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La búsqueda de una mayor rentabilidad está llevando a que sean muchos los agricultores individuales, cooperativas o empresas agrarias que estén optando por nuevas plantaciones de olivar superintensivo como una apuesta clara en el futuro de este sector.

Desde los años 90 este tipo de plantación, que también se conoce como en “seto” o de “alta” densidad han ido ganando terreno entre los profesionales que se dedican a esta actividad, de tal forma que, en la actualidad, son aproximadamente unas 100.000 las hectáreas de olivar que ya tienen esta calificación, aproximadamente el 50% se encuentran en España, e incluso consultores de reconocido prestigio como Juan Vilar afirman que, en el año 2030, el 30% de la producción olivar se recogerá en parcelas en superintensivo.

Pero ¿cuáles son las ventajas que ofrecen este tipo de plantaciones?. Quizás ante esta pregunta la respuesta más sencilla es que se logra poner en producción la misma en un periodo relativamente corto lo que facilita, lógicamente, la amortización de la inversión, ya que se pueden conseguir buenas cosechas en el segundo o tercer año de plantación de tal forma que se pueden llegar a los 12.000 kilos de olivas por hectáreas en poco tiempo.

Otro aspecto fundamental es que la estructura de estas plantaciones facilita la mecanización de las mismas lo que supone un importante ahorro económico en dos momentos claves que marcan y definen los costes de producción como es la poda y la recogida que se puede llevar a cabo, en gran medida, con maquinaria especializada. El proceso de mecanización, además de esa reducción de los gastos, tiene otra serie de ventajas como son la disminución de los daños en los árboles en los procesos de recogida donde además las aceitunas son obtenidas de una forma limpia sin hojas o ramas.

El olivar superintesivo es muy exigente en las labores de poda que deben ser exhaustiva para que posteriormente las máquinas colgantes puedan realizar su labor con una eficacia cercana al 100%

Otro elemento básico es el riego, por lo que se debe estudiar muy bien la parcela para optimizarlo al máximo en virtud de las condiciones del suelo. Señalar que este tipo de olivar en secano sólo son rentables en zonas donde la pluviometría supere los 400 mm por año.

Por lo que refiere a las características técnicas de estas plantaciones, la plantación se hace en línea con una separación entre filas que depende del cuadro que se considere más oportuno pudiendo llegarse a ver plantaciones en las que se superan las 1.600 plantas por hectárea. La distintica entre plantas de olivo se debe situar entre los 1 y los 1,5 metros, con una distancia entre líneos que puede oscilar entre los 3 y los 3,5 metros. Para finalizar destacar que el tamaño del seto debe ser ancho entre 75 y 80 centímetros, no especialmente alto, puede llegar a los 2,5 metros y con una capilaridad lumínica total, si se quiere alcanzar una alta eficiencia productiva en nuestro olivar.

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