
El Gobierno de La Rioja marca un antes y un después en la lucha contra una de las enfermedades más devastadoras para los frutales de pepita. La autorización excepcional del producto PEA-02®, basada en bacteriófagos, supone una respuesta concreta, técnica y urgente a la crisis sanitaria que atraviesa el sector frutícola riojano, especialmente el cultivo del peral, emblema económico y social de la región.
La decisión, avalada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) con fecha 6 de febrero de 2026, permite por primera vez el uso controlado de esta herramienta durante 120 días, entre el 15 de marzo y el 12 de julio de 2026, y exclusivamente para el producto PEA-02®, quedando totalmente prohibida la aplicación de cualquier otro fago o formulación similar.
Una autorización excepcional que responde a una emergencia real
La nota de prensa dice que la concesión de esta autorización no es fruto de una decisión aislada, sino del trabajo coordinado entre productores, técnicos y administración. En particular, destaca el papel del Grupo de Trabajo Regional del Fuego Bacteriano, así como la implicación activa de La Rioja en el grupo nacional, donde participan técnicos del área de Protección de Cultivos de la Consejería de Agricultura.
Este esfuerzo técnico y constante permitió trasladar al MAPA una realidad incontestable: la ausencia de materias activas eficaces para frenar el avance del fuego bacteriano y la necesidad urgente de incorporar nuevas herramientas dentro de las estrategias de control integrado.
El fuego bacteriano: una amenaza creciente para el peral y el manzano
El fuego bacteriano, causado por la bacteria Erwinia amylovora, se ha intensificado en las dos últimas campañas en La Rioja. Según recoge el comunicado, la virulencia de la enfermedad, unida a condiciones climáticas favorables, ha generado pérdidas económicas significativas y ha puesto en riesgo la viabilidad de numerosas explotaciones.
El impacto ha sido especialmente severo en el cultivo del peral, uno de los más representativos de la región y protegido por la Denominación de Origen Protegida Peras de Rincón de Soto. A esta situación se suma el incremento de la afección en el manzano durante la última campaña, ampliando el alcance del problema a todo el conjunto de frutales de pepita.
PEA-02®: cómo funciona esta nueva herramienta fitosanitaria
El producto autorizado, PEA-02®, actúa mediante un cóctel de bacteriófagos específicos frente a Erwinia amylovora. Los bacteriófagos son virus que infectan y eliminan bacterias de forma altamente selectiva, lo que los convierte en una solución innovadora y alineada con los principios de la agricultura sostenible.
La nota de prensa asegura que este producto ha demostrado su eficacia en ensayos realizados en la zona mediterránea, registrando reducciones significativas de la incidencia de la enfermedad. Su incorporación permitirá reforzar las medidas de control existentes, que en las últimas campañas se habían mostrado insuficientes para frenar la propagación del patógeno.
Exclusividad y control: un uso строго regulado
Uno de los puntos clave de esta autorización excepcional es su carácter restrictivo. El MAPA concede el aval únicamente para PEA-02®, prohibiendo expresamente el uso de cualquier otro bacteriófago o producto similar. Esta limitación busca garantizar:
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Trazabilidad y control del tratamiento.
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Evaluación precisa de su eficacia en condiciones reales de campo.
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Seguridad fitosanitaria y cumplimiento de la normativa vigente.
La autorización tendrá una duración limitada de 120 días, coincidiendo con el periodo de mayor riesgo de infección, lo que refuerza su carácter de medida excepcional y focalizada.
Un respaldo institucional al sector frutícola riojano
El comunicado de prensa asegura que el Gobierno de La Rioja valora positivamente la sensibilidad mostrada por el MAPA, y en particular por la Dirección General de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal, al atender una petición largamente demandada por el sector.
Esta decisión refuerza el compromiso de la Consejería de Agricultura con la defensa de un sector estratégico para la economía y el medio rural riojano, y evidencia la voluntad de actuar con rapidez ante emergencias fitosanitarias que ponen en jaque la continuidad de las producciones tradicionales.
Un año de medidas extraordinarias en favor del peral
Más allá de la autorización de PEA-02®, la nota de prensa dice que el último año ha estado marcado por un esfuerzo extraordinario para apoyar a los cultivadores de peral en La Rioja.
Entre las principales actuaciones destaca la concesión de 700.000 euros en ayudas extraordinarias, destinadas a paliar y prevenir los efectos del fuego bacteriano e incentivar las buenas prácticas agrarias. Estas ayudas beneficiaron a 242 fruticultores riojanos, evidenciando el alcance real de la intervención pública.
Modernización de explotaciones y apoyo a nuevas plantaciones
De forma paralela, el Gobierno de La Rioja introdujo mejoras específicas en las ayudas a la modernización de explotaciones, con el objetivo de facilitar la renovación y ampliación del cultivo del peral.
Las inversiones en explotaciones de fruta de pepita pasan a contar con una valoración preferente, obteniendo cinco puntos adicionales en los procesos de concurrencia competitiva. Además, las ayudas pueden alcanzar entre un 60 % y un 80 % del importe admisible, con un máximo de 27.400 euros por hectárea en el caso de plantaciones de peral con portainjertos tolerantes al fuego bacteriano.
Sostenibilidad, continuidad y protección del medio rural
El comunicado de prensa asegura que todas estas medidas responden a una estrategia clara: garantizar la sostenibilidad de la agricultura riojana, proteger el medio rural y asegurar la continuidad de un cultivo emblemático para la región.
La combinación de innovación fitosanitaria, apoyo económico directo y mejoras estructurales en las explotaciones configura un enfoque integral frente a una emergencia que amenaza no solo la producción, sino también el tejido social y económico ligado al cultivo del peral.












