Elena Rodríguez - Corresponsal en León - Agronews CyL

 

  • Raquel Rodríguez, junto a dos socios, ha creado la empresa ‘Quinoa del Páramo’ y ha hecho campos de ensayo durante tres años

Raquel Rodríguez tiene 27 años y ha unido sus estudios en Administración y Finanzas, con la profesión de sus antecesores, el campo. Junto a dos socios ha creado la empresa ‘Quinoa del Páramo’ y han experimentado durante tres años con ocho variedades de este pseudocereal de origen andino, en la comarca del Páramo. Finalmente han dado con una que parece que se adapta bien al terreno y al clima y dentro de unas dos semanas recogerán su primera cosecha, en total cultivan cinco hectáreas de quinoa, tres de consumo humano y otras dos forrajeras para el consumo animal, en ésta última su finca sirve también para analizar el valor biológico del grano y de la planta para alimentar a los corderos.

Se trata de un cultivo, explica Raquel Rodríguez, de “ciclo medio” que se desarrolla durante alrededor de cuatro meses, en los que tan solo se riega en cuatro ocasiones. De momento, está comprobando que la quinoa puede ser un cultivo más que incluir en la rotación de los agricultores de la zona, su objetivo, incide, no es sustituir a otros mayoritarios, como el maíz, pero sí “buscar otros nuevos para incorporarlos”, especialmente, debido a los “cambios normativos de la futura Política Agriara Común (PAC) y la rotación de cultivos con el 50%” de la explotación.

Entre las plantas de quinoa se cuela alguna muy parecida, de la misma familia, pero de otro color, es el genijo,que impide poder usar ningún tipo de producto químico para acabar con la mala hierba porque terminaría también con la quinoa. El cultivo, “lleva un buen trabajo en el terreno, la siembra, su abono normal y agua”.

Cuando comenzó a investigar sobre la quiona, explica esta joven agricultora, le pareció “interesante” y ahora que parece que la primera cosecha saldrá bien, se muestra apasionada de este cultivo que, además, es “duro, necesita menos fertilizantes nitrogenados y consume menos agua”.

Raquel cultiva en total 60 hectáreas, 32 de ellas de regadío sembradas, entre otros, de maíz o remolacha y trigo, en secano. Al lado de la quinoa tiene una finca de remolacha que ya ha consumido bastante más agua y cerca otra de maíz que tiene un coste “el doble” que la quinoa, que “conlleva menor gasto y se puede sacar buena producción, en comparación con los cultivos tradicionales”.

 

Entre 3.500 y 4.000 kilos por hectárea

La quinoa es un pseudocereal de origen andino que allí también recibe el nombre de ‘grano de oro’ y la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación, lo considera un ‘superalimento’ puesto que “es el único alimento vegetal que posee todos los aminoácidos esenciales, vitaminas, oligoelementos  y además no contiene gluten”.

La evolución del cultivo es “bastante buena” y esperan una cosecha entre 3.500 y 4.000 kilos por hectárea que cosecharán con “una máquina de maíz con corte de cereal”. El grano que sale antes de poder salir a la venta se limpia, pero son los distribuidores los que se encargarán de esos pasos posteriores. Para la comercialización, ‘Quinoa del Páramo’ tiene acuerdos cerrados con distribuidores e intermediarios finales que se encargan de la venta comercial del grano.

La iniciativa de esta agricultora leonesa ya ha llamado la atención en otras provincias desde las que ha recibido llamadas pidiendo información, el año que viene asegura que sembrarán más hectáreas y le gustaría convertirse en la introductora de la quinoa en la comarca del Páramo y fuera de ella y recomendar y asesorar a otros agricultores que apuesten por este cultivo propio de los Andes, allí se cultiva a unos 3.800 metros sobre el nivel del mar y Raquel Rodríguez lo está haciendo a poco más de 800.

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