
El sector agrícola de la Marina Alta enfrenta una de sus peores crisis en décadas debido a la prolongada sequía que ha devastado más de 300 hectáreas de cultivo de uva de mesa Moscatel, una variedad tradicional y de gran importancia económica y cultural para la región. La Unió Llauradora, principal organización agraria en la zona, ha estimado las pérdidas en más de 1,65 millones de euros, con un efecto adverso sobre más de 1,5 millones de kilogramos de uva que se han perdido irremediablemente.
La situación es tan crítica que la merma de cosecha se evalúa en más del 90% en comparación con una campaña agrícola normal. La escasez de lluvias no solo ha afectado la producción actual, sino que también pone en peligro la viabilidad futura de muchas cepas, las cuales se prevé que no sobrevivan al estrés hídrico extremo al que han sido sometidas.
Consecuencias Económicas y Sociales de la Sequía
Los impactos de esta crisis van más allá de los evidentes perjuicios económicos. El cultivo de la uva de mesa es un pilar para el empleo en la Marina Alta, siendo fuente de sustento para muchas familias. Además, la tradición vinícola y las festividades asociadas al cultivo de la uva juegan un papel crucial en la identidad y cohesión social de la comarca. La desaparición progresiva de este cultivo no solo supondría pérdidas económicas, sino también un duro golpe a la estructura social y cultural de la zona.
La Respuesta de la Administración y la Demanda de Ayudas Extraordinarias ante los daños en la uva
Ante esta situación crítica, LA UNIÓ ha solicitado a la Generalitat Valenciana, a través de la Conselleria de Agricultura, una serie de ayudas extraordinarias para compensar a los productores afectados. Esta petición incluye compensaciones por las pérdidas directas en la cosecha y un apoyo adicional para aquellas explotaciones que enfrentarán la muerte de sus cepas debido a la sequía.
Además, la organización agraria ha remarcado la necesidad de atención a los daños adicionales provocados por la fauna salvaje, cuyos efectos se han exacerbado con la sequía. La población creciente de conejos y jabalíes ha causado daños estimados en más de 45 millones de euros en el último año, y se espera que esta cifra aumente dado el contexto actual.
Propuestas de Mociones en los Ayuntamientos Locales
Para fortalecer la respuesta local ante esta emergencia, LA UNIÓ también presentará propuestas de mociones en los ayuntamientos de las áreas afectadas. Estas mociones buscarán movilizar tanto apoyo local como regional para implementar medidas que mitiguen los efectos de la sequía y aseguren la continuidad del cultivo de la uva de mesa en la región.
Conclusión
La crisis actual subraya la vulnerabilidad del sector agrícola frente a cambios climáticos extremos y resalta la urgencia de implementar soluciones estructurales y de apoyo inmediato para los agricultores afectados. La colaboración entre las autoridades locales, regionales y las organizaciones agrarias es fundamental para salvaguardar el futuro económico, social y cultural de la Marina Alta.












