Eduardo Mongil - Agronews CyL
  • Con el impulso de una figura de renombre internacional como Martín Berasategui, la compañía de embutidos ibéricos Aljomar se centra en nuevos retos para continuar en la vanguardia de su sector.

Desde que el matrimonio Sánchez decidiera emprender en una España que empezaba a desarrollarse, su pequeño negocio ha seguido el paso del país y ha vivido una transformación enorme. Lo que en los años 70 era una modesta tienda ahora es una compañía de ibéricos consolidada como Aljomar, con factoría propia, matadero y explotación agropecuaria, a lo que hay que sumar la figura del chef Martín Berasategui, embajador de la marca desde hace tres años. Esa figura internacional es buen ejemplo de lo que ha conseguido una empresa que busca evolucionar, y para ello centran ahora sus esfuerzos en la sostenibilidad ambiental, en una época, por diversos motivos, algo convulsa para el sector cárnico. En Agronews hemos tenido la posibilidad de hablar con Aljomar y que nos den sus impresiones acerca de la actualidad que rodea a la compañía.

PREGUNTA: Medio siglo de historia, más de 25 como Aljomar, y parece que la compañía está en plena forma, ¿no?

RESPUESTA: Como bien saben los que nos conocen, en Aljomar tenemos el lema de ‘lo mejor está por llegar’, y nos inspira para no confiarnos en los mejores momentos y también nos da fuerzas en los que no son tan buenos. Así que siempre miramos hacia delante, intentamos ser optimistas; eso nos hace fuertes y, sí, nos mantiene en forma. Llevar más de 25 años viviendo la pasión del ibérico es un hito del que nos sentimos orgullosos y que debemos al esfuerzo, la capacidad de superación y la constancia de nuestros fundadores Alfonso y Carmen Sánchez.

 

P: ¿Cómo surge la idea de entrar en el mercado de los ibéricos?

R: La historia de Aljomar se remonta a hace 50 años cuando Alfonso y Carmen, ambos de Ledrada y recién casados, salen de su pueblo para ganarse la vida y ponen en marcha una pequeña tienda de alimentación en Sevilla, donde comercializan los productos de su tierra y, por supuesto, productos ibéricos de Guijuelo. A partir de ahí, el esfuerzo, las ganas y la pasión por el ibérico fueron dando sus frutos, hasta crear lo que hoy es el Grupo Aljomar, con la fábrica propia, el matadero de El Navazo y la explotación ganadera Agropecuaria Vera Vieja, que distribuye productos derivados del cerdo ibérico en toda España y en más de 25 países de todo el mundo.

 

P: ¿Cuál es el principal secreto del éxito de Aljomar?

R: Diríamos que no hay un secreto, sino una suma. Sin duda la excelente calidad de nuestros cerdos ibéricos, su crianza natural, su buena alimentación y el ciclo controlado de producción y elaboración de los productos son una garantía de éxito. Pero hay que añadir más ingredientes, porque estar donde estamos no sería posible sin las 400 personas que trabajan con nosotros a diario. Somos la Familia Aljomar y todo lo que hay dentro de esas dos palabras es el secreto de nuestro éxito.

 

P: ¿Qué ha supuesto para la marca que una figura como Martín Berasategui os apoye?

R: Es algo increíble. Contar con Martín Berasategui como embajador de nuestros productos es un plus del que, indudablemente, estamos super orgullosos. Gracias a su experiencia culinaria, sus conocimientos y su genialidad, las carnes y jamones ibéricos de bellota Aljomar llegan a lo más alto de la gastronomía nacional e internacional. Pero es que, además, es una gran persona con la que hemos congeniado muy bien, porque nos unen muchas cosas, como la pasión que ambas familias tenemos por lo que hacemos, el amor por la gastronomía, el respeto por la tradición y el valor del esfuerzo y el trabajo.

 

P: Ahora se habla mucho de la España Vaciada, ¿cree que el campo tiene futuro?

R: Sin campo no hay vida, es la esencia de la sociedad, lo miremos como lo miremos es imprescindible cuidar la vida en el campo y dar oportunidades a los jóvenes para que salgan adelante. Hay que motivarles para que consigan sacar adelante los distintos oficios y profesiones ligadas al campo. Si el campo no tiene futuro, no hay futuro para nada más.

