
La campaña de remolacha azucarera 2025/2026 del grupo Cristal Union se cierra con un balance global claramente positivo, después de dos ejercicios consecutivos marcados por condiciones climáticas adversas. Según el comunicado de prensa hecho público por la cooperativa, la campaña se prolongó durante 128 días y permitió procesar 15 millones de toneladas de remolacha azucarera, con resultados agronómicos e industriales que consolidan la recuperación del grupo en un contexto de mercado todavía complejo.
El presidente de la cooperativa, Olivier de Bohan, resume el tono general de la campaña al señalar que, pese a la fuerte heterogeneidad territorial, el ejercicio ha sido “en general satisfactorio”, con rendimientos medios de 90 toneladas por hectárea a 16°, una cifra que supone un punto de inflexión tras dos campañas penalizadas por el clima. La combinación de siembras tempranas, unas condiciones primaverales favorables y las lluvias registradas en julio fueron determinantes para una buena implantación del cultivo y para mejorar la resistencia de las parcelas frente al amarillamiento.
Recuperación agronómica tras dos campañas difíciles
La nota de prensa de Cristal Union subraya que el comportamiento del cultivo ha sido muy desigual según las zonas productoras, lo que refleja la influencia directa de las condiciones meteorológicas locales. En las regiones donde la pluviometría acompañó al desarrollo vegetativo, la remolacha mostró un potencial productivo sólido, con raíces bien conformadas y una evolución favorable del contenido en azúcar.
No ocurrió lo mismo en Champaña, una de las zonas históricas de producción del grupo, que se vio especialmente castigada por la sequía y por una mayor incidencia del amarillamiento. Estas circunstancias provocaron rendimientos claramente inferiores a la media del grupo, confirmando la vulnerabilidad del cultivo frente a episodios climáticos extremos cada vez más frecuentes.
Aun así, el balance global de la campaña resulta positivo gracias a un factor clave: el contenido de azúcar, que alcanzó niveles excepcionalmente altos. Según destacan los equipos técnicos del grupo, el grado azucarero superó el 18 %, frente al 16,7 % registrado en la campaña anterior, lo que permitió elevar de forma notable el rendimiento industrial. En términos concretos, el rendimiento medio de azúcar se situó en 14 toneladas por hectárea, un dato que refuerza la competitividad del cultivo en un entorno de costes crecientes.
Ritmo industrial sostenido y alto nivel de transformación
En el ámbito industrial, la campaña se caracterizó por un funcionamiento intenso, regular y sostenido de las fábricas del grupo. La nota de prensa señala que las plantas procesaron más de 122.000 toneladas de remolacha al día, manteniendo un ritmo elevado durante toda la campaña y alcanzando el volumen total de 15 millones de toneladas transformadas.
Este desempeño cobra especial relevancia si se tiene en cuenta el contexto operativo del final de campaña. A comienzos de 2026, los equipos agrícolas e industriales tuvieron que hacer frente a interrupciones logísticas provocadas por episodios de nieve y por el paso de la tormenta Goretti. Pese a estas dificultades, la cooperativa destaca la capacidad de adaptación y agilidad de sus equipos, que lograron garantizar el suministro a las fábricas y asegurar su correcto funcionamiento hasta el cierre de la campaña.
La estabilidad del proceso industrial no solo permitió maximizar la transformación de remolacha, sino también optimizar los rendimientos energéticos y productivos de las instalaciones, en línea con la estrategia de eficiencia y sostenibilidad del grupo.
Autosuficiencia hídrica y avance en sostenibilidad industrial
Uno de los hitos más relevantes de la campaña 2025/2026 ha sido la consecución de la autosuficiencia hídrica en todas las refinerías de azúcar del grupo Cristal Union. Este logro representa un paso estratégico en un sector altamente dependiente del agua y sometido a crecientes exigencias medioambientales.
La cooperativa fija ahora un nuevo objetivo a medio plazo: alcanzar la autosuficiencia hídrica de sus destilerías en el horizonte de 2030. Para avanzar en esta dirección, Cristal Union ha intensificado sus inversiones en tecnologías de reutilización del agua y en procesos industriales más eficientes.
