Suscríbete a mi canal:
Miles de agricultores y ganaderos, acompañados por 500 tractores, han colapsado este miércoles el centro de Madrid en una nueva movilización contra el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, así como contra la nueva Política Agraria Común (PAC) que prepara Bruselas. Bajo el lema implícito de defensa del sector primario, las organizaciones convocantes han lanzado un mensaje directo: si el campo se hunde, las consecuencias afectarán a toda la sociedad española.
La protesta, impulsada por Unaspi y Unión de Uniones, ha convertido la capital en el epicentro del malestar agrario. Los organizadores han pedido explícitamente el apoyo de los consumidores, alertando sobre los efectos que, a su juicio, tendría la entrada de productos procedentes de Sudamérica en el marco del tratado con Mercosur.
Miles de agricultores y 500 tractores contra el acuerdo UE-Mercosur
La tractorada ha reunido a miles de agricultores y medio millar de vehículos agrícolas en las calles de Madrid. La movilización responde a dos grandes ejes de preocupación:
-
El acuerdo comercial entre la UE y Mercosur.
-
La reforma de la PAC con horizonte 2035.
Miguel Ángel Aguilera, coordinador de Unaspi, ha subrayado que el impacto no sería únicamente sectorial:
“Si el sector primario cae, va a afectar directamente a todos los ciudadanos de España”.
El mensaje central de la protesta es claro: la supervivencia del campo español es, según los convocantes, una cuestión estratégica nacional.
Llamamiento directo a los consumidores: carne hormonada y fitosanitarios prohibidos
Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones, ha centrado su intervención en la posible entrada de productos que no cumplan los estándares europeos.
Entre las advertencias realizadas destacan:
-
Carne de vacuno hormonada procedente de países sudamericanos.
-
Tomates tratados con fitosanitarios prohibidos en la UE desde hace 20 años.
-
Diferencias en costes de producción que, según denuncian, generan competencia desleal.
Cortés ha afirmado:
“Si vamos a comprar un filete de ternera, sabemos que ese filete es sano. A partir del año que viene, si se firma este acuerdo, ese filete podrá estar hormonado”.
Y ha añadido:
“El que consuma un tomate, que sepa que podrá estar tratado con productos fitosanitarios prohibidos en la Unión Europea”.
Las organizaciones agrarias sostienen que la PAC tiene como objetivo garantizar productos sanos, de calidad suficiente y a precios asequibles, y consideran que el acuerdo con Mercosur pone en riesgo ese equilibrio.
Salvaguardas agrícolas: “cortinas de humo”, según los convocantes
El Parlamento Europeo aprobó el martes medidas de salvaguardia agrícola que permitirían suspender o dificultar la entrada de productos latinoamericanos si se considera que dañan a los productores comunitarios.
Sin embargo, desde Unión de Uniones consideran estas medidas insuficientes. Cortés ha señalado como ejemplo la entrada de cereales procedentes de Ucrania a precios inferiores al coste de producción en España y en Europa, asegurando que esta situación está generando graves pérdidas en el sector.
Según su valoración, las salvaguardas:
-
“Rara vez se cumplen”.
-
No garantizan protección real.
-
No impedirían la competencia a bajo coste.
Acusaciones al Ministerio de Agricultura y advertencia de nuevas tractoradas
La protesta también ha tenido un componente político nacional. Luis Cortés ha acusado al ministro de Agricultura, Luis Planas, de incumplir un acuerdo firmado hace dos años con Unión de Uniones.
Según ha explicado, el compromiso incluía una posición menos flexible del Gobierno frente al acuerdo con Mercosur. Ante lo que consideran un incumplimiento, han advertido que las movilizaciones continuarán:
“Los tractores volverán a recorrer las calles de Madrid”.
Los agricultores sostienen que se enfrentan a decisiones estructurales que marcarán el sector hasta 2035 y que el acuerdo con Mercosur tendría efectos permanentes.
Unaspi: “La Agenda 2030 y Mercosur serán la puntilla del sector primario”
Miguel Ángel Aguilera, presidente de Unaspi, ha celebrado la amplia participación y ha vinculado las políticas europeas, la Agenda 2030 y el acuerdo comercial con lo que denomina un deterioro progresivo del campo español.
En su intervención, ha afirmado que las políticas europeas “están arruinando” al sector y que el acuerdo con Mercosur supondría la “puntilla” definitiva.
La movilización, según sus organizadores, no descarta nuevas convocatorias en las próximas semanas si no se produce un cambio de postura por parte del Ejecutivo.
Pedro Sánchez defiende Mercosur en el Congreso
Mientras la tractorada avanzaba por Madrid, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendía en el Congreso el acuerdo con Mercosur.
El jefe del Ejecutivo calificó el tratado como una:
“extraordinaria noticia” para Europa y para España.
Sánchez argumentó que el acuerdo crea un marco de “predictibilidad, seguridad y respeto a un orden” internacional, en referencia a tensiones comerciales globales y a las políticas unilaterales de otros países.
Además, recordó que el Parlamento Europeo aprobó salvaguardas agrícolas que permitirían a la Unión suspender o dificultar la entrada de productos latinoamericanos si se considera que dañan a los productores europeos.
El presidente se dirigió específicamente a agricultores y ganaderos, reconociendo sus “dudas y preocupaciones” y asegurando que las instituciones europeas son conscientes de la situación.
Impacto económico y debate estructural
La protesta pone de manifiesto un debate de fondo sobre:
-
Competitividad del sector primario español.
-
Diferencias regulatorias entre la UE y terceros países.
-
Costes laborales, medioambientales y sanitarios.
-
Seguridad alimentaria y estándares de producción.
El acuerdo UE-Mercosur es uno de los tratados comerciales más relevantes de los últimos años y afecta a intercambios agrícolas, ganaderos e industriales entre ambos bloques.
Para el Gobierno, representa una oportunidad estratégica.
Para parte del sector agrario, supone un riesgo estructural.
El campo español ante un punto de inflexión
Las movilizaciones en Madrid reflejan una tensión creciente entre política comercial, sostenibilidad normativa y viabilidad económica del sector primario.
Los agricultores advierten de una posible pérdida de rentabilidad, aumento de competencia exterior y deterioro de las condiciones productivas. El Ejecutivo, por su parte, defiende que las salvaguardas y el marco regulatorio europeo protegerán al sector.
El conflicto no parece cerrado. Las organizaciones convocantes han dejado claro que, si no hay cambios, las tractoradas continuarán.














