• ASAJA rebaja ese dato hasta los 4,3 millones de toneladas y la califica como una de las peores de los últimos 20 años

Antes de su participación en el Congreso Regional de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), Silvia Clemente, consejera de Agricultura y Ganadería, ha calificado como "mala" la cosecha de cereales en Castilla y León, situando la producción en los 5,1 millones de toneladas, dato que supone un 4% menos que la anterior.

La responsable regional ha asegurado que la falta de precipitaciones en las últimas semanas, durante el mes de mayo ha llovido un 25% menos que en un mes normal, unida a los intensos calores de los días 13 y 16 de mayo, son los responsables de esta situación que acabado con una cosecha que a principios de ese mes presentaba unas perspectivas muchos mejores.

Además, Clemente ha señalado la incidencia que las dos citadas adversidades climatológicas van a tener en los pastos.

ASAJA, por su parte, en un comunicado de prensa, reduce esa producción hasta los 4,3 millones de toneladas, calificando la cosecha como una de las cinco peores de los últimos 20 años tras las de 1995, 2001, 2006 y 2009. Los rendimientos se situarían un 30% por debajo de la media, considerando, la organización agraria que 2.100.000 serían de trigo, 1.950.000 de cebada, y 250.000 de avena, centeno y otros cereales.

La sequía ha perjudicado especialmente a las provincias del sur y centro de la Comunidad Autónoma, por lo que ASAJA calcula unos rendimientos medios de unos 1.000 kg/Ha en Ávila, y sobre unos 1.600 kg/Ha en Segovia y Salamanca. Pero toda la región está afectada, incluso las áreas tradicionalmente más productivas de provincias como Palencia y Burgos, que quedarían a 2.200 ó 2.500 kg/Ha, la mitad de su producción habitual.

De mantenerse y no empeorar más aún estas previsiones supondría ya un importante mazazo económico, afirman desde la organización agraria para el sector y para la economía regional en su conjunto. Pues aseguran que de los cerca de dos millones de toneladas que se van a dejar de producir respecto a una cosecha media significan 323 millones de euros menos de ingresos. A esta cifra hay que sumar las pérdidas que se están registrando también en el subsector de los forrajes (alfalfas, vezas, esparcetas…) con unos pésimos rendimientos en toda la región, lo que encadena además una menor disponibilidad para los ganaderos, a su vez preocupados por la escasez y pobre calidad de los pastos disponibles.

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