 

P: ¿Cómo os ha afectado la pandemia al negocio?

R: Suponemos que, como para la mayoría, están siendo meses duros, en los que todo requiere un ánimo extra, pero no hay duda de que estamos aprendiendo mucho. Nosotros focalizamos los esfuerzos en los retos que tenemos por delante que siguen siendo motivadores e ilusionantes. Y siempre podemos sacar cosas positivas, como el cambio que se está produciendo con la transformación digital de las empresas agroalimentarias, a nivel interno y externo, porque no solo ha cambiado la actitud del consumidor, sino también la de los productores, los empleados y de todos los actores implicados en el entorno.

 

P: En 2015 ampliasteis vuestra explotación, ¿tenéis en marcha nuevos proyectos de modernización? ¿nuevos productos?

R: Hacemos nuestro trabajo con un profundo respeto por los procesos tradicionales en la elaboración de los embutidos y jamones ibéricos, así como en la crianza natural de los animales… pero también somos conscientes de la necesidad de innovar y modernizarse, estar actualizados. Y en este sentido tenemos marcada una hoja de ruta clara que nos ayuda a ser más sostenibles, por ejemplo, con la producción de cerdo ibérico ecológico y la nueva línea de embutidos 100% natural que lanzamos este mismo año. La naturaleza es la esencia y le debemos una dedicación especial. Nuestros acreditados con importantes sellos de calidad como la certificación Welfair™ de Bienestar Animal, el sello IFS Food de Seguridad alimentaria o el certificado de Compensación de Huella Ecológica.

 

 

P: En la actualidad se ve un auge de nuevas formas de alimentación como el veganismo que optan por no consumir carne, ¿estáis notando este hecho?

R: La verdad es que no notamos un descenso de ventas. Por supuesto que esas opciones son más que respetables, y es bueno que en el mercado haya variedad. Nosotros optamos por un producto de calidad, natural y con grandes propiedades nutricionales, como es el jamón ibérico.

 

P: Autoridades de distintos ámbitos comentan que debemos comer menos carne en general, ¿estáis de acuerdo?

R: No estamos de acuerdo. Son muchos los estudios que demuestran que los jamones ibéricos mejoran la salud vascular en las personas sanas. Según un estudio de la Unidad de Endotelio y Medicina Cardiometabólica del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, dirigido por el doctor José Sabán Ruíz, se ha podido constatar que comer jamón ibérico es una costumbre saludable, pues su consumo ayuda a las personas sanas a evitar problemas cardiovasculares. Otra cosa sería el excesivo consumo de alimentos procedentes de carne procesada, pero no es nuestro caso. De hecho, nuestra preocupación por la salud y seguridad alimentaria es evidente. Y acabamos de lanzar al mercado una línea de embutidos 100% naturales, por poner un ejemplo.

 

P: Poseéis criaderos propios, eso supone bastante respecto al buen trato al animal

R: Como hemos comentado antes, respetamos la naturaleza, no puede ser de otra manera, porque es la esencia de todo lo que somos y de lo que ofrecemos. Estamos comprometidos con la calidad de nuestros productos y eso exige cuidar la calidad de vida de los animales y ponemos el máximo empeño en su bienestar desde la crianza y durante todas las fases de su crecimiento.

 

P: Estáis comprometidos con también Ecoembes, ¿la ganadería actual es compatible con el medio ambiente?

R: Por supuesto, y nuestro compromiso con el medio ambiente es absoluto, el cuidado de nuestro entorno es una obligación en todos los sectores y en todas las acciones que realizamos a diario a nivel personal o profesional. Por esa razón somos miembros de Ecoembes y en las instalaciones cumplimos con los procedimientos específicos para la gestión residuos. Hay que comprometerse con políticas activas que ayuden a reducir el impacto de nuestro proceso productivo en la biosfera.

 

P: Formáis parte de VITARTIS, ¿Qué opinión tenéis de su labor?

R: Estamos en VITARTIS desde 2014, y no nos cabe duda de lo mucho que contribuyen a la dinamización de la innovación y la tecnología de las industrias, nos mantienen en contacto y trabajan mucho en labores de formación. Por otro lado, como representantes de las empresas del sector agroalimentario regional, tiene mucho valor su interlocución permanente con las administraciones públicas.

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