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UPA-UCE Extremadura califica el 2017 como un año “catastrófico” para el secano y “malo” para el regadío extremeño debido, fundamentalmente, a la sequía, que ha dañado, igualmente, al sector ganadero, que lleva padeciéndola desde el otoño de 2016 y acumula unas pérdidas de 188 millones de euros.

Los sectores agrícolas de secano también se han visto afectados por la sequía, tanto el viñedo como la aceituna de mesa o los cereales. Esta organización agraria calcula que la cifra de pérdidas se sitúa por encima de los 340 millones de euros en Extremadura.

El secretario general de la organización, Ignacio Huertas, ha lamentado la falta de respuesta del Ministerio ante este grave problema, ya que “siempre se escuda en los seguros agrarios y olvida que ha subido casi un 30% el coste para los agricultores y ganaderos en la mayoría de líneas del 2017. Por tanto, exigimos medidas de verdad y no políticas de imagen”.

UPA-UCE reclama que se pongan en marcha los préstamos para que los ganaderos afectados por la sequía puedan refinanciar sus pérdidas cuanto antes.

El regadío tampoco ha tenido un buen año, que ha estado marcado por unos precios ruinosos con mal funcionamiento de la cadena alimentaria debido a los abusos de la industria y la distribución, sobretodo en la fruta, donde los precios se han convertido un problema estructural subiendo un 10,4% para los consumidores. El agricultor cobra menos pero el precio que paga el consumidor es mayor.

Además, este 2017 ha contado con problemas añadidos como la injusta decisión del Gobierno de Trump de imponer un arancel a nuestra aceituna de mesa. Ante esto, reivindicamos más firmeza porque consideramos que se trata de una “cacicada” que ataca nuestras producciones y nuestra PAC.

Huertas también ha criticado la decisión del Ministerio de bloquear la producción de cava en Tierra de Barros, lo que consideramos una medida unilateral e injusta que se ha tomado sin escuchar al sector y condenando a no crecer durante un año a los viticultores de esa zona.

Lorenzo Ramos, secretario general de UPA, ha destacado que los agricultores y ganaderos se enfrentan a una sequía “histórica y preocupante”. “Ya hay falta de agua en la mayoría de las cuencas. España necesita regadío y, si no tenemos, no vamos a poder seguir produciendo alimentos”, ha manifestado. Además ha lamentado la negativa de la Administración para poner en marcha ayudas directas, como exención del pago de la Seguridad Social a los agricultores y ganaderos durante un año (no un aplazamiento), exenciones de los canon de riego o exenciones de las tarifas de las confederaciones.

El máximo responsable nacional de la organización agraria ha reclamado ayudas directas de fondos europeos para que los agricultores y ganaderos no se queden con “una mano delante y otra atrás” ante un año como el pasado. “El seguro agrario es cada vez más caro y los profesionales del mundo rural ven como, en la mayoría de los casos, no les sirve para cubrir las pérdidas que tienen que afrontar”, ha explicado.

Ramos ha exigido la implicación del Ministerio y las Comunidades Autónomas ante la grave situación que atraviesa el campo y anuncia movilizaciones si no se da una respuesta al problema antes de mediados de este mes de enero. Además, tilda de “vergonzoso” que el Ministerio de Agricultura se atreva a decir que ha habido un aumento de la Renta Agraria del 5% en un año como este. “No se pueden manipular las cifras de esa manera porque se sabe a ciencia cierta que eso no es así”, ha concretado Ramos. También ha pedido que el Gobierno de la cara por los agricultores y ganaderos cuando se nos acusa de malgastar el agua, pues “somos los que producimos los alimentos y sabemos que el agua es un bien escaso, por lo que la mayoría nos decantamos por el riego por goteo”.

Ante este panorama, UPA-UCE Extremadura plantea una serie de retos para el campo extremeño de cara al 2018, como la aplicación del Reglamento Ómnibus, que esperamos sirva para mejorar la situación de la dehesa y la flexibilización del agricultor activo. También reclamamos medidas que ayuden a resolver el problema de la sequía, pues en el secano supondría una catástrofe sin precedentes.

En cuanto a la tuberculosis, sería necesario tomar una serie de medidas como una actuación más decidida ante la fauna salvaje o un aumento en las indemnizaciones del 100% sobre el precio real.

Con respecto a los robos en el campo, consideran que es fundamental el aumento de efectivos de vigilancia para poner fin a la incertidumbre que viven los profesionales del mundo rural.

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