
Más de 150 agricultores de las comarcas de Baza, Huéscar y Guadix se concentraron hoy, 31 de marzo, frente a la Subdelegación del Gobierno en Granada para protestar contra su exclusión del real decreto de ayudas directas por la sequía, aprobado por el Ministerio de Agricultura. Convocados por la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Granada, los manifestantes denunciaron la “discriminación, el desprecio y la indiferencia” del Ministerio, que ha vuelto a dejar fuera a los cultivos de frutos secos de esta provincia a pesar de las graves pérdidas por la falta de precipitaciones.
Una exclusión que afecta a 2.000 agricultores y 68.000 hectáreas
El secretario general de UPA Granada, Nicolás Chica, expuso con firmeza que esta exclusión es “injustificable” y “profundamente injusta”. La medida deja sin ayudas a más de 2.000 agricultores de 23 municipios del norte de Granada, que representan una superficie agraria de unas 68.000 hectáreas.
Los municipios afectados incluyen: Orce, Galera, Puebla de Don Fadrique, Huéscar, Cúllar, Caniles, Baza, Cortes de Cúllar, Freila, Zújar, Ferreira, Dólar, Guadix, Aldeire, Fonelas, Valle del Zalabí, Calahorra, Cortes y Graena, Alquife, Gor, Jerez del Marquesado, Albuñán y Cogollos de Guadix.
Una ayuda de 20 millones que podría extenderse con voluntad política
Según explicó Chica, el Ministerio de Agricultura está ultimando la publicación de un real decreto con ayudas directas por valor de más de 20 millones de euros para paliar los efectos de la sequía sobre los cultivos de frutos secos. Sin embargo, Granada ha sido excluida nuevamente, mientras que provincias limítrofes como Almería sí han sido incluidas, a pesar de sufrir condiciones climáticas similares.
“Sólo hacen falta 6 millones de euros más para incluir a los agricultores de nuestra provincia. Es una cuestión de voluntad política”, sentenció Chica.
El peso económico, social y ambiental de los cultivos de cáscara
Durante las negociaciones previas, UPA recordó al Ministerio la relevancia económica, social y medioambiental de los cultivos de frutos secos en secano para los municipios afectados. “Son cultivos que no sólo fijan población, sino que son esenciales para la sostenibilidad del medio rural y para evitar la desertificación”, se recalcó desde la organización.
Apoyo institucional y protestas continuadas
Ante la falta de respuesta satisfactoria, UPA Granada tomó dos decisiones urgentes:
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Remitir mociones de apoyo a todos los ayuntamientos de los municipios excluidos, solicitando su respaldo a las alegaciones presentadas por UPA.
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Convocar una protesta pública como la realizada hoy frente a la Subdelegación del Gobierno.
Tras la concentración, Nicolás Chica, junto a Francisca Iglesias (responsable de la sectorial de Frutos Secos de UPA y secretaria general de UPA Almería), varios alcaldes y agricultores, se reunió con el subdelegado del Gobierno, José Antonio Montilla. En el encuentro se abordaron posibles vías de inclusión de los municipios en el decreto de ayudas.
El subdelegado les informó que el 8 de abril se celebrará una reunión con los alcaldes de la zona para analizar la situación y estudiar posibles soluciones.
Movilización activa hasta lograr resultados
“Ni mucho menos creemos que sea imposible de reconducir”, insistió Chica, dejando claro que UPA Granada mantendrá activo su calendario de movilizaciones mientras no se produzca un cambio de posición en el Ministerio.
El dirigente agrario fue tajante: “No vamos a permitir que los agricultores afectados por la sequía se queden sin lo que les corresponde. Esta ayuda directa es una necesidad, no un capricho”.
Un contexto de sequía persistente en el sureste peninsular
La situación en Granada forma parte de un escenario más amplio de sequía estructural en el sureste peninsular. Durante los últimos cinco años, las precipitaciones han estado muy por debajo de la media histórica, especialmente en las comarcas del altiplano granadino.
Según datos de la AEMET, en Baza y su entorno se han registrado menos de 200 mm de lluvia anual, cuando la media histórica se sitúa en torno a 350-400 mm. Esto ha provocado pérdidas de hasta el 80 % en la producción de almendra y otros frutos secos en 2023 y 2024.
Un cultivo clave para el empleo rural
El sector de los frutos secos en Granada genera aproximadamente 1,2 millones de jornales al año, con un valor económico cercano a los 90 millones de euros. Se trata de un cultivo en expansión que, además de su valor productivo, cumple una función ambiental y social crucial en zonas de alta montaña y riesgo de despoblación.
En municipios como Huéscar, Puebla de Don Fadrique o Galera, la superficie dedicada a almendros en secano supera el 40 % del total agrícola útil, lo que hace que la exclusión de las ayudas suponga un golpe devastador para su economía local.
UPA reclama equidad territorial en el reparto de ayudas
Una de las principales quejas de UPA Granada es la falta de equidad en el reparto de las ayudas. Provincias limítrofes como Almería, Murcia o Jaén sí han sido incluidas en el decreto, a pesar de compartir la misma cuenca hidrográfica y características agroclimáticas similares.
“La única diferencia es el código postal del agricultor, porque las condiciones del terreno, las lluvias y los daños son exactamente los mismos”, ha denunciado UPA en varias ocasiones.
Conclusión: una lucha por el presente y el futuro del campo
La concentración de hoy ha sido solo el comienzo. UPA Granada ha puesto en marcha una estrategia de presión institucional, política y social para lograr la rectificación del Ministerio de Agricultura. Su objetivo es claro: evitar que la sequía se convierta en una condena irreversible para miles de agricultores granadinos.
“No se trata solo de salvar una campaña agrícola, sino de garantizar el futuro de un modelo de vida rural que depende, en gran medida, de políticas públicas justas y coherentes”, concluyó Nicolás Chica.












