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Las hortalizas sembradas al aire libre durante la campaña de verano, están ya en su mayoría en plena producción, observándose cultivos más atrasados, cuya siembra se ha retrasado bien por estar en zonas más frías o para solapar un segundo ciclo productivo (pepino, calabacín y judía). Es fundamental, según explican desde la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF), mantener un buen estado fitosanitario y por ello hay que realizar el seguimiento de los principales agentes que pueden afectar en estos momentos, y que son:

Respecto a plagas:

 

 

Polilla del tomate (Tuta absoluta) en tomate y berenjena, observándose hojas afectadas en niveles bajos y presencia anecdótica de frutos dañados por ahora. Se recomienda establecer estrategias de control integrado, como:

  • Realizar medidas culturales como utilizar el trampeo masivo (trampas de agua con aceite, lumínicas, etc), comprobar la estanqueidad de los invernaderos en el caso de cultivos bajo maya de protección y eliminar los órganos dañados y restos de cosecha
  • Respetar la fauna auxiliar
  • En caso de realizar tratamientos fitosanitarios, sería recomendable evitar las aplicaciones sistemáticas, alternar materias activas y siempre en función del nivel de riesgo y daños, mojando sobre todo el envés de la planta.

Araña roja (Tetranychus urticae) en la mayoría de los cultivos, observándose hojas afectadas. Se recomienda seguir las siguientes pautas para su control:

  • Realizar los tratamientos sobre focos, si están bien delimitados
  • Diferenciar el estado de la plaga predominante y el nivel poblacional de cada estadio al que se dirige el tratamiento, ya que según éstos se realizará la elección del producto más apropiado (ovicidas, larvicidas, adulticidas)
  • No es aconsejable mezclar los acaricidas con otros productos fitosanitarios

Respecto a enfermedades:

 

Oídio de las cucurbitáceas (Spaerotheca fuliginea) principalmente en pepino, calabacín y melón, debido a las favorables condiciones climáticas estivales para su desarrollo, como son las temperaturas entre 23-36ºC, viento para su dispersión y humedad ambiental relativamente baja, aproximadamente del 70%. Para evitar su desarrollo se aconseja:

  • Evitar el exceso de follaje en la planta
  • Retirar y destruir los restos de poda
  • Eliminar los brotes vegetativos excesivos (chupones) lo antes posible
  • En parcelas con antecedentes de la enfermedad, podrán realizarse tratamientos preventivos

 

Fuente: Asaja Almería

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