Los elevados precios de los granos en el mercado interno de estos países y la contracción de la demanda interna (por caída de los ingresos reales) están afectando la producción a la baja.

Brasil

La crisis económica de Brasil sigue afectando al consumo. