
Cantabria, junto a Asturias, Galicia y Castilla y León, ha dado un paso firme al presentar al Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico los datos actualizados del censo poblacional del lobo en España. Estas regiones concentran la mayor parte de la población de la especie en el país, y los números reflejan un crecimiento preocupante para la convivencia con la ganadería extensiva .
La consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación de Cantabria, María Jesús Susinos , ha subrayado la importancia de estos datos, confiando en que el Gobierno de España «recapacite» y actúe en consecuencia. “Es necesario y urgente un control poblacional para garantizar la coexistencia de la especie con la actividad ganadera”, señaló Susinos. Este llamado cobra aún más relevancia tras la reciente decisión del comité permanente encargado de supervisar la Convención de Berna , que aceptó la propuesta de la Unión Europea para rebajar el nivel de protección del lobo .
Datos del censo poblacional del lobo: una radiografía preocupante
Los datos presentados son claros : en la última década, Cantabria ha experimentado un aumento del 92% en el número de manadas , pasando del 12 en 2014 al 23 en la actualidad. Este crecimiento se traduce en una población estimada de 200 ejemplares , que campean por 4.082 kilómetros cuadrados , es decir, casi el 80% de la superficie de la Comunidad Autónoma.
Este incremento poblacional tiene un impacto directo en el sector ganadero. Según los informes, el lobo es responsable de más de 2.500 ataques anuales en Cantabria, con un saldo de 3.000 reses muertas . Estos datos no solo reflejan pérdidas económicas, sino también una creciente tensión entre la conservación de la fauna silvestre y la actividad agroganadera.
El contexto europeo: cambios en la protección del lobo
El reciente giro en la política de protección del lobo en Europa podría marcar un punto de inflexión en la gestión de la especie en España. La decisión de rebajar el nivel de protección del lobo en el marco de la Convención de Berna brinda a las autoridades españolas un argumento para replantear su enfoque.
Sin embargo, la postura del Ministerio hasta ahora ha sido conservadora, lo que ha generado críticas desde las Comunidades Autónomas afectadas , que reclaman mayor flexibilidad para implementar de control poblacional.

El Plan de Gestión del Lobo en Cantabria
En paralelo a la presentación de los datos al Ministerio, Cantabria está trabajando en la culminación de su nuevo Plan de Gestión del Lobo , actualmente en trámite de información pública. Este plan busca establecer un marco regulador que permita garantizar la convivencia sostenible entre la especie y la ganadería extensiva.
El objetivo es implementar medidas que combinen control poblacional, prevención de ataques y compensación económica para los ganaderos afectados. “No podemos permitir que la ganadería extensiva, un pilar esencial de nuestra economía rural, sea víctima del incremento descontrolado de la población de lobos ”, afirmó Susinos.
El impacto económico y social del conflicto lobo-ganadería
El conflicto entre el lobo y la ganadería no es solo una cuestión ecológica, sino también económica y social. En Cantabria, la ganadería extensiva genera millas de empleos directos e indirectos y es un motor clave en la fijación de población en el medio rural .
Las pérdidas anuales derivadas de los ataques del lobo ascienden a millones de euros , considerando tanto el valor de las reses como los costos asociados a medidas de prevención y compensación. Además, el impacto psicológico en los ganaderos, que ven amenazado su modo de vida, no debe subestimarse.

La necesidad de una estrategia nacional
La presentación de los datos del censo poblacional es un paso necesario, pero insuficiente si no se traduce en acciones concretas. Cantabria y las demás Comunidades Autónomas loberas coinciden en la urgencia de una estrategia nacional que contempla:
- Actualización de los censos poblacionales en todo el territorio nacional.
- Flexibilidad en la implementación de planes de control poblacional , adaptados a las necesidades de cada región.
- Refuerzo de las compensaciones económicas para los ganaderos afectados.
- Promoción de medidas preventivas como el uso de pastores eléctricos, mastines y cercados adecuados.
Conclusión
La convivencia entre el lobo y la ganadería extensiva es uno de los mayores retos para las regiones loberas de España. Los datos presentados por Cantabria son un recordatorio de que el crecimiento de la población de lobos, aunque positivo desde una perspectiva de conservación, debe gestionarse de manera responsable para evitar impactos irreparables en el sector ganadero.
El futuro de la ganadería extensiva en Cantabria y el resto de España dependerá en gran medida de la capacidad del Gobierno y las Comunidades Autónomas para equilibrar la conservación y el desarrollo rural , promoviendo una convivencia verdaderamente sostenible.










