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Desde los inicios de la transición y la recuperación de las libertades, UGT viene denunciando el uso de las cooperativas de trabajo asociado en el sector cárnico por considerarlas un elemento distorsionador de las relaciones laborales que sólo aporta empeoramiento de las condiciones sociolaborales en el sector: aumento de la precariedad y bajos salarios frente al incremento de los beneficios empresariales. Esta realidad, confirmada en el día a día, ha sido denunciada por UGT FICA en numerosas ocasiones sin que, hasta el momento, hayamos conseguido erradicar este tipo de malas prácticas laborales, que fomentan la explotación de los trabajadores y trabajadoras afectados.

 Como sindicato mayoritario en la industria cárnica, UGT FICA viene trabajando en contra del uso de este tipo de cooperativas desde sus inicios y va a seguir haciéndolo en todos los foros y en todos los frentes hasta que consigamos su erradicación. 

En estos más de cuarenta años transcurridos en democracia, desde UGT se han conseguido introducir muchas mejoras laborales en el sector que han supuesto importantes avances en las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras de la industria cárnica. Sin embargo, la pervivencia de las cooperativas de trabajo asociado en el sector sigue siendo un punto negro en el balance de lo conseguido que seguimos tratando de eliminar. De hecho, en el año 1996, desde UGT FICA lideraron las negociaciones que consiguieron que se incluyera en el convenio colectivo sectorial la incompatibilidad del uso de cooperativas de trabajo asociado, y la utilización por parte de las empresas de la contratación temporal y la distribución irregular de la jornada. Fue todo un éxito de la voluntad de las partes en el diálogo social, pero a la hora de la verdad, la mayoría de las empresas no cumplieron con el acuerdo que firmaron y esto nos obligó a recurrir a instancias judiciales y a denunciar y presionar a las autoridades para que tomaran cartas en el asunto.

190814 lucha falsos autonomos 1Poco a poco la acción sindical venía dando sus frutos hasta que, el 17 de diciembre de 2001, la Sala de lo Social del Tribunal Supremo cortó de raíz estos avances al fallar una sentencia en la que negaba que la cooperativa SERVICARNE fuera ilegal y que sus “socios trabajadores”, en realidad falsos autónomos, pertenecieran a la empresa principal, tal y como pedía la segunda fuerza sindical en el sector. A partir de esta sentencia, las empresas entendieron que tenían las manos libres para subcontratar su actividad principal con las denominadas cooperativas de trabajo asociado, y convirtieron a esas empresas en verdaderas productoras de mano de obra barata”, hasta el punto de que, en pocos años, los trabajadores contratos directamente por la empresa principal llegaron a ser un porcentaje mínimo con relación a los subcontratados a través de cooperativas. De esta forma, llevaron al sector a un deterioro de las condiciones sociolaborales desconocido hasta entonces y a salarios de miseria para estos falsos autónomos a la fuerza. Y cuando, las denuncias sindicales arreciaron y la inspección laboral comenzó a actuar contra las cooperativas, las empresas buscaron alternativas para seguir beneficiándose de mano de obra barata del tipo de empresas multiservicio, otra modalidad de explotación que han venido proliferando en estos últimos años no sólo en la industria cárnica, sino en la mayoría de sectores productivos.

190814 lucha falsos autonomos 3A pesar de la nefasta sentencia de 2001, desde UGT FICA aseguran que han perseverado en nuestra guerra abierta a esta forma de explotación laboral. Así, en diciembre de 2009 denunciaron  ante la inspección provincial de Oviedo a las empresas JUNQUERA BOBES, S.A. y SERVICARNE, y en abril del año siguiente la inspección de trabajo dictó un acta favorable a nuestras tesis y levantó una de las primeras actas de liquidación, además de reconocer a las personas que prestaban sus servicios en la empresa JUNQUERA BOBES, S.A. a través de SERVICARNE como trabajadores y trabajadoras de la primera. En la misma línea, podemos señalar el resultado de nuestra acción sindical en la antigua MILSA de la provincia de Lleida en 2016, con resolución de la inspección en abril de 2017 también favorable a nuestras reivindicaciones.

 La lucha sin cuartel de UGT FICA durante estos años, al que se han sumado otras fuerzas sindicales, se sintetiza en un informe demoledor elaborado por la Federación en Catalunya en abril de 2016 en el que se constata el grado de degradación alcanzado en las relaciones laborales en esta comunidad, muy similar al de resto de autonomías, con conclusiones como:

 –El uso fraudulento y la explotación laboral de las cooperativas de trabajo asociado al sector cárnico catalán provoca que sus socias/os cobren hasta un 47% menos y realicen un 23% más de jornada.

