
ASAJA Castilla y León advierte de un movimiento que afecta de lleno a miles de trabajadores por cuenta propia del sector agrario y del conjunto de la economía: la Tesorería General de la Seguridad Social ha iniciado la regularización de las cuotas de los autónomos correspondientes al ejercicio 2024. El procedimiento, que se apoya en los datos fiscales declarados en la renta de 2024 presentada en 2025, introduce plazos, fases y casuísticas que conviene conocer con detalle para evitar errores, recargos o pérdidas de derechos.
El comunicado de prensa asegura que el proceso ya ha comenzado con el envío de las primeras notificaciones electrónicas, y que se desplegará de forma escalonada durante los próximos meses de 2026. A continuación, se desgranan todas las claves, fases, plazos y situaciones especiales, con especial atención a los agricultores y ganaderos autónomos, uno de los colectivos más expuestos a este tipo de ajustes.
Qué es la regularización de cuotas de autónomos y por qué se aplica ahora
La regularización de cuotas es el mecanismo mediante el cual la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) revisa si las bases por las que cotizó un trabajador autónomo durante un ejercicio coinciden con los rendimientos netos reales obtenidos ese año.
Según explica la nota de prensa, el sistema se basa en la información fiscal procedente de la declaración del IRPF del ejercicio 2024, presentada en 2025. Con esos datos, la TGSS compara:
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La base de cotización provisional elegida durante 2024.
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Los ingresos reales declarados a Hacienda.
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El tramo de rendimientos que correspondería según la normativa vigente.
Si existen diferencias, se inicia el proceso de regularización, que puede desembocar en devoluciones, pagos adicionales o consolidación definitiva de la base.
Quiénes están afectados por este proceso
La regularización afecta a todos los trabajadores autónomos que hayan estado dados de alta al menos un día durante 2024, independientemente de:
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El sector de actividad.
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El número de meses de alta.
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El tipo de cotización elegida.
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Si se trata de agricultores, ganaderos, profesionales liberales o pequeños empresarios.
La nota de prensa subraya que el procedimiento es automático y no requiere una solicitud previa, aunque sí puede exigir respuesta expresa del autónomo en determinadas fases.
Cómo llegan las notificaciones: el papel del sistema NOTESS
Las primeras comunicaciones, aseguran desde ASAJA Castilla y León, ya están siendo remitidas a través del Sistema de Notificaciones Electrónicas de la Seguridad Social (NOTESS), el canal oficial de notificaciones electrónicas de la Seguridad Social.
Esto implica que:
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No se enviarán cartas en papel.
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La notificación se entiende practicada aunque no se acceda a ella.
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Los plazos comienzan a contar desde la puesta a disposición del aviso.
La nota de prensa insiste en la importancia de revisar con frecuencia el buzón electrónico, ya que la falta de respuesta dentro de plazo puede tener consecuencias económicas directas.
Las tres fases del proceso de regularización
El comunicado de prensa detalla que el procedimiento se desarrollará en tres grandes fases, cada una con objetivos y efectos distintos.
Primera fase: autónomos que cotizaron por encima de lo debido
Esta primera fase es la que acaba de comenzar. Se dirige a los trabajadores autónomos que, durante 2024, cotizaron por una base superior a la que les correspondería según sus rendimientos netos reales.
La nota de prensa aclara un matiz clave:
estos autónomos pueden mantener la base más alta, siempre que no supere el importe de la base de cotización que tuvieran a 31 de diciembre de 2022.
En estos casos:
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La TGSS envía una comunicación de trámite de audiencia.
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El autónomo puede optar por mantener voluntariamente esa base superior.
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Si no responde, se aplicará el ajuste que corresponda.
Plazo para responder en la primera fase
El comunicado precisa que el plazo para contestar es hasta el último día del mes siguiente al de la notificación.
Ejemplo concreto incluido en la nota de prensa:
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Si la notificación se recibe en enero de 2026.
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El plazo para solicitar el mantenimiento de la base se extiende hasta el 28 de febrero de 2026.
Este punto es especialmente relevante para agricultores y ganaderos con ingresos irregulares, que en muchos casos prefieren mantener bases altas para proteger futuras prestaciones.
