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La Asociación de Asadores de Lechazo de Castilla y León ha solicitado formalmente, a la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, la incoación de un expediente administrativo para la declaración del lechazo asado elaborado al estilo tradicional como Bien de Interés Cultural Inmaterial. Esta declaración permitiría el reconocimiento del lechazo asado al estilo tradicional, en horno de leña, como el plato más representativo de la cocina tradicional de Castilla y León.

Se realiza esta solicitud en base a los evidentes valores históricos, culturales y etnográficos de esta manifestación gastronómica y los elementos asociados que la caracterizan, así como la necesidad de su salvaguarda ante la aparición de otras formas y elementos participantes en su elaboración que lo desvirtúan, respecto al conjunto de elementos tradicionales que la definen.

El lechazo asado en horno de leña se ha convertido en uno de los platos más relevantes y representativos de la gastronomía de Castilla y León. La tradición de preparar y degustar el lechazo se mantiene, como una de las principales señas de identidad de la Comunidad y ha pasado a ocupar un puesto privilegiado en la cocina española y, como consecuencia, en la gastronomía mundial. Además, incluye una serie de técnicas tradicionales productivas, pastoriles y artesanales que forman parte del entramado sociocultural de la región. Es parte integral, por tanto, del patrimonio etnológico de Castilla y León por la vinculación al territorio de su expresión simbólica, su especificidad, su continuidad y la implicación de sus participantes.

El lechazo asado al estilo tradicional es una manifestación cultural de carácter gastronómico y, como tal, cumple los parámetros que recoge el Informe de Iniciativa del Parlamento Europeo sobre el Patrimonio Gastronómico Europeo, según el cual, la gastronomía, es una forma de expresión artística y cultural en la que confluyen un conjunto de conocimientos, experiencias, artes y artesanías que permiten comer saludable y placenteramente y que se ha convertido, además de en una parte fundamental de nuestra identidad y del patrimonio cultural europeo, en un elemento esencial de la promoción turística y en una fuente de riqueza cultural .

La trascendencia de esta elaboración, transmitida y recreada constantemente por los grupos sociales participantes; el sentimiento de identidad que infunde a la comunidad portadora; su carácter antropológico y su interacción con el medio en el que se desarrolla, hacen que forme parte fundamental de nuestro patrimonio cultural inmaterial.

  • Es un plato tradicional, contemporáneo y viviente a un mismo tiempo. Desde hace siglos, el lechazo se elabora de una forma especial, lo que hoy denominamos lechazo asado al estilo tradicional, que sigue siendo el plato principal y más característico de la cocina de la Comunidad de Castilla y León.
  • Se constituye como fenómeno integrador. La elaboración y consumo del lechazo asado al estilo tradicional en eventos lúdico-festivos es un claro ejemplo de factor cohesionador intergeneracional, intergéneros, de buena vecindad, donde todos, propios y extraños, pueden participar de una forma u otra.
  • Posee un carácter representativo. En toda familia castellana y leonesa existe algún recuerdo en el que el centro culinario del momento haya sido el lechazo asado al estilo tradicional; ya sea en una boda, fiesta o sencilla pero emotiva comida familiar de fin de semana.
  • Está basado en la comunidad. Toda la sociedad castellana y leonesa reconoce el lechazo asado al estilo tradicional como un valor propio, en el que participa, ya sea en su elaboración, mantenimiento o transmisión, o en todos, como patrimonio.
  • En definitiva:

La declaración como Bien de Interés Cultural y la consecuente protección de esta creación gastronómica, permite preservar su elaboración, al estilo tradicional, para que sus técnicas ancestrales, transmitidas de forma oral de generación en generación, perduren en el tiempo y no desaparezcan ni se vean adulteradas o desvirtuadas. Supone también una oportunidad para posicionar el lechazo asado como producto identitario de la región y transmitir los valores de nuestra cocina, promoviendo la conciencia comunitaria y el arraigo regional, así como para dotar al plato de prestigio y reconocimiento internacional, aumentar su difusión más allá de nuestras fronteras y, en definitiva, garantizar su transmisión intra e intergeneracional.
Que la solicitud salga adelante significaría una inestimable contribución a que Castilla y León pueda conservar y promover su plato tradicional más identificativo, así como todos los oficios y productos involucrados en el proceso.
Esta petición a la Junta resulta de especial relevancia, ya que se trataría del segundo  plato gastronómico en España en contar con este reconocimiento, después de la Paella Valenciana.

La Asociación lleva trabajando los últimos años en esta solicitud. Con el objetivo de fundamentarla, ha elaborado un estudio preliminar sobre la pertinencia de la declaración, además de una encuesta destinada a medir el grado de familiarización y conocimiento de los individuos con su patrimonio gastronómico y la elaboración tan característica de Castilla y León.
 
Desde hace 16 años, la Asociación de Asadores de Lechazo de Castilla y León mantiene y fomenta la elaboración original del cordero lechal asado en horno tradicional de ladrillo y adobe, alimentado con fuego de leña de encina, ofreciendo a los comensales los productos e ingredientes de máxima calidad y los procedimientos culinarios más genuinos.

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