
La sede central de Caja Rural de Zamora acogió la presentación de las III Jornadas gastronómicas dedicadas a la carne de raza sayaguesa, una iniciativa que vuelve a unir a ganaderos, hosteleros e instituciones con el objetivo común de impulsar uno de los productos más singulares del campo zamorano. Del 9 al 22 de marzo, un total de 13 restaurantes, tanto de la capital como de la provincia, ofrecerán menús y platos especiales elaborados con esta carne, considerada por muchos como uno de los productos gourmet del territorio.
Durante la presentación, la técnica de Comunicación de la entidad bancaria, Laura Huertos, destacó el trabajo de la Asociación Nacional de Criadores de Raza Sayaguesa por “seguir impulsando una raza tan propia de nuestra provincia y por mantener vivo un patrimonio ganadero que forma parte de la identidad de Zamora”. Huertos subrayó la importancia de que los zamoranos valoren y disfruten de un producto “de excelente calidad, muy valorado fuera de nuestras fronteras”, animando a la participación activa en estas jornadas.

Restaurantes y raza sayaguesa
El respaldo institucional también quedó patente con la intervención del vicepresidente primero de la Diputación, Víctor López, quien agradeció la labor de los ganaderos de la comarca de Sayago por su compromiso diario con el territorio. López puso el acento en el papel que desempeña la raza sayaguesa en la estrategia de promoción de Zamora como destino de turismo gastronómico de interior. Según señaló, este tipo de iniciativas contribuyen a posicionar la provincia como un referente culinario, al tiempo que ayudan a fijar población y a mantener los ecosistemas rurales. “La Diputación seguirá apoyando a los criadores de razas tradicionales como parte de su apuesta por el desarrollo sostenible del medio rural, subrayó.
Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Raza Sayaguesa, Antonio Domínguez, agradeció el respaldo económico y logístico de las instituciones, sin el cual, afirmó, sería “imposible” sacar adelante proyectos de este tipo, especialmente tratándose de una raza catalogada en peligro de extinción. Domínguez explicó que esta tercera edición llega con mayor implicación por parte de los restaurantes participantes, que incluso han solicitado ampliar los días de celebración ante la buena acogida de años anteriores. Las jornadas abarcarán dos fines de semana completos, coincidiendo con los momentos de mayor afluencia en los establecimientos hosteleros.

Además de la oferta gastronómica, la asociación ha organizado un sorteo de cuatro premios entre quienes compartan su experiencia en redes sociales, con propuestas vinculadas a la alta restauración en ciudades como Segovia o Madrid. Con ello, se busca dar mayor visibilidad al producto y conectar tradición y modernidad a través de la promoción digital.
Más allá de las jornadas, los criadores trabajan en un reto estratégico: la obtención de una marca de garantía para la carne de raza sayaguesa, cuyo expediente ya ha comenzado a tramitarse ante la Junta con la vista puesta en 2027. Para Domínguez, contar con un sello de calidad oficial supondrá “más trabajo”, pero también un paso decisivo para reforzar el posicionamiento del producto en el mercado. “Si no tienes marca, parece que no tienes un producto de élite”, resumió.

Actualmente, la cabaña de raza sayaguesa alcanza los 2.700 animales, con 36 ganaderos implicados en Castilla y León. Aunque la cifra ha ido en aumento y la percepción sobre su rentabilidad ha mejorado en los últimos años, la raza continúa en peligro de extinción, ya que está lejos de las 30.000 madres que marcarían su recuperación plena. La carne se comercializa principalmente en Cataluña, el Levante y Murcia, lo que demuestra su creciente aceptación fuera de la provincia.
Las terceras jornadas gastronómicas no solo celebran un producto, sino también el esfuerzo de quienes apuestan por mantener viva una raza histórica. En cada plato servido se condensa el trabajo silencioso de los ganaderos, el compromiso institucional y la voluntad de convertir la tradición en una oportunidad de futuro para el medio rural zamorano.









