
Galicia se enfrenta a una crisis sanitaria en el sector ganadero debido a la combinación de dos enfermedades graves: la Lengua Azul y la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE). El Sindicato Labrego Galego (SLG) ha exigido la suspensión de la vacunación contra la Lengua Azul en áreas donde está presente el EHE, tras la muerte de varios animales.
Impacto devastador de la vacunación contra la Lengua Azul en Galicia
Desde que comenzó la campaña de vacunación contra la Lengua Azul , diversas explotaciones ganaderas en Galicia han reportado efectos adversos en sus rebaños bovinos. Entre los efectos negativos se encuentran muertes y abortos en una proporción significativa del ganado. El Sindicato Labrego Galego ya había advertido sobre estos riesgos el año pasado, cuando se dirigió tanto a la Xunta de Galicia como al Ministerio de Agricultura para expresar su preocupación.
La vacuna, cuyo compuesto farmacéutico fue modificado debido a los efectos secundarios de versiones anteriores, comenzó a administrarse en Galicia sin haber sido sometida a pruebas exhaustivas en comparación con otros territorios. Este factor ha contribuido a un escenario aún más complicado, dado que Galicia cuenta con un gran número de explotaciones de ganado , lo que agrava los problemas de gestión sanitaria.
En este contexto, la simultaneidad de la Lengua Azul con la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE) ha llevado la situación a un punto crítico. La EHE, que ha mostrado una rápida propagación en los últimos meses , ha exacerbado los efectos negativos de la vacuna contra la Lengua Azul. A pesar de las advertencias y propuestas del sector, el Ministerio de Medio Rural no ha proporcionado una respuesta efectiva que ayude a los agricultores a enfrentar las graves pérdidas económicas .
Muertes de animales: una señal alarmante de gestión deficiente
El pasado 25 de agosto, en una explotación ganadera en la provincia de Ourense , cinco vacas enfermas de EHE fallecieron poco después de ser vacunadas contra la Lengua Azul. A pesar de que el ganadero sugirió posponer la vacunación debido a la condición de los animales, el personal veterinario del Departamento continuó con el proceso, resultando en la muerte de los animales. Este trágico suceso no es un caso aislado, sino un reflejo de una gestión sanitaria que no está adaptada a las complejas realidades que enfrentan las explotaciones ganaderas en Galicia.
El Sindicato Labrego Galego ha señalado que la situación es extremadamente grave, ya que la intervención sanitaria para controlar una enfermedad está incrementando los efectos negativos de otra, generando un estrés emocional y económico insostenible para los ganaderos. La falta de respuesta adecuada por parte de las autoridades ha dejado a los ganaderos en una posición vulnerable, sin los recursos necesarios para mitigar las pérdidas.
Exigencias del Sindicato Labrego Galego
Ante este panorama, el Sindicato Labrego Galego-Comisiones Agrícolas (SLG-CCLL) ha solicitado la suspensión inmediata de la campaña de vacunación contra la Lengua Azul en las zonas donde pueda estar en curso la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica. Además, el sindicato ha exigido la creación de una oficina técnica de emergencia que cuente con la participación de organizaciones agrícolas, con el fin de gestionar la simultaneidad de estas dos enfermedades y frenar su propagación.
La revisión de los protocolos de actuación para ambas enfermedades se considera una cuestión urgente para la supervivencia de las explotaciones ganaderas en Galicia. El SLG ha insistido en que es necesario evaluar si la vacunación es realmente la estrategia más adecuada para enfrentar la Lengua Azul en el ganado bovino, dado que la mayoría de los animales infectados superan esta enfermedad sin mayores complicaciones. En cambio, la vacuna ha demostrado tener una alta tasa de efectos secundarios negativos, lo que ha generado preocupación entre los ganaderos.
Falta de recursos y respuesta inadecuada de la Consellería de Medio Rural
Otra de las críticas del Sindicato Labrego Galego se centra en la falta de recursos humanos y materiales para enfrentar la crisis sanitaria en las explotaciones ganaderas. El sindicato ha denunciado que no hubo personal suficiente para atender la situación en la explotación de Ourense donde ocurrieron las muertes Múltiples de vacas. Esta falta de recursos no es un problema aislado, sino que refleja una falta de planificación y respuesta por parte del Ministerio de Medio Rural durante todo el verano.
El SLG ha cuestionado la falta de acción por parte de la Consellería de de Medio Rural ante la propagación de la EHE, la crisis de excedentes en la Ribeira Sacra, y la caída de los precios de la leche y del ganado vacío. La concejala María José Gómez, que ha realizado varias visitas y anuncios durante el verano, ha sido criticada por el sindicato, que considera que su gestión ha sido más de forma que de fondo, sin resultados concretos para los ganaderos.
Reclamo de medidas inmediatas para salvar al sector ganadero gallego
El Sindicato Lábrego Galego ha dejado claro que la situación actual requiere una respuesta inmediata y contundente por parte de las autoridades. La creación de un gabinete técnico de emergencia es vista como una necesidad urgente para coordinar las acciones entre las diferentes administraciones y sectores afectados. La salud del ganado gallego y la viabilidad económica de las explotaciones están en juego, y es imperativo que se tomen medidas que garanticen la seguridad sanitaria y económica de los ganaderos.
El SLG ha manifestado que comenzará con sus movilizaciones y demandas hasta que se implementen soluciones efectivas que aborden la crisis sanitaria en el sector ganadero. La protección del ganado y la sostenibilidad de las explotaciones deben ser la prioridad, y cualquier demora en la respuesta solo agravará las pérdidas para los agricultores gallegos.
La situación en Galicia es crítica, y el Sindicato Labrego Galego está decidido a luchar por los derechos de los ganaderos y la supervivencia de sus explotaciones. La suspensión de la vacunación contra la Lengua Azul en las zonas afectadas por la EHE es solo el primer paso en una serie de medidas necesarias para enfrentar esta crisis sanitaria sin precedentes.












