El Consejo de ministros europeos de Medioambiente apoyó en su encudntro del 3 de marzo la reapertura de la reforma legislativa sobre organismos modificados genéticamente (OMGs) que pondría fin al sistema actual, una legislación que a día de hoy no se está cumpliendo que ya acumula retrasos de casi medio siglo en aprobaciones de nuevas variedades. La propuesta legislativa da mayor libertad a los Estados miembros a la hora de tomar decisiones, permitiendo avanzar en su desarrollo a los países que así lo deseen o prohibirlos a los que así lo consideren.

La propuesta fue apoyada ayer por todos los países excepto Francia y Bélgica. Según afirmó el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, “es deseable que la Unión Europea tenga una norma que dé cobertura a nivel comunitario a la utilización de OMGs y no sigamos en la lamentable situación de que, mientras todo el resto del mundo está desarrollando estas tecnologías” y avanzando en la investigación y cultivo, la Unión sea una isla alejada del progreso.

Este avance en la reforma legislativa sobre OMGs ha venido impulsado por el caso del maíz transgénico 1507, una variedad que lleva doce años a la espera de ser aprobada pese a haber recibido siete dictámenes científicos positivos de seguridad por parte de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA)

Alfredo L. Zamora en www.fundacion-antama.org

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