
La recuperación del cultivo de la piña en El Hierro entra en su fase más decisiva. La nota de prensa dice que el Gobierno de Canarias, junto a entidades científicas, administraciones locales y productores, ha activado una nueva etapa dentro del proyecto “Estrategias sostenibles para optimizar el cultivo de la piña”, centrada en validar clones, inducir floración y combatir enfermedades que han reducido drásticamente la producción.
Este movimiento no solo busca rescatar una producción agrícola, sino también proteger un símbolo económico y cultural clave del sector primario canario.
Un proyecto científico para salvar un cultivo estratégico
La iniciativa está liderada por el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) y la Dirección General de Agricultura (DGA), en colaboración con el Cabildo de El Hierro, el Ayuntamiento de La Frontera y entidades productoras.
El objetivo es claro: frenar la caída de producción de la piña tropical mediante investigación aplicada y transferencia directa al agricultor.
El comunicado de prensa asegura que esta nueva fase se centra en:
- Inducción floral en plantas clonadas
- Evaluación de resistencia a virus
- Selección de material vegetal óptimo
- Mejora del rendimiento productivo
Todo ello dentro de una estrategia más amplia basada en innovación agraria y sostenibilidad.
Las 7 claves del plan para recuperar la piña en El Hierro
1. Selección genética de plantas más resistentes
Uno de los pilares es identificar clones con mejor adaptación a las condiciones agroambientales de la isla.
Esto permitirá:
- Reducir pérdidas por enfermedades
- Mejorar la productividad
- Garantizar estabilidad a largo plazo
2. Cultivo in vitro para asegurar plantas sanas
La reproducción mediante cultivo in vitro permite generar plantas libres de patógenos.
Ventajas clave:
- Mayor control sanitario
- Producción masiva de plantas
- Homogeneidad en los cultivos
3. Control biológico de la cochinilla
La plaga Dysmicoccus brevipes es el principal problema del cultivo.
Este insecto:
- Transmite el virus de la marchitez
- Reduce el rendimiento
- Puede provocar la muerte de la planta
El proyecto apuesta por soluciones biológicas y biotecnológicas para su control.
4. Lucha contra el virus de la marchitez (PMWaV)
El virus Pineapple Mealybug Wilt-associated Virus (PMWaV) es una de las mayores amenazas.
El proceso actual permitirá:
- Detectar clones resistentes
- Evitar la propagación de plantas infectadas
- Crear una base vegetal segura
5. Evaluación del suelo y microbiología
El análisis químico y microbiológico del suelo es clave para optimizar el cultivo.
Se estudian factores como:
- Nutrientes disponibles
- Actividad microbiana
- Condiciones de sanidad del suelo
6. Inducción floral para mejorar la producción
En 2026 se inicia la fase de inducción floral, un momento crítico.
El objetivo es que cada planta alcance:
- Más de 70 hojas, condición óptima para producción comercial
Posteriormente, se evaluarán:
- Forma del fruto
- Calidad postcosecha
7. Creación de campos de “pie madre”
El objetivo final es disponer de material vegetal certificado para:
- Propagación masiva
- Uso comercial
- Estabilidad del sistema productivo
Esto permitirá reconstruir el sector desde la base.
Cronología del proyecto: 2023–2026
Inicio en 2023
- Lanzamiento del proyecto
- Enfoque en plagas, suelo y reproducción
Avances en 2024
- Identificación de 153 clones (marzo-mayo)
- Identificación de 188 clones (julio)
- Testeo sanitario frente a virus
Desarrollo en 2025
- Plantación en campo de clones seleccionados
- Instalación de invernaderos libres de virus
- Evaluación del crecimiento vegetativo
Fase clave en 2026
- Inducción floral
- Análisis productivo
- Validación final de clones
Inversión pública y relevancia económica
El comunicado de prensa asegura que el Gobierno de Canarias ha invertido:
- 1,4 millones de euros desde 2023
La piña es un cultivo fundamental en:
- El Valle de El Golfo
- La economía local
- La identidad agrícola de la isla
Actualmente, la superficie cultivada alcanza:
- 123 hectáreas
Producción, clones y expansión: datos clave
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Superficie cultivada | 123 hectáreas |
| Clones identificados (2024) | 341 |
| Vitroplantas entregadas | 1.899 |
| Nuevas variedades en estudio | 15 clones |
| Inversión pública | 1,4 millones € |
Próximos pasos: producción real y validación comercial
Durante 2026:
- Seguimiento mensual del crecimiento (emisión foliar)
- Inducción floral en primavera
- Primera cosecha experimental en otoño
- Evaluación de calidad y postcosecha
Además:
- Testeo continuo de virus
- Colaboración con laboratorios de sanidad vegetal
- Implantación en fincas experimentales
Impacto en el sector agrícola canario
Este proyecto no solo busca recuperar un cultivo, sino:
- Fortalecer la soberanía alimentaria
- Mejorar la rentabilidad agrícola
- Generar conocimiento aplicable a otros cultivos
Además, refuerza el modelo de colaboración entre:
- Administración pública
- Centros de investigación
- Productores
FAQ: dudas clave sobre la recuperación de la piña en El Hierro
A continuación, se responden algunas preguntas clave para entender el alcance del proyecto:
¿Por qué ha caído la producción de piña en El Hierro?
Principalmente por plagas como la cochinilla y enfermedades virales como la marchitez.
¿Qué es el cultivo in vitro y por qué es importante?
Es una técnica que permite obtener plantas sanas en laboratorio, evitando enfermedades desde el inicio.
¿Cuándo se verán resultados reales?
A partir de otoño de 2026, con las primeras cosechas experimentales.
¿Qué papel tienen los agricultores?
Son clave en la validación en campo y futura expansión comercial del cultivo.
¿Se podrá recuperar totalmente el sector?
Dependerá del éxito de los clones seleccionados y del control sanitario a largo plazo.
Conclusión: ciencia, inversión y estrategia para rescatar un símbolo agrícola
El proyecto de recuperación de la piña en El Hierro entra en una fase crítica que determinará su viabilidad futura. La combinación de biotecnología, control de plagas, selección genética e inversión pública marca un cambio de enfoque: pasar de la supervivencia del cultivo a su reconstrucción estructural.
Si los resultados son positivos, este modelo podría convertirse en referencia para otras regiones afectadas por crisis agrícolas similares.













