
Un equipo científico del Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC ha logrado un avance doblemente estratégico para el futuro del sector agroalimentario: desarrollar variedades de trigo con bajo contenido en gluten y, al mismo tiempo, más tolerantes a la sequía. El hallazgo, confirmado mediante técnicas genéticas avanzadas, abre una vía realista para responder a dos de los grandes retos actuales de la agricultura y la salud: el cambio climático y el aumento de patologías asociadas al gluten.
La investigación, desarrollada en colaboración con la Universidad de Cartago (Túnez), demuestra que es posible mejorar la resiliencia del cultivo sin comprometer la calidad del grano ni la seguridad alimentaria, algo que hasta ahora parecía difícil de equilibrar.
Un reto global: producir trigo más sano en un clima cada vez más seco
El trigo es uno de los cereales más importantes del planeta. Aporta energía, proteínas y micronutrientes a millones de personas, pero también es el origen de un problema sanitario creciente. Las gliadinas, proteínas que forman parte del gluten, están directamente relacionadas con la celiaquía, alergias al trigo y la sensibilidad no celíaca.
La nota de prensa dice que, actualmente, la única solución para quienes padecen estas patologías es eliminar completamente el gluten de la dieta, lo que supone una fuerte limitación nutricional, económica y social. A este problema se suma otro no menos grave: el estrés hídrico, cada vez más frecuente en regiones cerealistas debido al cambio climático.
Frente a este escenario, el trabajo liderado por el IAS-CSIC aborda ambos frentes de forma simultánea.

Trigo con bajo contenido en gluten y mayor tolerancia al estrés hídrico
El comunicado de prensa asegura que los investigadores han obtenido líneas de trigo con bajo contenido en gliadina que, además, responden mejor a situaciones de sequía. El elemento clave del estudio no es solo la reducción del gluten, sino la estabilidad de los ajustes genéticos, algo imprescindible para su futura aplicación agronómica.
Los resultados han sido publicados en el artículo Assessing drought stress response in low-gliadin wheat developed via RNAi and CRISPR/Cas de la revista Plant Stress, donde se evalúa cómo estas modificaciones influyen en la fisiología de la planta bajo condiciones de estrés hídrico controlado.
Biotecnología aplicada: ARN de interferencia y CRISPR/Cas
ARN de interferencia (ARNi): reducir sin modificar el ADN
Una de las herramientas empleadas es el ARN de interferencia (ARNi), una técnica que permite reducir la expresión de genes específicos sin alterar el ADN. En palabras de la investigadora Miriam Marín, recogidas en el comunicado:
“Sería como usar un interruptor que apaga una luz, el gen, pero sin tocar el cable de electricidad, el ADN”.
En el caso del trigo, el ARNi se utiliza para disminuir la producción de gliadina, reduciendo así el contenido de gluten problemático para las personas con intolerancias.
CRISPR/Cas9: cambios genéticos permanentes
La segunda herramienta es CRISPR/Cas9, una técnica de edición genética que permite eliminar de forma permanente los genes responsables de producir gliadinas. A diferencia del ARNi, aquí sí se modifica el genoma, creando nuevas variedades de trigo con bajo contenido en gluten de manera estable.

Cómo responden las plantas modificadas a la sequía
La investigación evaluó diferentes genotipos de trigo duro y trigo panificable, tanto convencionales como modificados, bajo condiciones de estrés hídrico en invernadero.
Los resultados muestran que, ante la falta de agua, se activan genes clave relacionados con la protección celular y la adaptación:
-
CAT y GPX, enzimas antioxidantes que eliminan radicales libres.
-
P5CR, implicado en la síntesis de prolina, un aminoácido que ayuda a retener agua.
-
GolS1, relacionado con la producción de azúcares solubles que actúan como reserva energética y protección frente al estrés.
Las plantas modificadas mediante ARNi o CRISPR/Cas mostraron respuestas más equilibradas, evitando reacciones extremas y manteniendo mejor:
-
El crecimiento vegetativo
-
La fertilidad
-
La estructura y funcionalidad de las hojas
Este comportamiento más estable se traduce en mayor tolerancia a la sequía sin penalizar el desarrollo del cultivo.

Control del gluten incluso bajo estrés hídrico
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que, mientras en las plantas convencionales el contenido de gliadinas aumenta cuando hay sequía, en las líneas modificadas este incremento es mucho más controlado.
Incluso bajo condiciones de estrés hídrico, los niveles de gliadina se mantuvieron muy bajos, lo que refuerza la viabilidad de estas variedades tanto desde el punto de vista agrícola como sanitario.
Implicaciones agrícolas, sanitarias y climáticas
Este avance tiene un impacto potencial en varios niveles:
-
Agricultura: cultivos más resistentes a la sequía, especialmente relevantes en zonas mediterráneas.
-
Salud pública: posibilidad de desarrollar productos derivados del trigo con bajo contenido en gluten, ampliando la oferta para personas con intolerancias.
-
Cambio climático: adaptación de uno de los cereales clave del sistema alimentario global a condiciones ambientales más extremas.
-
Seguridad alimentaria: mejora de la resiliencia productiva sin comprometer la calidad del grano.
Próximos pasos: del invernadero al campo
El equipo investigador plantea profundizar en los mecanismos que conectan la regulación de proteínas con la respuesta a la sequía, así como evaluar estas líneas en condiciones reales de campo.
El objetivo es confirmar:
-
El rendimiento agronómico
-
La calidad final del grano
-
El comportamiento frente a distintos escenarios de cambio ambiental
Solo entonces será posible avanzar hacia una aplicación comercial y regulatoria de estas variedades.
Financiación y apoyo institucional
El estudio ha sido financiado por diversos programas públicos de investigación, entre ellos:
-
El proyecto Herramientas genómicas y fenómicas para mejorar la tolerancia a la sequía en el trigo (programa Qualifica, Junta de Andalucía).
-
El programa Conexión TRIGO del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
-
Proyectos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades centrados en estrategias CRISPR/Cas y variedades autóctonas de trigo español.
Conclusión: un paso decisivo hacia el trigo del futuro
La combinación de biotecnología avanzada, seguridad alimentaria y adaptación climática convierte este trabajo en un ejemplo claro de cómo la investigación pública puede ofrecer soluciones reales a problemas globales.
El desarrollo de trigos con bajo contenido en gluten y resistentes a la sequía no es solo un avance científico: es una pieza clave para el futuro de la agricultura mediterránea y la alimentación saludable.
Referencias
Latifa Chaouachi, María H. Guzmán-López, Chahine Karmous, Francisco Barro y Miriam Marín-Sanz. ‘Assessing drought stress response in low-gliadin wheat developed via RNAi and CRISPR/Cas’. Plant Stress. 2025