 –Que la afiliación al régimen de autónomos al sector en los últimos siete años (de 2016 para atrás) se incrementó un 92,53% en las Comarcas Gerundenses, un 20,10% a Ponente y el 100,60% en las Comarcas Centrales

 –Los datos de la Seguridad Social entre los años 2008 y 2015 en las tres zonas de Cataluña donde se concentra la industria cárnica muestran que, mientras la afiliación en el régimen general ha sido mínimo (del 1,27% en las Comarcas Gerundenses y del 1,93% en Ponente) o incluso ha disminuido (-6,08% en las Comarcas Centrales), las altas al régimen de autónomos se ha disparado, con un incremento del 92,53% en las Comarcas Gerundenses, del 20,10% en Ponente y del 100,60% en las Comarcas Centrales.

–Una extrapolación de los datos obtenidos, nos encontramos que una empresa promedia del sector cárnico tendría 60 trabajadores de plantilla propia, 129 de cooperativas, 3 de ETT y 1 de empresa multiservicio.

–Por lo tanto, nos encontramos con que el externalización de plantilla a través de la figura de la cooperativa y de los falsos autónomos constituye un problema estructural del sector cárnico y de los mataderos de aves y conejos, y en ningún caso se trata de un uso esporádico o coyuntural. Además, los trabajadores cooperativistas son mayoritariamente personas inmigradas, un grupo socialmente muy vulnerable y que más difícilmente actúa en defensa de sus derechos. Según nuestro estudio, el 40% de los trabajadores contratados en cooperativas son de fuera de la UE, y la cifra llega al 60% si se suman otros países de la UE, principalmente de la Europa del Este.

–Además, la realidad demuestra que estas cooperativas se componen de trabajadores asociados sin ninguna relación entre ellos y sin funcionamiento democrático. Es decir, que se trata de una situación prácticamente de cesión ilegal de trabajadores de la cooperativa a la empresa principal.

 –La lacra de las falsas cooperativas no sólo supone una situación de explotación laboral de los trabajadores cooperativistas y de dumping social, sino también de competencia desleal respecto a las empresas que no hacen un uso fraudulento de la subcontratación. 

A pesar de estos “golpes bajos” propinados a los trabajadores del sector, desde UGT han seguido perseverando en la acción sindical y hemos conseguido negociar y acordar en solitario un nuevo convenio colectivo, ratificado posteriormente por el otro sindicato presente en la negociación. En este nuevo convenio hemos logramos que las condiciones pactadas sean de aplicación obligatoria para todas las personas que trabajen en la industria cárnica, independientemente de la forma jurídica de la empresa a la que pertenezcan, siempre que presten sus servicios en el sector cárnico.

190814 lucha falsos autonomos 4En definitiva, afirman desde la organización que el trabajo sindical, las actuaciones de la inspección de trabajo, la negociación colectiva y otras actuaciones sindicales, han reducido de manera considerable el número de personas que prestan servicios en la industria cárnicas a través de cooperativas de trabajo asociado. Pero no es menos cierto que aún subsisten personas explotadas bajo estas fórmulas y que las empresas buscan alternativas para seguir con esta imperfección del sistema y poder mantener en alza sus cuantiosos beneficios. 

El análisis de la situación actual no nos satisface. Y menos después de las dos primeras sentencias que dan la razón a la Tesorería de la Seguridad Social, ni las insuficientes actuaciones de la inspección de trabajo, ni la conducta del segundo sindicato en el sector, más empeñado en ponerse medallas de cara a la galería que en erradicar la explotación laboral en el sector cárnico.

 Los avances son, sin embargo, exasperadamente lentos. A través de acuerdos locales venimos consiguiendo que muchas personas sean dadas de alta en el régimen general de la Seguridad Social, lo que minimiza el efecto de las sentencias de las que antes hablábamos y que están siendo recurridas por las empresas. Estamos convencidos de que van a seguir fallándose más sentencias que nos van a dar la razón, pero lamentablemente van a ser también recurridas y tendremos abiertos procesos judiciales durante varios años. Esa situación no es buena para las trabajadoras y trabajadores ni tampoco para las empresas.

 Ello reafirma en la necesidad de buscar soluciones tanto a través de una mesa estatal de negociación como en el ámbito del convenio estatal de industrias cárnicas. Somos consciente que de esta idea no es compartida por el resto de fuerzas sindicales, más partidarias de estrategias de confrontación que, lejos que perseguir el bien general, buscan obtener réditos partidistas de cara a las elecciones sindicales en el sector. Parece una estrategia equivocada, cortoplacista y poco útil para erradicar la explotación de trabajadores, como está quedando demostrado a la vista de las últimas actuaciones protagonizadas por el segundo sindicato mayoritario.

Desde UGT FICA apuestan por el todo y por ello aseguran que van a seguir impulsando la constitución de una mesa estatal tutelada por la Dirección General de Empleo y, con su mediación, buscar una solución global y definitiva al mal uso de las cooperativas de trabajo asociado y de la subcontratación en el sector cárnico.