
El mercado del aceite de oliva muestra claros signos de recuperación tras dos campañas marcadas por la escasez productiva. Según los datos analizados por la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), el consumo de aceite de oliva vuelve a sus cifras habituales, confirmando que los consumidores no han abandonado este producto emblemático, sino que la falta de oferta impedía satisfacer la demanda.
“El consumidor siempre ha estado ahí. Hemos subrayado que es fiel a la grasa vegetal más sana y saludable que existe. Lo que no podíamos hacer era vender lo que no se producía”, subraya Cristóbal Cano, secretario general de UPA.
| Concepto | 2024-2025 | 2023-2024 | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Mercado interior (toneladas) | 230.300 | 181.300 | +27% |
| Exportaciones (toneladas) | 357.600 | 300.000 | +19% |
| Total comercializado (toneladas) | 587.900 | 481.300 | +22% |
| Media mensual ventas (toneladas) | 117.600 | 96.260 | +22% |
| Exportaciones mensuales (octubre) | 60.000 | – | – |
| Exportaciones mensuales (febrero) | 85.000 | – | +40% respecto octubre |
| Previsión final campaña (toneladas) | 1.400.000 | 1.220.000 | +14,8% |
La comercialización se dispara: sube un 22% respecto a 2023-2024
Durante los primeros cinco meses de la campaña 2024-2025 (octubre a febrero), los datos son contundentes:
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Mercado interior: se han comercializado 230.300 toneladas, lo que supone un incremento del 27 % en comparación con el mismo periodo de la campaña anterior.
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Exportaciones: alcanzan las 357.600 toneladas, un 19 % más que en el mismo intervalo del año anterior.
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Total de comercialización: suma 587.900 toneladas, lo que representa un 22 % más que en la campaña 2023-2024.
La media mensual de aceite de oliva vendido se sitúa en torno a las 117.600 toneladas.
Además, las exportaciones muestran un ritmo creciente. En octubre de 2024 se exportaban unas 60.000 toneladas mensuales, mientras que en enero y febrero de 2025 se superaron las 85.000 toneladas al mes, lo que supone un incremento del 40 % en tan solo cinco meses.
Previsión final de campaña: más aceite vendido que producido
Según UPA, si se mantiene esta evolución positiva en la comercialización, se podría superar la cifra de 1,4 millones de toneladas vendidas al cierre de campaña, algo que ya ha ocurrido en ejercicios anteriores con producciones bajas pero alta demanda.
“Esto demuestra que ni sobra, ni va a sobrar aceite. Tenemos un consumidor fiel y la demanda sigue ahí. No podemos permitir que los precios en origen sigan desplomándose”, insiste Cano.
Una advertencia clara: precios por debajo del umbral de rentabilidad
A pesar de estos buenos datos de comercialización y consumo, los precios del aceite de oliva en origen continúan cayendo de manera preocupante. UPA denuncia que esta tendencia no tiene ninguna lógica a la luz de la situación actual del mercado.
“No podemos tolerar que se malvenda el aceite de oliva por debajo de los costes de producción. Esto es regalar el esfuerzo de miles de olivareros españoles que sostienen el sector a nivel mundial”, afirma Cano.
Actualmente, el precio medio en origen del aceite de oliva virgen extra se sitúa en torno a los 4,60 €/kg, claramente por debajo del umbral mínimo de rentabilidad estimado en los 5 €/kg, especialmente en el caso del olivar tradicional, que representa una parte muy importante de la producción nacional.
Las cooperativas, clave para revertir la situación
UPA hace un llamamiento directo a las cooperativas agroalimentarias, que concentran alrededor del 60 % de la producción total de aceite de oliva en España, para que no contribuyan a la bajada de precios con ventas masivas por debajo de coste.
“Debemos apelar a la responsabilidad del propio sector para evitar esta espiral destructiva. El precio justo en origen debe estar por encima de los cinco euros”, recalca Cano.
Los culpables están cerca: el 45 % de la producción mundial en 200 kilómetros
El secretario general de UPA subraya un dato revelador: en un radio de 200 kilómetros en el sur de España se concentra entre el 40 y el 45 % de la producción mundial de aceite de oliva.
“Por tanto, los responsables de esta situación están muy cerca. Solo hay dos caminos: trabajar juntos para encontrar soluciones o seguir insistiendo en la banalización de nuestro oro líquido, regalándolo sin miramientos hacia el esfuerzo de cientos de miles de olivareros”, concluye Cano.
Conclusión: urge proteger el precio en origen
El aceite de oliva ha recuperado su ritmo de comercialización y exportación, pero la rentabilidad del olivar está en juego. Los datos confirman que el problema no es la falta de demanda, sino una estrategia errónea de comercialización que tira los precios por los suelos.
UPA exige una reflexión inmediata del sector, especialmente de las cooperativas, y hace un llamamiento a la unidad para proteger a los agricultores que hacen posible que España siga siendo líder mundial en este producto estratégico para la dieta mediterránea, la salud y el desarrollo rural.









