
En los últimos diez años, la producción de carne avícola en España ha experimentado, señalan distintas fuentes del GO Simbav, un notable crecimiento, superando el 10 % en el caso del pollo y alcanzando más del 50 % en el pavo, según datos de FAOSTAT (2022). Este auge trae consigo un aumento en la generación de subproductos como la pollinaza y la pavinaza, residuos orgánicos que, lejos de ser un problema, pueden convertirse en una oportunidad energética y agrícola.
En este contexto, nace SIMBAV, un grupo operativo supra-autonómico orientado a modernizar el sector mediante estrategias de economía circular, digitalización y eficiencia en la gestión de recursos.
Un sector presionado por la normativa y los costes
La normativa europea sobre bienestar animal, impulsada por la EFSA y la Comisión Europea, recomienda reducir la densidad de pollos de engorde a un máximo de 11 kg/m2, lo que impacta directamente en la rentabilidad de las explotaciones. Ante esta situación, el sector requiere medidas innovadoras para optimizar costes energéticos y alimentarios sin comprometer el bienestar animal. Es aquí donde el proyecto SIMBAV ofrece una respuesta integral.
Un consorcio multidisciplinar con visión sostenible
El proyecto cuenta con la participación de entidades de Galicia, Castilla y León y Murcia. Liderado por Feuga y coordinado técnicamente por EnergyLab, incluye a empresas como Demaux Manufacture, Granja José Antonio García, Avícola El Charcón, Bodega Hermanos del Villar, la asociación Asclea, el Cebas-CSIC y la Universidad de Vigo.
Tres ejes estratégicos de actuación de Simbav
SIMBAV se articula sobre tres grandes líneas:
- Valorización de residuos avícolas y agrícolas para obtener biocombustibles y biofertilizantes.
- Digitalización de los procesos productivos para mejorar el bienestar animal y la eficiencia.
- Implantación de la economía circular para reducir el impacto medioambiental del sector.
Tecnología y datos al servicio del bienestar animal
En la granja El Charcón se están instalando sensores, cámaras, sistemas de visión artificial y herramientas de Big Data e Inteligencia Artificial. El objetivo es gestionar información crítica para mejorar la salud animal, reducir la mortalidad y aumentar la productividad con menor consumo de recursos.
De residuos a recursos: energía y fertilizantes
Se están desarrollando sistemas para valorizar energéticamente la pollinaza y la pavinaza junto con restos de poda de vid. La empresa Demaux, junto con el GTE de la UVigo, ha diseñado una caldera adaptada a estos residuos, mientras que EnergyLab investiga su gasificación en planta piloto, con rendimientos energéticos de hasta un 70 %.
Además, el Cebas-CSIC estudia la ceniza generada como fertilizante alternativo, cerrando el ciclo de la economía circular.
Menor impacto ambiental, menor dependencia de recursos externos
El proyecto también mide el consumo de agua y energía, buscando reducir la dependencia de recursos externos y aprovechando el calor residual. Se evalúa todo el impacto a través de un Análisis de Ciclo de Vida (ACV), herramienta clave para garantizar la viabilidad económica y ambiental de las acciones.
Una propuesta extrapolable a otras explotaciones ganaderas
SIMBAV no solo pretende transformar el sector avícola, sino también servir como modelo para otras explotaciones ganaderas. El conocimiento generado permitirá replicar esta transformación en otros contextos rurales.
El proyecto SIMBAV se enmarca en el Plan Estratégico de la Política Agrícola Común (PEPAC) 2023-2027, financiado en un 80% por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) de la Unión Europea y en un 20% por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). La Dirección General de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria (DGDRIFA) es la autoridad responsable de la aplicación de las citadas ayudas.
Presupuesto total del proyecto: 597.650,57€, Subvención total: 595.550,57€.
El Grupo Operativo SIMBAV es el responsable de estos contenidos.











