Álvaro Bárez - Agronews CyL

16.697 millones de euros de aportación a la economía española en entre 1990 y 2017. 596 millones de euros al año de aportación promedio al Valor Añadido Bruto. 428.000 empleos generados en los últimos 30 años. En primera instancia, podrían ser las cifras de determinados segmentos de la industria química o del sector de plásticos, sectores de alto prestigio para el conjunto de la sociedad. Son, sin embargo, las magnitudes del sector de la obtención vegetal en España, en base al informe “Aportación social, económica y ambiental de la inversión en mejora vegetal en España” encargado por la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales (ANOVE) al Institut Cerdá.

Puedes descargar el informe en este enlace: https://www.icerda.org/es/aportacion-social-economica-y-ambiental-del-sector-obtentor/

El estudio, que ha llevado dos años de trabajo, destaca que el 50% del aumento de la productividad agrícola mundial se debe a la mejora vegetal y que, solo en España, los obtentores vegetales han creado 62 centros de I+D+i, invirtiendo para ello aproximadamente el 20% de la facturación de las empresas obtentoras.

 

Objetivos e impactos específicos

Lluís Inglada, director de Área de Territorio del Institut Cerdá y uno de los autores del informe, ha destacado los objetivos de este trabajo: “En primer lugar, caracterizar y tener datos que acreditasen el impacto de la obtención vegetal, especialmente en lo que tiene que ver con la actividad de la I+D+i de las empresas que pertenecen al sector. En segundo lugar, poner en valor y dar a conocer el sector desde el punto de vista de su impacto a lo largo de toda la cadena. Y, en tercer lugar, desarrollar una metodología que avalase el estudio, para también poder hacer aproximaciones futuras”. El informe se ha basado en una la propia recopilación de datos, la elaboración de entrevistas a expertos y la interacción con comités técnicos de expertos representantes de toda la cadena.

Inglada ha incidido en las aportaciones de la obtención vegetal respecto a una serie de cultivos, algunos de ellos representativos de Castilla y León. Así, en el cultivo del trigo blanco, la mejora vegetal ha supuesto un ahorro de energía de 222 millones de MJ/anuales entre 2011 y 2015, lo que equivale al consumo de energía de más de 9.000 hogares durante un año. Además, gracias a la innovación vegetal en las variedades de trigo se ha evitado verter a la atmósfera 96.600 toneladas de CO² cada año, lo que representa una cantidad similar a las emisiones anuales de 57.000 coches. En cuanto al cultivo del maíz, otro de los cultivos representativos de la región castellanoleonesa, las aportaciones de la obtención vegetal han ayudado a ahorrar más de 614.000 kg. de fitosanitarios entre 2011 y 2015 y a reducir su consumo de gua en 19,3 millones de metros cúbicos anuales, lo que equivale al consumo de una ciudad como Burgos.

Y no solo en lo que tiene que ver con ahorro en insumos y cuidado del medio ambiente. En cuanto a la productividad se refiere, y continuando con cultivos representativos de CyL, entre 1990 y 2018 la producción adicional de trigo, gracias a las mejoras en obtención vegetal, ha aumentado 14,7 millones de toneladas, es decir, el 11,5% de la producción en ese periodo, lo que se tradujo en 2.600 millones de euros, el 11,3% de los ingresos en ese periodo. En cuanto al maíz, dígitos parecidos: producción adicional de 11,3 millones de toneladas (un 10,5% de la producción de ese periodo), un aumento del 10% de los ingresos de los productores.

“Este estudio nos va a servir para poder dar valor a lo que hace nuestro sector. Hay años de investigación, mucha gente trabajando, y es necesario valorizar lo que hacemos ante el conjunto de la sociedad”, ha destacado Julián Arnedo, presidente de ANOVE, durante la presentación del informe. “La agricultura moderna es inconcebible sin la mejora vegetal. Aunque el consumidor no lo conoce, el impacto es enorme, desde los puntos de vista económico, social y medioambiental. De hecho, somos una parte de la solución a los problemas derivados de la creciente población mundial”, ha completado Antonio Villarroel, secretario general de ANOVE.

 

“La ciencia como base de las decisiones científicas”

Durante la presentación del informe también ha participado la directora general de Producciones y Mercados Agrarios, Esperanza Orellana, quien ha felicitado a ANOVE por haber desarrollado este trabajo y ha recalcado su compromiso con la labor que desempeña el sector: “La mejora vegetal tiene un punto de partida: los recursos fitogenéticos, que tienen un valor incalculable. La pérdida de la diversidad genética es una amenaza para la seguridad alimentaria y para la biodiversidad del planeta”, ha afirmado. Con las estrategias del Pacto Verde y “Del campo a la mesa” en el horizonte, Orellana ha recalcado que “debemos producir más y mejor con menos insumos en beneficio del conjunto de la sociedad. Reiteramos, pues, nuestra apuesta por la ciencia como base de las decisiones políticas”, ha concluido la directora general de Producciones y Mercados Agrarios.

La jornada de presentación del informe “Aportación social, económica y ambiental de la inversión en mejora vegetal en España” se ha completado con una mesa redonda en la que han participado distintos representes de la cadena agroalimentaria.

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