
En un contexto de creciente preocupación por la crisis en el sector de los frutos secos, la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha expresado su descontento con la actuación de las lonjas de referencia, que, según su opinión, están teniendo un papel negativo en la fijación de precios. Este tema ha sido el eje central de la reunión mantenida con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, donde se discutieron las serias dificultades que enfrenta este sector crucial para muchos agricultores.
La crisis del cultivo de frutos secos en secano
Factores que estrangulan el desarrollo
La situación del cultivo de frutos secos, especialmente en condiciones de secano, se ha vuelto insostenible. La organización ha señalado tres factores clave que limitan el desarrollo de este sector:
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El papel de las lonjas: Según la Unión de Uniones, las lonjas de Reus, Murcia y Albacete están marcando precios que no reflejan la realidad del mercado. Durante toda la campaña, estas lonjas apenas han movido los precios, ignorando factores fundamentales de oferta y demanda. La crítica se centra en que al inicio de la campaña se establecen precios que rara vez aumentan, independientemente de otros factores relevantes que deberían influir en el mercado.
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Impacto de la sequía: La sequía ha afectado drásticamente la producción de almendras y avellanas. La escasez de agua y la falta de soluciones adecuadas para el riego han puesto en riesgo la viabilidad de estos cultivos. La organización ha alertado sobre el posible abandono de cultivos si no se implementan medidas urgentes para garantizar el riego adecuado.
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Enfermedades de los cultivos: La falta de soluciones efectivas para combatir enfermedades que afectan a los cultivos de frutos secos, sumada a la prohibición de ciertos fitosanitarios, ha intensificado la crisis. La Unión de Uniones ha enfatizado que la prohibición de ciertos productos no puede ir acompañada de la falta de alternativas efectivas para los agricultores.
Preocupaciones sobre el futuro de los agricultores
“Las tres lonjas parten el bacalao y están teniendo un papel que deja bastante que desear, poniendo en jaque la actividad de miles de agricultores”, lamenta la organización. Este descontento refleja la frustración de muchos agricultores que dependen de un precio justo por sus productos, especialmente en una campaña que se prevé como una de las más difíciles de la historia reciente.
La necesidad de soluciones urgentes
Propuestas al Ministerio
La Unión de Uniones ha solicitado al Ministerio que actúe como mediador en la autorización del uso de fitosanitarios. La organización ha destacado la necesidad de un enfoque más unificado, ya que actualmente cada comunidad autónoma está “haciendo la guerra por su lado”. Es esencial unificar criterios y aumentar la investigación para encontrar soluciones que garanticen la rentabilidad de los cultivos.
“No vale prohibir esta o esa materia activa y no proponer ninguna alternativa mientras la avispilla arrasa con cientos de hectáreas”, enfatizan desde la organización. Este problema es especialmente preocupante para cultivos como el algarrobo, que, aunque minoritario, sigue siendo rentable.

Cláusulas espejo y precios en ecológico
La situación se complica aún más con el hundimiento de los precios en el mercado ecológico. La Unión de Uniones ha manifestado su preocupación por la falta de ayudas por parte de la administración, que anteriormente incentivó la producción ecológica. Este problema pone de manifiesto la necesidad de revisar las políticas de apoyo a los agricultores que han optado por este tipo de cultivo.
La organización también ha instado al Ministerio a exigir en Europa el cumplimiento de cláusulas espejo para los productos importados, lo que aseguraría que los estándares de producción sean similares a los exigidos a los agricultores locales. Este requerimiento es vital para proteger la competitividad de los productores españoles frente a la importación de productos que pueden no cumplir con los mismos estándares de calidad y sostenibilidad.
Perspectivas y conclusión
La situación del cultivo de frutos secos en España es preocupante, y la Unión de Uniones ha dejado claro que sin la intervención adecuada por parte de las autoridades, el futuro de este sector está en peligro. La combinación de precios estancados, sequía, enfermedades de los cultivos y la falta de apoyo administrativo podría llevar al abandono de miles de hectáreas cultivadas y, por ende, a la pérdida de una parte importante de la agricultura nacional.
La organización ha mostrado su determinación de participar en el Grupo de Trabajo a nivel estatal, donde espera poder acceder a información actualizada sobre las previsiones y novedades del sector. Este compromiso refleja la urgencia de encontrar soluciones que ayuden a estabilizar y revitalizar el cultivo de frutos secos, un sector que es esencial tanto para la economía rural como para la sostenibilidad del paisaje agrario en España.












