Unió de Pagesos exige medidas urgentes y contundentes para reducir los daños del oso y la fauna salvaje a los rebaños de montaña y encontrar un equilibrio entre ganadería y biodiversidad

Agronews Castilla y León

7 de mayo de 2016

Unió de Pagesos de Cataliña convocó ayer, 6 de mayo, una concentración en Vielha para reclamar medidas urgentes y contundentes contra los daños que especies reintroducidas en el Pirineo como el oso pardo y la fauna salvaje provocan los rebaños de montaña después de que un oso matara dos ovejas de la misma explotación en dos ataques diferentes, el más reciente esta semana y otro hace dos. El sindicato reclama encontrar un equilibrio entre ganadería de montaña y fauna, por lo que considera imprescindible determinar cuántos ejemplares de estas especies pueden permitir la sostenibilidad en las zonas de montaña.

Esta organización, que ha trasladado estas peticiones al Síndic de Aran, en una reunión mantenida en Vielha, advierte que los daños afectan directamente al ganado -en el caso del buitre y del oso y la fauna cinegética, por los problemas sanitarios que conllevan- o en las zonas de pasto y de forrajes -en el caso del ciervo, corzo, gamo, jabalí, etc.- y provocan pérdidas económicas importantes y dificultades añadidas a la difícil situación de las explotaciones agrarias de las comarcas de montaña.

El Departamento de Agricultura ha registrado un total de 290 ataques a los rebaños entre 1996 y 2011. Desde que se puso en marcha el programa de agregación y vigilancia de rebaños, en 2005, estos ataques del oso disminuyeron, y las bajas anuales pasaron de 25 a menos de 10 cabezas de ganado. El 94% del total de los ataques son el sector ovino, mientras el 2% es el sector caprino, bovino y equino.

En cuanto a los buitres, de 50 colonias contabilizadas en 1999 se pasó a 158 en 2009, según datos de Agricultura. Entre 2011 y 2014 se denunciaron 223 ataques de buitres a rebaños de montaña pero el Departamento sólo en consideró positivos y indemnizables 12 (el 5,38%), mientras que entre los años 2007 y 2009, de 156 reclamaciones, 60 se considerar positivas (un 39%). En 2014 se indemnizar los daños a 6 de 24 reclamaciones, y hasta junio de 2015, a 6 de 17 reclamaciones.

Unió de Pagesos reclama, para hacer compatible la protección de la biodiversidad con las actividades productivas de las comarcas de montaña, un refuerzo de las medidas preventivas en el caso de daños ocasionados por las especies protegidas. En el caso del oso, hacer extensivas las medidas preventivas al ganado equino y vacuno, que ya ha empezado a sufrir ataques y es previsible que vayan en aumento por el incremento de la población de fauna.

El sindicato también exige que no se liberen más ejemplares de oso ni de otras especies protegidas como el lince boreal por los riesgos que suponen para la ganadería hasta que no se consiga una gestión correcta de la fauna actual; que se pongan en marcha medidas urgentes y específicas para prevenir los ataques de los buitres, medidas de apoyo para los ganaderos, con la vigilancia de las zonas de riesgo de ataques por parte del cuerpo de agentes rurales, y que, si es necesario, se echen los buitres y / o se reduzca la población.

En caso de daños de especies protegidas, Unió de Pagesos pide se simplifiquen los procedimientos de compensación previstos en el Decreto 176/2007, de 31 de julio, se apliquen de forma ágil y se compensen los daños efectivamente producidos; que se prevean las acciones a emprender ante la posible llegada de especies como el lobo, cuyas poblaciones están creciendo a otras zonas de la Península Ibérica y al otro lado de los Pirineos, lo que provoca importantes conflictos con la ganadería extensiva; así como que se elaboren censos de las poblaciones de fauna cinegética, que se lleve a cabo una gestión eficaz para mantener a los niveles adecuados de acuerdo con la capacidad del medio natural para albergar las y, en los casos que sea necesario , que se reduzcan los niveles de población para evitar los daños.

El sindicato recuerda que el mantenimiento la agricultura y la ganadería extensiva es necesario por el papel fundamental que tienen los pastos en la gestión de las zonas de montaña y para la economía de estas comarcas, porque responden a las nuevas demandas de los consumidores de productos de proximidad, ligados al territorio, de calidad, seguridad alimentaria y sanitaria. El sindicato exige al Gobierno catalán, desde hace meses y ante el aumento de daños a la ganadería, un cambio urgente en la gestión de la fauna salvaje por la ineficacia que han tenido las medidas aplicadas hasta ahora.



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