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La sociedad pública INTIA ha desarrollado un estudio llamado “testaje de la empleabilidad de mediciones de cortisol en pelo como índice objetivo a integrar en una certificación de bienestar animal” con el que se ha querido analizar la relación entre esta hormona del estrés y el nivel de bienestar del ganado en una explotación. Para ello, el equipo de experimentación en ganadería llevó a cabo un muestreo de un total de 340 cabezas de ganado (la mitad en vacuno de carne y la otra mitad en ovino de carne) en diferentesexplotaciones de Navarra con mediciones de cortisol en pelo. 

 

 

Aunque el cortisol se puede medir en distintas matrices, desde INTIA se escogió la medición en pelo debido a que la hormona se acumula durante su crecimiento y por lo tanto tiene el potencial de ofrecer una medida más a largo plazo y de manera retrospectiva. Un elemento más útil en este tipo de proyectos en los que se pretende evaluar el bienestar animal en una determinada explotación. 

Una de las dificultades iniciales con las que se encontró el equipo de experimentación fue la escasez de valores de referencia en este parámetro, más aún en las razas que formaban parte de este proyecto. Por otra parte, el condicionante más importante con el que se han encontrado ha sido la existencia de otros muchos factores que pueden influir en la acumulación de cortisol en el pelo: el sexo, la zona corporal, la capa, la estación del año, la edad de los animales, si están o no gestantes, etc. En este sentido, no existen certezas sobre el nivel de influencia de cada uno de estos condicionantes, algo que incluso puede variar de una especie a otra. También se contempla la posibilidad de que existan otros factores no identificados todavía. Por todo esto, en este estudio se ha tratado de estandarizar el muestreo en la medida de lo posible y en su caso cuantificar otras variables que pudieran afectar. 

Resultados muy diferenciados

Al término de este estudio, las explotaciones han arrojado resultados muy diferenciados entre sí en niveles de cortisol, una variabilidad aún más amplia en el caso de ovino. En palabras de Jone Lizarza, responsable del testaje, “no podemos afirmar que estas diferencias concuerden con lo que se ha podido observar en campo en el momento de la toma de muestras ni con los resultados de las inspecciones practicadas”. Estos resultados han llevado a concluir que existirían otros factores que influyen en la acumulación de cortisol, “con lo cual estas diferencias que se observan entre explotaciones, se pueden deber a un conjunto de factores entre los que puede estar o no el bienestar, pero en todo caso, no se puede aislar. Es un tema muy interesante, con mucho potencial, en el que probablemente la investigación tenga todavía mucho camino que recorrer”, concluye Lizarza. En definitiva, con el conocimiento que disponemos actualmente y en el contexto de este proyecto, las mediciones de cortisol en pelo no deberían emplearse para establecer conclusiones sobre el grado de bienestar de los animales. 

Este estudio fue presentado en la jornada organizada por la sociedad pública INTIA y la Cooperativa COOVA de Ovino y Vacuno de Navarra para dar a conocer las principales conclusiones del proyecto para implantar un sistema de certificación de bienestar animal en el ganado vacuno y ovino de carne de Navarra. El proyecto ha sido financiado por la Unión Europea a través de fondos FEADER en un 65% y por el Gobierno de Navarra en un 35% dentro del Programa de Desarrollo Rural de Navarra 2014.

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