
El sector agropecuario español ha cerrado el año 2024 con cifras históricas en la contratación de seguros agrarios, alcanzando las 374.000 pólizas contratadas, lo que supone un incremento del 2% respecto al año anterior. Este crecimiento consolida al sistema de seguros agrarios como un elemento clave para la estabilidad económica de los agricultores y ganaderos, quienes han contratado un total de 1.021 millones de euros en primas, un 1% más que en 2023. Es el segundo año consecutivo en el que se superan los 1.000 millones de euros en primas, un hito que refleja la creciente confianza en esta herramienta de protección frente a riesgos climáticos y otras eventualidades.
La superficie asegurada en 2024 se mantiene en los 6 millones de hectáreas, una cifra que evidencia la consolidación del seguro agrario como una práctica habitual entre los productores agrícolas. Por otro lado, la producción asegurada ha experimentado un notable crecimiento del 9%, alcanzando los 40,5 millones de toneladas, un aumento significativo respecto al ejercicio anterior. En el ámbito ganadero, el número de animales asegurados también ha crecido un 5%, alcanzando los 439 millones de cabezas, lo que pone de manifiesto la importancia de este sistema para proteger a los productores ante riesgos sanitarios y climáticos.
El director general de Agroseguro, Sergio de Andrés, destacó la importancia de estos resultados para el sector. «Los agricultores y ganaderos han demostrado, una vez más, que confían en el seguro agrario como una herramienta imprescindible para garantizar la estabilidad de sus explotaciones. A pesar de las adversidades climáticas y económicas, el seguro les permite reducir la incertidumbre y protegerse frente a posibles pérdidas», afirmó.
El año 2024 marca el décimo consecutivo en el que Agroseguro registra un récord de capital asegurado. Según los datos recopilados hasta el 31 de diciembre, el capital asegurado creció un 7%, alcanzando los 18.152 millones de euros. Este aumento ha sido impulsado por el crecimiento en algunas de las principales líneas de seguro, como los herbáceos extensivos, que registraron un incremento del 20%; el caqui, con un 13%; los cultivos hortícolas, que crecieron un 5%; y el conjunto de los seguros pecuarios, con un incremento del 10%.
Otras líneas de menor volumen, como las que cubren producciones industriales no textiles, fresón y frutos rojos, frutos secos, cultivos tropicales, planta viva y forestales, también experimentaron un crecimiento significativo. Por su parte, líneas tradicionales como los cítricos, frutales, plátano de Canarias, olivar y uva de vino mantuvieron cifras similares a las de 2023, consolidando su importancia en el sistema de seguros agrarios.
Contratación de seguros
El crecimiento sostenido del sistema de seguros agrarios en España refleja la capacidad de adaptación del sector agropecuario frente a un contexto de creciente incertidumbre climática. En los últimos años, los fenómenos meteorológicos extremos, como sequías prolongadas, heladas tardías y tormentas de granizo, han afectado gravemente a las producciones agrícolas y ganaderas. Ante estas amenazas, el seguro agrario se ha convertido en una herramienta fundamental para mitigar los riesgos y garantizar la viabilidad de las explotaciones.
«El seguro agrario no solo protege las inversiones de los agricultores y ganaderos, sino que también contribuye a la estabilidad del sector en su conjunto, permitiendo que las explotaciones puedan recuperarse rápidamente tras un evento adverso», señaló Sergio de Andrés.
El crecimiento del capital asegurado en 2024 también refleja la diversificación del sistema de seguros agrarios, que ha ampliado su alcance para cubrir una amplia variedad de cultivos y actividades ganaderas. Además de las líneas tradicionales, Agroseguro ha desarrollado productos específicos para sectores emergentes y de alta especialización, como los cultivos tropicales y los frutos rojos, que han experimentado un notable crecimiento en los últimos años.
Este enfoque diversificado ha permitido que el sistema de seguros agrarios se adapte a las necesidades de un sector en constante evolución, proporcionando soluciones personalizadas para productores de diferentes tamaños y especializaciones.
De cara a 2025, Agroseguro se enfrenta al desafío de seguir fortaleciendo el sistema de seguros agrarios en un contexto de creciente incertidumbre climática y económica. Entre las prioridades para el próximo año se encuentran la mejora de las herramientas de evaluación de riesgos, el desarrollo de nuevas líneas de aseguramiento y el fortalecimiento de la colaboración con las administraciones públicas y las organizaciones agrarias.
El director general de Agroseguro subrayó la importancia de mantener el apoyo institucional al sistema de seguros agrarios. «Es fundamental que las administraciones públicas sigan apostando por el seguro agrario como una herramienta estratégica para garantizar la sostenibilidad del sector agropecuario. Solo a través de una colaboración estrecha entre todos los actores podremos afrontar los desafíos del futuro», concluyó.
El sistema español de seguros agrarios es considerado un modelo de referencia a nivel internacional, gracias a su capacidad para adaptarse a las necesidades del sector y ofrecer una cobertura integral frente a una amplia variedad de riesgos. Este éxito se debe, en gran medida, a la colaboración entre Agroseguro, las administraciones públicas, las organizaciones agrarias y las entidades aseguradoras.
En un momento en el que la sostenibilidad y la resiliencia son más importantes que nunca, el sistema de seguros agrarios se consolida como un pilar fundamental para el desarrollo del sector agropecuario en España. Los resultados de 2024 no solo reflejan el compromiso de los agricultores y ganaderos con esta herramienta, sino también la eficacia de un modelo que ha sabido evolucionar para responder a las necesidades de un sector en constante transformación









