
La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha arremetido duramente contra el Defensor del Pueblo tras su reciente recurso de inconstitucionalidad relacionado con la protección del lobo ibérico. Según la organización, el gesto no solo ignora el drama que vive la ganadería extensiva, sino que proporciona una excusa perfecta al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) para no rendir cuentas sobre la gestión del lobo en las comunidades autónomas más afectadas.
“Creemos que el Defensor del Pueblo ha decidido defender al pueblo animal, pero solo de un lado”, han denunciado fuentes de la organización. “No se puede gobernar solo para los lobos y los ecologistas, mientras se deja de lado a los que de verdad viven y trabajan en el campo. Si no quieren escucharnos en los despachos, nos escucharán en las calles”.
Los datos aportados por Unión de Uniones son alarmantes. En la Comunidad de Madrid, durante este mes de julio, una misma explotación ha sufrido hasta tres ataques seguidos de lobos. En regiones como Asturias, los daños provocados por esta especie superan el 10% del total del ganado, una cifra muy alejada del 0,7% que sostiene el MITECO, en declaraciones recientes de su Secretario de Estado de Medio Ambiente.
“La cifra oficial que manejan en Madrid no es más que una forma de minimizar el problema desde el despacho, sin haber pisado nunca una explotación ganadera ni hablar con los afectados”, denuncian desde la organización.
El reciente recurso del Defensor del Pueblo cuestiona las competencias transferidas a las comunidades autónomas sobre la gestión del lobo, algo que, según Unión de Uniones, supone un grave retroceso. “Permitir que se desmonte lo poco que tenemos para proteger nuestras ganaderías sería una agresión institucional”, explican.
“Se está ignorando una realidad de dolor, trabajo perdido y abandono de explotaciones familiares”, denuncian. “Si el Constitucional acoge el recurso y anula las medidas regionales, será un paso atrás en la gestión de esta especie y un castigo directo a quienes apostamos por el modelo extensivo”.
Unión de Uniones
La organización agraria acusa también al MITECO de aferrarse al recurso del Defensor del Pueblo como a un clavo ardiendo, para evitar abordar la situación en profundidad. “No hay diálogo real. Solo ideología. No hay transparencia. Solo opacidad. No hay voluntad. Solo excusas”, critican desde Unión de Uniones.
Además, cuestionan la falta de fundamento técnico detrás de algunas decisiones clave, como la fijación del umbral de 500 manadas de lobo como criterio para su gestión, una cifra que, aseguran, “no tiene ninguna base científica ni técnica” y cuya justificación no ha sido compartida con el sector.
Unión de Uniones ha cargado también contra el Partido Popular, al que acusa de incoherencia política por haber presentado un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley 1/2025, en la que se incluían las disposiciones ahora recurridas por el Defensor del Pueblo.
“Lo que no se puede hacer es defender una norma, presumir de ella, y luego atacarla en el Constitucional cuando cambian los intereses. Esto solo daña al sector y erosiona la confianza en los partidos, que juegan con los problemas reales del campo como si fueran una pieza más del tablero político”, reprochan desde la organización.
Unión de Uniones denuncia también la falta de transparencia en la gestión del lobo, acusando tanto al MITECO como al Ministerio de Agricultura (MAPA) de no responder a sus cartas ni proporcionar los informes prometidos sobre el estado de la especie y el uso de los fondos públicos destinados a su protección.
Además, la organización ha expresado su malestar por el aplazamiento unilateral de la siguiente reunión con el Gobierno, lo que interpretan como una muestra más de la escasa voluntad institucional para abordar de manera realista y dialogada este problema.
“El Gobierno, que se anunciaba como el más democrático de la historia, sin diálogo. Ya ves qué democracia”, afirman. “No queremos confrontación, pero tampoco vamos a quedarnos callados mientras nuestras explotaciones mueren lentamente a causa de decisiones ideológicas alejadas de la realidad rural”.
Frente a esta situación, Unión de Uniones apuesta por un modelo de convivencia equilibrado, en el que se pueda mantener al lobo en los ecosistemas, pero también se proteja la viabilidad de la ganadería extensiva. “No es una guerra contra el lobo. Es una demanda de justicia y equilibrio”, afirman.
La organización insiste en que es necesario recuperar herramientas efectivas de control, incluyendo la posibilidad de acciones letales cuando sea necesario, especialmente en casos reincidentes donde la prevención ha demostrado ser ineficaz.
“Lo que no puede ser es que nos pidan proteger al lobo mientras abandonan al ganadero”, concluyen. “El pastoreo extensivo también es biodiversidad, también previene incendios, también conserva el territorio. Ignorar eso es no entender absolutamente nada del medio rural”.
El malestar en el sector es creciente, y Unión de Uniones no descarta movilizaciones si continúa el bloqueo institucional. “No es una amenaza. Es una consecuencia lógica. Si no nos escuchan en los despachos, nos escucharán en las calles. Porque no vamos a permitir que se siga legislando contra nosotros en nombre de una supuesta protección de la naturaleza que excluye a quienes la cuidan todos los días”, advierten.
Con la campaña de verano en marcha y el otoño en el horizonte, las organizaciones agrarias ya preparan un calendario de protestas en defensa de la ganadería extensiva, si no se dan pasos concretos para proteger a los ganaderos frente a los ataques del lobo y ofrecer soluciones viables y consensuadas.
“El campo se está cansando. Y si no nos escuchan ahora, más pronto que tarde habrá un clamor imparable en defensa del modelo agrícola y ganadero que nos ha dado de comer durante generaciones”, concluye Unión de Uniones.









