
La recolección del arroz en Andalucía ha comenzado con cierto retraso en comparación con años anteriores, señalan desde la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía. Este hecho ha generado expectativa entre los agricultores de la región, especialmente en Sevilla, donde la cosecha ya ha arrancado, aunque de manera limitada y solo en parcelas puntuales. El retraso de la cosecha se debe, principalmente, a que la siembra de este año también se vio afectada por factores climáticos y de disponibilidad de agua, generando incertidumbre durante gran parte de la temporada.
Estado fenológico del arroz en la campaña 2024
En la actualidad, el estado fenológico dominante en los campos de arroz de Andalucía está en las etapas 12 (grano pastoso) y 13 (grano duro), con algunas zonas adelantadas que ya han llegado a la fase 14 (cosecha con humedad entre el 18 y el 22%). Estas etapas marcan un momento clave para el rendimiento del cultivo, ya que en esta fase el grano termina de madurar y acumular las reservas necesarias antes de ser cosechado.
El retraso en la recolección no es habitual en esta región. En condiciones normales, la siembra del arroz suele realizarse durante el mes de mayo, pero este año la mayoría de las plantaciones se llevaron a cabo en la primera quincena de junio. La causa de este retraso fue la incertidumbre sobre la dotación de agua para el cultivo. Sin embargo, las lluvias primaverales permitieron sembrar el 70% de la superficie prevista para la campaña 2024, aunque las precipitaciones no llegaron en el momento ideal, lo que ha afectado el desarrollo del arroz.
Superficie cultivada y tipos de variedades
Uno de los aspectos más destacados de esta campaña es el aumento en la superficie cultivada de arroz en comparación con el año pasado. A pesar de las dificultades iniciales, la campaña 2024 ha registrado un incremento tanto en la superficie sembrada como en la diversificación de las variedades de arroz.
El 79% de la superficie cultivada este año corresponde a variedades de grano largo, mientras que solo el 21% se ha destinado a variedades de grano redondo. Este cambio en la preferencia por el grano largo se debe, en parte, a que es menos susceptible a ciertas plagas y enfermedades que afectan a la región, y también es un tipo de arroz que tiene una demanda creciente en el mercado.
Las primeras variedades cosechadas suelen ser las de ciclo corto, como el arroz de grano redondo, donde el arroz bomba es una de las variedades más representativas. La recolección de estas variedades ha comenzado de manera lenta, ya que las condiciones meteorológicas de las últimas semanas han retrasado el avance de la operación.
Impacto de la meteorología en la recolección
El factor meteorológico ha jugado un rol crucial en esta campaña. En la provincia de Sevilla, donde la cosecha comenzó la semana pasada, se prevé que la recolección generalizada no se llevará a cabo hasta que pasen las lluvias previstas para los próximos días. Este retraso podría generar algunos inconvenientes si las lluvias son abundantes, ya que el exceso de humedad afecta tanto la calidad del grano como la operatividad de las máquinas cosechadoras.
La meteorología siempre es una preocupación constante para los agricultores de arroz. En una campaña con siembras tardías, como la de este año, es esencial que las condiciones climáticas permitan una cosecha rápida y eficiente. El riesgo de lluvias intensas o temperaturas anormalmente altas podría reducir la calidad del grano y la rentabilidad del cultivo.
Situación fitosanitaria: control de plagas y enfermedades
Desde el punto de vista fitosanitario, la campaña ha sido positiva en términos generales. Una de las principales enfermedades que afecta a los arrozales en Andalucía es la piricularia (Pyricularia grisea), un hongo que causa importantes pérdidas si no es controlado a tiempo. En esta campaña, la incidencia de piricularia ha sido menor que en años anteriores, con síntomas observados en menos del 10% de las parcelas. Además, la intensidad del ataque ha sido baja, lo que ha permitido un desarrollo normal del cultivo.
Otra de las preocupaciones fitosanitarias es la pudenta, un insecto que afecta al grano a partir del estado fenológico 11 (grano lechoso), cuando el grano es más vulnerable a su picadura. Este año, los índices de presencia de pudenta han sido bajos durante toda la campaña, lo que ha permitido a los agricultores evitar grandes pérdidas en términos de calidad y cantidad del arroz recolectado.
El mayor porcentaje de siembra de variedades de grano largo respecto a las de grano redondo es un factor que ha contribuido a la disminución de la presión de plagas como la pudenta, ya que las variedades de grano largo son menos susceptibles a su ataque. Por otro lado, las variedades de grano redondo, aunque son fenológicamente más adelantadas, tienden a sufrir más el impacto de este insecto. Sin embargo, con solo un 21% de la superficie sembrada con grano redondo, el impacto ha sido mínimo en esta campaña.
Perspectivas para la cosecha del arroz en 2024
Las perspectivas para el final de la campaña de arroz en Andalucía dependerán, en gran medida, de la meteorología en las próximas semanas. La cosecha se encuentra en sus primeras fases, y se espera que se generalice una vez pasen las lluvias. En función de cómo evolucione el clima, la cosecha del arroz podría durar entre uno y dos meses más, dependiendo de la zona y las variedades sembradas.
Aunque las condiciones fitosanitarias han sido favorables y la superficie sembrada ha aumentado, los agricultores permanecen expectantes, ya que el arroz es un cultivo que depende de numerosos factores externos, desde el agua disponible hasta las condiciones climáticas durante la recolección.
Una campaña de arroz con muchos desafíos por delante
La campaña 2024 de arroz en Andalucía está marcada por siembras tardías, un aumento en la superficie cultivada y la preferencia por variedades de grano largo. A pesar de la incertidumbre inicial con respecto al agua y la meteorología, el cultivo ha tenido un desarrollo positivo en términos fitosanitarios. Las próximas semanas serán cruciales para determinar el rendimiento final de esta cosecha, que ya ha comenzado a paso lento pero que se espera que se generalice después de las lluvias.












