
El teniente coronel Luis Antonio Rodríguez Álvarez, jefe del Grupo de Intervención en Emergencias Tecnológicas y Medioambientales de la Unidad Militar de Emergencias, explicó las actuaciones de esta unidad en crisis ambientales, biológicas y químicas.
Durante su intervención subrayó:
- El valor estratégico de los perros de rescate.
- La importancia del entrenamiento especializado.
- La necesidad de trabajo multidisciplinar bajo mando único.
También recordó la intervención de la UME durante 69 días en Barcelona para contener el brote de peste porcina africana detectado en jabalíes próximos a la capital catalana.

La OMSA alerta sobre el aumento global de catástrofes
El experto de la Organización Mundial de Sanidad Animal, Paolo Dalla, insistió en la necesidad de reforzar la anticipación y preparación frente a fenómenos extremos.
Entre las amenazas señaladas destacó:
- Incendios forestales.
- Sequías.
- Huracanes.
- Terremotos.
- Crisis sanitarias.
- Conflictos bélicos.
Según explicó, estos episodios aumentan en frecuencia e intensidad en todo el planeta, lo que obliga a redefinir los sistemas de protección civil y bienestar animal.
Preguntas frecuentes sobre veterinarios y emergencias
¿Por qué son importantes los veterinarios en las emergencias?
Porque gestionan riesgos sanitarios, rescate animal, control de zoonosis, evacuaciones y atención de animales afectados durante catástrofes naturales o sanitarias.
¿Qué ley obliga a proteger a los animales en emergencias?
El Real Decreto 524/2023 obliga a integrar la protección animal dentro de la gestión integral de emergencias.
¿Qué comunidades autónomas tienen protocolos veterinarios?
Canarias fue pionera, Murcia desarrolló un modelo en 2025 y la Comunidad Valenciana prepara actualmente su propio procedimiento oficial.
¿Qué ocurrió durante la DANA de Valencia?
Fue necesario improvisar hospitales veterinarios, sistemas de identificación de mascotas, refugios temporales y gestión de cadáveres animales.
¿Qué papel tiene la UME con los animales?
La UME utiliza perros de rescate y equipos veterinarios especializados en emergencias biológicas, ambientales y sanitarias.
Conclusión
El IV Congreso Internacional de Sanidad y Bienestar Animal ha dejado una conclusión contundente: España todavía no está preparada para gestionar grandes catástrofes con animales de forma plenamente coordinada.
Las experiencias de La Palma y de la DANA valenciana demostraron que los animales forman parte inseparable de cualquier emergencia moderna y que su gestión afecta directamente a la seguridad de las personas, a la salud pública y a la eficacia de los rescates.
Veterinarios, Protección Civil, UME y administraciones coinciden ya en una idea central: la próxima gran emergencia exigirá estructuras permanentes, protocolos claros y equipos veterinarios plenamente integrados en los sistemas de respuesta.
Porque cuando llegan las catástrofes, salvar animales también significa salvar vidas.