Segunda fase: regularizaciones generales y situaciones especiales
La segunda fase está programada para mediados de febrero de 2026. En esta etapa se iniciarán las notificaciones oficiales de regularización, tanto para quienes cotizaron:
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Por encima de lo que les correspondía.
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Por debajo de la base adecuada a sus rendimientos.
Además, se incluirán situaciones especiales, entre ellas:
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Autónomos que no presentaron declaración del IRPF.
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Declaraciones presentadas sin ingresos declarados, bajo determinadas circunstancias.
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Casos con inconsistencias fiscales que requieran comprobación adicional.
La nota de prensa deja claro que en esta fase pueden derivarse liquidaciones complementarias o devoluciones de cuotas, según el resultado del cálculo.
Tercera fase: bases que pasan automáticamente a definitivas
En último lugar, la TGSS notificará a los trabajadores autónomos cuya base provisional se convierte automáticamente en definitiva.
Esto ocurre en dos supuestos principales:
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Cuando la base provisional se encuentra entre la base mínima y máxima del tramo de rendimientos que corresponde.
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Cuando todo el periodo de alta de 2024 es considerado no regularizable.
En estos casos, no habrá ajustes económicos ni necesidad de actuación por parte del autónomo, más allá de la recepción de la comunicación informativa.
La tarifa plana: uno de los puntos que más confusión genera
La nota de prensa dedica un apartado específico a clarificar el funcionamiento de la tarifa plana, uno de los aspectos que más dudas genera entre los autónomos.
Primer año de tarifa plana: sin regularización
Si el autónomo aplicó la tarifa plana durante 2024 y se encontraba en su primer año, con una cuota reducida de 80 euros mensuales, la TGSS no realiza regularización alguna.
Este periodo está expresamente excluido del ajuste, independientemente de los ingresos obtenidos.
Segundo año con prórroga: sí puede haber revisión
La confusión surge en el segundo año, cuando la tarifa plana se mantiene mediante prórroga. En este caso, la TGSS sí puede efectuar revisiones para comprobar que se siguen cumpliendo los requisitos.
La nota de prensa es clara en este punto: si los rendimientos netos anuales superan el Salario Mínimo Interprofesional, fijado en 15.876 euros anuales para 2024, la Seguridad Social puede exigir los importes no ingresados durante los meses afectados.
Por tanto, aplicar la tarifa plana no implica estar exento de ajustes en todos los casos.
Implicaciones específicas para agricultores y ganaderos
Aunque el procedimiento es general, los agricultores y ganaderos autónomos presentan particularidades relevantes:
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Ingresos estacionales e irregulares.
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Diferencias notables entre campañas.
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Mayor exposición a regularizaciones en años con precios altos o cosechas excepcionales.
ASAJA Castilla y León, según recoge el comunicado, insiste en la necesidad de revisar cuidadosamente las notificaciones y analizar cada caso de forma individual, especialmente cuando se trata de mantener bases altas por motivos estratégicos.
Qué recomienda ASAJA Castilla y León
La nota de prensa recomienda de forma expresa:
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Acceder con frecuencia al sistema NOTESS.
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No dejar pasar los plazos de audiencia.
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Revisar los datos fiscales utilizados para el cálculo.
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Consultar con asesores o con la propia organización agraria ante cualquier duda.
Una decisión mal tomada —o no tomada— puede traducirse en pagos inesperados, pérdida de derechos futuros o bases de cotización no deseadas.
Conclusión: un proceso técnico con impacto real en el bolsillo
La regularización de las cuotas de autónomos de 2024 no es un mero trámite administrativo. Tal y como subraya la nota de prensa de ASAJA Castilla y León, se trata de un proceso técnico, escalonado y con efectos económicos directos, que exige atención, comprensión de los plazos y análisis individualizado.
Con las primeras notificaciones ya en marcha y nuevas fases previstas para febrero de 2026, el mensaje es claro: revisar, entender y actuar a tiempo será clave para evitar sorpresas y tomar decisiones alineadas con la realidad económica de cada autónomo.











