La Junta de Castilla y León, informan desde ASAJA, a través de las secciones de Sanidad y producción Vegetal de los servicios territoriales de Agricultura y Ganadería, SAC, UDA y Área de Plagas del ITCyL, ha difundido una serie de recomendaciones de manejo para el periodo otoño-invernal de 2019. El objetivo es, de cara a la sementera, controlar la expansión del topillo, especialmente en Tierra de Campos, pero también en otras zonas de Castilla y León.

ASAJA alerta sobre la proliferación de topillos en varias provincias de Castilla y LeónEl programa de vigilancia de las poblaciones de topillo campesino, llevado a cabo por la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, ha detectado incrementos demográficos a lo largo del año 2019, que si bien han estado principalmente relacionados con Tierra de Campos, no se descarta puedan replicarse en otras comarcas de Castilla y León.
Como prevención de cara a la próxima sementera, y en previsión de que los factores ambientales puedan resultar favorables para continuar con el desarrollo de las poblaciones, se pone en conocimiento de esta situación a los agricultores y otros responsables de superficies con cubierta vegetal en territorio agrícola y se insta a la vigilancia, así como a la aplicación y seguimiento de las medidas fitosanitarias que a modo de recomendaciones de manejo se han emitido para el periodo de otoño-invierno.

PARA AGRICULTORES:

Preparación de la siembra

  • Laboreo: rotura de galerías y nidos. Si bien lo más recomendable es realizar la labor lo más profundo posible, preferible con volteo, cualquier remoción del terreno, por ligera que sea, presenta un resultado favorable. Repetir (pases más someros) si se observan colonias remanentes o nuevas hasta la siembra.
  • En siembras directas: al menos pase de chísel o descompactador. En cualquier caso, NO practicar siembra directa en parcelas con condiciones previas de reservorio de topillo (alfalfas, pastos, barbechos… extensible a rastrojeras en las que se observe colonización).
  • Retrasar al máximo la siembra en función del cultivo considerado.
  • Mantener bandas de seguridad de 5 a 10 metros libres de vegetación, preferible mediante remoción del terreno, en los límites de parcelas en cuyas linderas, regatos, arroyos, cunetas o parcelas adyacentes se detecte presencia de topillo campesino.

En alfalfas, y otras zonas de riesgo, como pastos, forrajes…

  • En el último corte, dejar la cubierta vegetal lo más superficial posible. Retirar el forraje con inmediatez.
  • En alfalfas de dos o más años: pase somero de grada o rastra destruyendo las galerías superficiales durante el periodo de ralentización vegetativa.
  • Mantener bandas de 5 a 10 metros de ancho, mediante remoción de tierra, en los límites interiores de las parcelas que pudieran representar riesgo para los cultivos próximos.
  • Cuando tras aplicar otras medidas se siga observando riesgo para los cultivos próximos, establecer los mecanismos necesarios para levantar la parcela.

Ante la colonización puntual en parcelas ya sembradas

  • Inundar las colonias mediante el apoyo de la cuba con una manguera.
  • Destrucción mediante azada, o con un apero hundiéndolo sólo donde estén las colonias.
  • Instalar posaderos temporales (estacas de altura mínima 1,5 metros, preferible con percha en forma de T) en las proximidades de las colonias.

PARA TITULARES O RESPONSABLES DE OTRAS SUPERFICIES: AYUNTAMIENTOS, DIPUTACIONES PROVINCIALES, CONFEDERACIONES HIDROGRÁFICAS, OTRAS ENTIDADES Y ADMINISTRACIONES PROPIETARIAS O GESTORAS DE TERRENO

En vías de dispersión (como cunetas de caminos, regatos, desagües, linderos herbáceos, zonas adyacentes a infraestructuras de comunicación e hidráulicas, zonas de policía de los cauces de agua y entidades similares), mientras los cultivos adyacentes no estén desarrollados:

  • Preferible, cuando resulte viable: destrucción mecánica de huras y galerías.
  • Limpieza de la cubierta herbácea mediante pastoreo, desbroce u otros medios, evitando que se acumulen en superficie los restos vegetales producidos.

En cualquier caso, revisar previamente y respetar cualquier elemento que no sea de naturaleza herbácea, especialmente árboles, arbustos, montones de piedra, nidos, refugios naturales o artificiales de los depredadores,… (establecer una banda de seguridad alrededor de 5 metros).

PARA TODOS LOS AGENTES IMPLICADOS:

Todos los agentes implicados deben trabajar en el control biológico.

  • Asegurar y fomentar el respeto a los depredadores naturales del topillo campesino (rapaces, comadrejas, zorros, cigüeñas, culebras,…) y eliminar cualquier práctica que pueda afectarlos, así como respetar árboles, matorrales, majanos u otros elementos que pudieran proporcionarles guarida, lugar de cría o apoyo en su búsqueda de presas.
  • Instalación de cajas nido y posaderos para rapaces en las proximidades de parcelas de cultivo, así como en reservorios, cunetas y arroyos adyacentes.
  • Colocación de posaderos temporales (estacas de altura mínima 1,5 metros, preferible con percha en forma de T) en las parcelas o zonas donde se observen colonias de topillo.
  • En los casos que sea posible, facilitar e intensificar el pastoreo en rastrojos, zonas no cultivadas y baldíos.

En resumen

  • Ninguna medida por sí sola es capaz de eliminar el problema: sólo una ESTRATEGIA INTEGRADA, contemplando varias medidas y sus sinergias puede revertir en una minimización del riesgo.
  • Las recomendaciones constituyen un listado de MEDIDAS FITOSANITARIAS para su ejecución por los TITULARES O RESPONSABLES de cada tipo de superficie considerada, en función de su viabilidad técnica, los condicionantes climáticos y la disponibilidad de medios.

Para cualquier duda, ponerse en contacto con el ITACYL http://plagas.itacyl.es)