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La Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT demanda al Gobierno de la Nación que se coordine con los ministerios implicados y con las Comunidades Autónomas afectadas para evaluar la situación actual y establecer una batería de ayudas que permitan a las y los trabajadores asalariados del campo afectados por la sequía, la oleada de incendios y las olas de calor beneficiarse de un escudo de protección social, al tiempo que establecen una política real de asentamiento en las zonas rurales para combatir la despoblación y transformar el territorio con una masa forestal más resistente al cambio climático.

UGT FICA considera imprescindible que el Gobierno atienda las demandas de las personas asalariadas del campo que han visto afectados sus derechos y condiciones laborales por una situación extraordinaria ajena a ellos y provocada por la pertinaz sequía, la oleada de incendios que asolan el país y los efectos perniciosos de las altas temperaturas en los trabajos que se efectúan en el campo, fundamentalmente en los sectores agrario y ganadero. Todos estos factores, que ponen de relieve las consecuencias catastróficas del cambio climático, han tenido un impacto sumamente negativo en el sector agrario que se traduce en reducción de miles de jornadas trabajadas y en la pérdida de miles de empleos, tanto presentes como futuros, además de afectar a las expectativas laborales de las y los temporeros para las próximas campañas agrícolas.

Por ello, es urgente, aseguran desde el sindicato, atender las demandas sociales de las y los trabajadores por cuenta ajena del campo, que van a ver mermados sus salarios y sus prestaciones sociales, articulando medidas excepcionales para una situación también excepcional que evite condenar a la miseria a un colectivo de personas trabajadoras que, además, están expuestos a condiciones laborales sumamente duras.

UGT FICA urge al Gobierno y a las distintas Comunidades Autónomas que pongan en marcha un conjunto de medidas extraordinarias que permitan la supervivencia de los trabajadores y trabajadoras agrarios afectados, como la supresión, al menos durante este y el próximo año, del tope mínimo de jornadas trabajadas para poder acceder al subsidio agrario, la exención del pago de las cotizaciones a la Seguridad Social, el conocido como “sello agrario”, o el establecimiento de mecanismos similares a los expedientes de regulación temporal de empleo puestos en marcha durante la pandemia (ERTE  ETOP), al objeto de que las personas trabajadoras afectadas puedan percibir sus salarios a través del SEPE, entre otras medidas.

De especial preocupación para UGT FICA es la escasez prolongada de agua, que afectaba a finales de agosto al 38,5% del territorio nacional y tendrá su reflejo en las próximas cosechas, con caídas importantes en la producción que, en algunos productos, como los cítricos o las patatas, ya se están registrando. Por ello es necesario desarrollar planes de actuación con medidas destinadas a paliar el efecto de la sequía y luchar contra la desertificación. Hay que recordar que la restauración de las tierras degradadas contribuye a la mejora de las economías locales, a la creación de empleo y a mitigar el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Hay que implementar planes eficaces de gestión de la sequía para hacer frente al cambio climático y evitar más oleadas de incendios en el futuro.

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