
El Sindicato Central de Barrios de Luna ha vuelto a alzar la voz para exigir al Gobierno de España una solución definitiva al déficit estructural que arrastra el Sistema de Regulación del Órbigo, tras décadas de incumplimientos, promesas sin ejecutar y decisiones administrativas que han perjudicado gravemente a los regantes de la zona. El problema se remonta a 1995, cuando el Estado desestimó el embalse de Omaña y redistribuyó los recursos previstos, ampliando en 6.000 hectáreas la zona regable dependiente del embalse de Los Barrios de Luna, sin ninguna compensación hidráulica al sistema receptor.
Una Declaración de Impacto Ambiental que nunca llegó a materializarse
La gota que ha colmado el vaso ha sido la inminente caducidad de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto “Sistema de regulación lateral del río Órbigo: presa sobre el arroyo de La Rial y presa sobre el arroyo de Los Morales”, dictada en mayo de 2018 y cuya prórroga expiró en mayo de 2024. La suspensión de su caducidad, debido a un recurso del Ayuntamiento de Carrizo de la Ribera, no ha frenado el hartazgo de los regantes, que denuncian que nunca hubo intención real de ejecutar las infraestructuras, a pesar de figurar con dotación presupuestaria en el Plan Hidrológico del Duero.
El Sindicato denuncia que se ha invertido en estudios de viabilidad, sostenibilidad ambiental, social y económica, pero todo ello ha servido únicamente, según sus palabras, para «marear la perdiz» y agotar plazos sin actuar.
53.000 hectáreas de regadío, pero sin garantías de agua
El embalse de Los Barrios de Luna, proyectado para abastecer 45.000 hectáreas, actualmente suministra agua a 53.000 hectáreas, a lo que se suman nuevos abastecimientos, caudales ambientales cada vez más exigentes y una reducción del 9 al 13 % en las aportaciones previstas por el CEDEX en un horizonte cercano.
El descenso estructural del agua embalsada, unido a los impactos del cambio climático, sitúan al sistema al borde de la ineficiencia, poniendo en riesgo no solo la viabilidad de los cultivos, sino también el retorno de las inversiones realizadas en modernización del riego, que ya alcanzan las 26.250 hectáreas ejecutadas, con otras 1.800 en ejecución y 13.950 pendientes de licitación, hasta alcanzar 42.000 hectáreas aprobadas.
Propuestas concretas para dar solución al déficit hídrico del Sistema Órbigo
Durante la Asamblea Extraordinaria celebrada el 14 de febrero de 2025, el Sindicato Central adoptó una serie de propuestas que ya han sido trasladadas a múltiples instituciones sin obtener, hasta la fecha, respuesta alguna.
Medidas clave exigidas al Gobierno de España
1. Cambio de zona regable del Canal de Manganeses al Sistema Tera
Esta reubicación, consensuada por las partes implicadas, podría ahorrar entre 12 y 15 Hm³ anuales al Sistema Órbigo, aliviando significativamente la presión sobre el embalse de Los Barrios de Luna.
2. Mantener la opción del Embalse Lateral de La Rial
Este proyecto, presentado ya en 2013 y perfilado en 2015, tiene una capacidad proyectada de 23 a 25 Hm³ y dos ventajas destacadas: un menor coste económico que otras alternativas y una garantía de llenado elevada gracias a las aportaciones del río Omaña, que representan entre el 65 % y el 70 % de las del río Luna.
3. Recrecimiento del embalse de Los Barrios de Luna
Propuesto por el ingeniero Francisco Bueno Hernández en un estudio promovido por FERDUERO e ITACYL, el recrecimiento entre 3 y 5 metros permitiría almacenar más agua en años favorables, según la estadística histórica del embalse.
4. Nuevo embalse en el río Omaña
Con una capacidad de entre 50 y 60 Hm³, el Sindicato defiende su viabilidad si se analiza con rigor técnico y ambiental. El coste sería similar al de las presas de La Rial y Los Morales, según el estudio encargado por la CHD en 2009.
5. Modificación de los caudales ecológicos
Se solicita una revisión de los caudales ambientales exigidos para el Sistema Órbigo en situaciones de sequía, así como el análisis de la imposibilidad de aplicar reducciones por estar afectado por el LIC “Riberas del río Órbigo y afluentes”. Solo en la campaña de 2016-2017, haber reducido en 1 m³/s el desembalse habría evitado graves daños en los cultivos.
Alternativas rechazadas por el Sindicato Central
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Rechazo al trasvase del embalse de Casares de Arbás, por pertenecer al Sistema Esla-Valderaduey.
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Dudas sobre el recrecimiento de Selga de Ordás, cuya viabilidad dependería de un análisis coste-beneficio.
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Rechazo a la construcción de balsas en fincas modernizadas, por su elevado coste y la afectación de explotaciones con inversiones ya realizadas.
Una gestión ejemplar desde el territorio pese al abandono institucional
El Sindicato Central subraya que, pese a la falta de soluciones estatales, los regantes han seguido invirtiendo en eficiencia y sostenibilidad, con una supervisión estricta del cumplimiento de los caudales ambientales desde su Junta Central de Usuarios y en colaboración con la CHD.
En palabras del presidente:
«Llevamos 30 años gestionando con responsabilidad un sistema que fue tensionado sin compensaciones. Solo pedimos justicia hidráulica para garantizar la continuidad de nuestra actividad económica y de nuestros pueblos.»
Conclusión: una deuda pendiente con el regadío del Órbigo
La situación del Sistema de Regulación del Órbigo no puede mantenerse en el olvido. Con 53.000 hectáreas regadas, inversiones en modernización en marcha y un contexto climático desfavorable, los regantes exigen una respuesta inmediata, inversiones reales y voluntad política.
Desde Hospital de Órbigo, el 30 de marzo de 2025, el Sindicato Central lanza este llamamiento a la responsabilidad institucional para evitar que décadas de esfuerzo se pierdan por inacción.