En este contexto, la campaña ha marcado la puesta en marcha de dos nuevas unidades de biopurificación en las plantas de Bazancourt y Arcis-sur-Aube. Estas instalaciones permiten reutilizar una mayor cantidad de agua procedente del proceso industrial, reduciendo el consumo neto, y al mismo tiempo producir biogás, que se emplea para cubrir parte de las necesidades energéticas de las plantas.
Este enfoque integrado —agua, energía y producción— refuerza la posición del grupo en su estrategia de descarbonización y mejora de los indicadores medioambientales, en un momento en el que la industria azucarera europea se enfrenta a importantes retos regulatorios y de competitividad.
Sinergias entre azucareras y destilerías
La nota de prensa también pone el acento en las inversiones realizadas en los últimos años para reforzar las sinergias entre azucareras y destilerías del grupo. El objetivo de esta estrategia es optimizar la asignación de la producción en función de las oportunidades del mercado, mejorando la flexibilidad industrial y la capacidad de adaptación a la demanda.
Los resultados de esta política se reflejan claramente en los datos de la campaña. Durante el ejercicio 2025/2026, Cristal Union registró producciones récord de alcohol y etanol, con un volumen un 20 % superior al de años anteriores. Este incremento confirma el papel creciente de los coproductos de la remolacha en la diversificación de ingresos del grupo y en su posicionamiento dentro del mercado de biocombustibles y alcoholes industriales.
El director general de la cooperativa, Xavier Astolfi, subraya que estos avances se inscriben plenamente en los objetivos estratégicos del grupo: “En línea con nuestros objetivos de descarbonización, las plantas vuelven a mostrar ratios energéticos mejorados este año, y Cristal Union continúa esta trayectoria virtuosa en un contexto de mercado que sigue siendo difícil”.
Un contexto de mercado exigente para el sector azucarero
Aunque el balance técnico e industrial de la campaña es positivo, la cooperativa no oculta que el entorno económico del sector azucarero sigue siendo complejo. La volatilidad de los precios, la presión de los costes de producción, las exigencias medioambientales y la competencia internacional continúan condicionando las decisiones estratégicas del grupo y de sus socios agricultores.
En este escenario, los buenos resultados agronómicos y el elevado contenido de azúcar adquieren una importancia clave para preservar la rentabilidad del cultivo de remolacha. Del mismo modo, la eficiencia industrial y la valorización de coproductos como el etanol se consolidan como pilares fundamentales del modelo económico de Cristal Union.
Integración de la azucarera de Nangis en el grupo
La campaña 2025/2026 también ha tenido un carácter simbólico para el grupo, al ser el primer ejercicio completo de la azucarera de Nangis —anteriormente conocida como Lesaffre Frères— como filial al 100 % de Cristal Union. Esta integración refuerza la estructura industrial del grupo y amplía su capacidad de transformación en un momento clave para el sector.
Según destaca la nota de prensa, la incorporación de Nangis se ha desarrollado con normalidad durante la campaña, contribuyendo al buen funcionamiento global del dispositivo industrial y alineándose con la estrategia de optimización y sinergias del grupo.
Balance final de una campaña de consolidación
En conjunto, la campaña de remolacha azucarera 2025/2026 puede calificarse como una campaña de consolidación y recuperación para Cristal Union. Tras dos años difíciles, el grupo logra combinar buenos rendimientos agrícolas, un contenido de azúcar excepcional, un alto nivel de transformación industrial y avances significativos en sostenibilidad y eficiencia energética.
La fuerte heterogeneidad territorial y las dificultades climáticas en determinadas zonas recuerdan, no obstante, la fragilidad del cultivo frente al cambio climático y la necesidad de seguir avanzando en innovación agronómica y adaptación de los sistemas productivos.
Con 15 millones de toneladas de remolacha procesadas, más de 122.000 toneladas diarias transformadas, un grado azucarero superior al 18 % y producciones récord de alcohol y etanol, Cristal Union cierra la campaña con cifras que refuerzan su posición como uno de los grandes actores cooperativos del sector azucarero europeo, mientras mantiene el foco en la sostenibilidad y la competitividad a largo plazo.













