
Unió de Pagesos ha lanzado un nuevo llamamiento al Gobierno catalán para que actúe de forma inmediata y comprometida en resolver la situación crítica de las explotaciones agrarias ubicadas en las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), concretamente en los secanos de Lleida. La organización agraria acusa a la administración de haber aprobado esta figura de protección de manera arbitraria y sin justificación científica suficiente, lo que está generando graves consecuencias para la viabilidad del modelo de agricultura profesional en la zona.
Convocatoria urgente de la Mesa de la Biodiversidad
El sindicato ha solicitado formalmente al director general de Políticas Ambientales y Medio Rural, Marc Vilahur, que convoque sin más demoras la Mesa de la Biodiversidad y Campesinado, un espacio de diálogo institucional que no se reúne desde marzo. En dicha mesa, celebrada en el Mas de Melons el pasado 21 de marzo, Unió de Pagesos ya entregó una batería de propuestas que, a día de hoy, siguen sin respuesta por parte de la administración.
Según la organización, resulta inadmisible que tres meses después no se haya producido ningún tipo de retorno institucional sobre sus demandas, más aún teniendo en cuenta la urgencia de los problemas que enfrentan los agricultores afectados por la ZEPA.
Revisión de la delimitación de la ZEPA
Entre las principales exigencias del sindicato, destaca la revisión de la delimitación actual de la ZEPA de los secanos de Lleida, cuya aprobación, denuncian, careció de consenso y se basó en criterios poco claros y sin base científica sólida. Según Unió de Pagesos, esta delimitación ha supuesto una imposición injusta que restringe de manera desproporcionada el desarrollo agrario de zonas tradicionalmente productivas.
Actividad agraria permitida pero bloqueada en la práctica
El sindicato recuerda que el propio plan de gestión de esta ZEPA permite explícitamente la actividad agraria en el territorio, incluyendo la ganadería intensiva y sus instalaciones (artículo 16), así como el tratamiento de purines, estiércol y restos vegetales. Sin embargo, en la práctica, estas actividades se ven gravemente obstaculizadas por las normativas ambientales y los bloqueos administrativos, lo que genera una desconexión entre el marco legal y la realidad del campo.
Acceso al riego y replanteamiento del proyecto Segarra-Garrigues
Uno de los temas más sensibles es el acceso al agua. Unió de Pagesos exige un replanteamiento urgente del proyecto de regadío Segarra-Garrigues, con el fin de incluir a aquellas zonas actualmente excluidas del riego y ofrecer una alternativa real al campesinado profesional afectado por las limitaciones impuestas por la ZEPA.
El sindicato insiste en que el riego de apoyo no es solo una mejora técnica, sino una condición de supervivencia para muchas explotaciones de secano que están quedando fuera del sistema por decisiones políticas que no tienen en cuenta las realidades productivas.
Representación agraria en la toma de decisiones
Otra de las demandas clave de Unió de Pagesos es la creación de un órgano rector que incluya de manera formal al sector agrario en todas las decisiones relacionadas con el modelo de protección ambiental. Según la organización, resulta inadmisible que se diseñen políticas de conservación sin contar con la voz de los agricultores, que es el primer gestor del territorio y garante de la seguridad alimentaria.
Unió de Pagesos reitera que no puede haber desarrollo sostenible sin la participación activa del campesinado, especialmente en zonas como los secanos de Lleida, donde la actividad agraria es parte esencial del equilibrio ecológico y social del territorio.
Efectos distorsionadores del arrendamiento de fincas
En otro orden de cosas, el sindicato ha puesto el foco en los efectos perversos que generan los arrendamientos de fincas por parte de la administración con el objetivo de dejar terrenos sin cultivar y crear hábitats específicos para aves. Según Unió de Pagesos, esta práctica está distorsionando al alza los precios del mercado de la tierra, generando una competencia desleal para los agricultores que desean acceder a fincas para cultivar.
El precedente de los incendios de la Segarra
El sindicato también ha recordado que los incendios ocurridos recientemente en la comarca de la Segarra evidencian la urgencia de cambiar el modelo de gestión territorial. Según apuntan, las restricciones ambientales impiden realizar actividades de prevención y mantenimiento que son esenciales para evitar grandes incendios. Tras las quejas de los campesinos y los alcaldes, el propio Gobierno ha reconocido que la normativa ambiental vigente está dificultando la gestión adecuada del mosaico agroforestal.
Un compromiso que no llega
Finalmente, Unió de Pagesos lamenta que, pese al compromiso adquirido en la última reunión de la Mesa de la Biodiversidad, la dirección general de Políticas Ambientales y Medio Rural no haya respondido a las propuestas entregadas el 11 de abril. El sindicato considera que el plazo de tres meses de silencio administrativo es una muestra clara de la falta de voluntad política para abordar un conflicto que afecta directamente a la sostenibilidad del medio rural catalán.












