Agronews Castilla y León

Los Consejos Reguladores de las denominaciones de Origen Rueda y Ribera del Duero, las dos más importantes de Castilla y León, han diseñado un plan estratégico conjunto para conquistar el mercado americano. Una iniciativa que se desarrollará en el período 2014-2019 y que supondrá una inversión de 18,1 millones de euros, que aportaran las DO, en un 50 por ciento, y el resto se financiará con las subvenciones de la OCM del vino, que gestiona la Consejería de Agricultura.

Se trata de un cambio importante en el área de promoción exterior dirigido al mercado más importantes del mundo, donde más se consume, y "donde más se puede crecer", según explicó el presidente de la DO Rueda, Pablo Villar, quien subrayó que es una unión para "poner en el mapa de Estados Unidos las dos zonas vitivinícolas más importantes de Castilla y León", cuyos caldos además son compatibles y complementarios. El consumo de Estados Unidos se sitúa en las 3.700 millones de botellas, con 13 litros al año por adulto en 2012.

La alianza estratégica consolida a las dos zonas en el segundo puesto en el mercado nacional, con más del 16 por ciento de cuota. Ambas DO suman 333 bodegas, 34.514 hectáreas, producen más de 140 millones de botellas y casi 190 millones de kilos de uva y dan empleo a más de 11.000 personas. Además, las ventas globales alcanzaron los 428 millones de euros en 2012.

Este plan, que está fuera del presupuesto de ambas DO, pretende convertir los vinos de Ribera y Rueda denominaciones en referencias habituales de consumo, que lleguen al consumidor final y conseguir un crecimiento de las ventas. "Hemos puesto el embrión. Si la experiencia es buena habrá que repetir", precisó el presidente de la DO Ribera del Duero, Enrique Pascual.

El Plan USA Ribera-Rueda se desarrollará en tres fases de presentación, implantación y desarrollo. La primera abarcará los años 2014y 2015 y contempla el desarrollo de acciones para crear una imagen conjunta y presentarlas a los líderes de opinión, periodistas, bloggers, compradores y distribuidores que influyan directamente en los consumidores. Misiones inversas, catas personalizadas y presencia en medios de comunicación especializados son algunas de las actuaciones.

Posteriormente, entre 2015 y 2016, se perseguirá el objetivo de la implantación para que el consumidor identifique estos caldos como vinos de calidad, que están a su alcance. En este segundo momento, se llevarán a cabo acciones comerciales, misiones inversas personalizadas, catas, presentaciones y se patrocinarán eventos.

La última fase se alargará durante tres ejercicios y persigue consolidar este producto en el mercado americano.

Las dos DO aportarán 1,5 millones de euros cada una en la primera anualidad, una cantidad que irá en aumento en los siguientes ejercicios.