
La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha anunciado la convocatoria de una gran tractorada en Madrid el próximo 11 de febrero de 2026, una movilización que pretende convertirse en el epicentro de la protesta agraria a nivel estatal frente a lo que la organización considera una acumulación de decisiones políticas que están poniendo en jaque la viabilidad del sector primario. El anuncio se ha realizado en el marco de una concentración celebrada frente a la Representación de la Comisión Europea en Madrid, en un contexto de creciente malestar entre agricultores y ganaderos de todo el país.
La nota de prensa dice que el sector se encuentra en un momento crítico, marcado por recortes anunciados en la Política Agraria Común (PAC), la firma de acuerdos comerciales internacionales que no protegen adecuadamente a los productores europeos y una sensación generalizada de abandono institucional. Según la organización, estas políticas no solo están afectando al presente de las explotaciones, sino que comprometen seriamente el futuro del modelo agrario europeo.
Un punto de inflexión para el sistema agrario europeo
Unión de Uniones advierte de que las decisiones que se están tomando en Bruselas están generando un punto de inflexión que amenaza con desmantelar el sistema agrario europeo tal y como se ha conocido hasta ahora. En concreto, la organización señala que los recortes presupuestarios de la PAC y los acuerdos comerciales, como el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, se están cerrando, a su juicio, saltándose principios democráticos básicos y sin tener en cuenta las consecuencias para el campo.
La organización denuncia que estas medidas se están aprobando con la complicidad de los Estados miembros, lo que está provocando una pérdida progresiva de competitividad, una merma de la soberanía alimentaria y una Europa cada vez más débil a la hora de defender reglas que protejan a sus propios productores frente a terceros países.
Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones, ha sido especialmente contundente en sus declaraciones. “Los políticos no solo están arruinando el presente de nuestras explotaciones, sino que están robándonos también el futuro porque así no hay quien tome el relevo de nuestra actividad”, ha afirmado, poniendo el foco en uno de los problemas estructurales más graves del sector: el relevo generacional.
Agricultores y ganaderos, relegados a un segundo plano
La nota de prensa asegura que, con las decisiones que se están tomando en relación con la PAC, agricultores y ganaderos están siendo relegados al vagón de cola de las prioridades políticas. Según Cortés, se está olvidando una realidad básica: “todo el mundo tiene que comer de lo que producimos”.
Este sentimiento de agravio se ve reforzado por la percepción de que la agricultura y la ganadería se utilizan de forma recurrente en el discurso político, pero luego no se traducen en decisiones coherentes cuando estas se debaten y aprueban en el Parlamento Europeo, la Comisión o el Consejo. Unión de Uniones critica que incluso partidos que en España dicen defender al campo mantienen un discurso muy diferente cuando llega el momento de votar o negociar en las instituciones europeas.
Críticas a los acuerdos comerciales y a la política internacional
Aunque el acuerdo con Mercosur ocupa un lugar central en las protestas, Unión de Uniones subraya que no es el único motivo de preocupación. La organización también critica la incapacidad de Europa para negociar en condiciones de igualdad en otros escenarios internacionales, citando como ejemplo las negociaciones con el presidente estadounidense Donald Trump, en las que, según la organización, Europa terminó “bajando la cabeza a los chantajes” del mandatario.
Desde el punto de vista del sector agrario, estos acuerdos comerciales se traducen en una competencia desleal, al permitir la entrada de productos procedentes de terceros países que no cumplen los mismos estándares sanitarios, medioambientales o laborales que se exigen a los productores europeos. De ahí la insistencia de Unión de Uniones en la necesidad de cláusulas espejo, una de las reivindicaciones históricas del sector.
Una tractorada como culminación de las movilizaciones territoriales
La gran tractorada del 11 de febrero de 2026 está concebida como el acto central en el que confluyan todas las reivindicaciones del campo. Según la organización, será la culminación de una serie de movilizaciones territoriales que ya se están desarrollando y que continuarán en las próximas semanas.
En diciembre, Unión de Uniones está celebrando protestas en la Comunidad Valenciana y en Castilla y León, y ya hay nuevas movilizaciones programadas en otros territorios como Cataluña, Castilla-La Mancha o Asturias. Todas ellas desembocarán en la protesta de Madrid, que pretende visibilizar de forma contundente el malestar del sector ante la opinión pública y las instituciones.
Principales reivindicaciones del campo
La nota de prensa enumera una larga lista de problemas que preocupan a agricultores y ganaderos y que estarán presentes en la tractorada. Entre los más destacados se encuentran:
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El mal funcionamiento de la cadena alimentaria, con precios en origen que no cubren los costes de producción.
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El impacto económico y administrativo de la sanidad animal sobre las explotaciones.
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La falta de apoyos reales al relevo generacional, que dificulta la incorporación de jóvenes al sector.
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Los recortes de la PAC y la incertidumbre sobre su futuro.
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Los acuerdos comerciales internacionales y la ausencia de cláusulas espejo que garanticen condiciones de competencia justa.
Según Unión de Uniones, estos problemas no solo son muchos, sino que pueden ir a más si no se produce un cambio de rumbo en las políticas agrarias y comerciales tanto a nivel nacional como europeo.
Un mensaje de hartazgo y advertencia
El comunicado recoge una idea que resume el sentir del sector: “Los agricultores y ganaderos estamos hartos de reformas y acuerdos comerciales que nos están arruinando el presente y robando el futuro del sector”. Con esta frase, Unión de Uniones lanza un mensaje claro de hartazgo, pero también de advertencia a las instituciones.
La tractorada del 11 de febrero de 2026 se presenta así como una llamada de atención a la Comisión Europea, a los gobiernos nacionales y a los partidos políticos, para que el campo deje de ser una variable de ajuste y pase a ocupar el lugar estratégico que, según la organización, le corresponde en la economía y en la sociedad europea.












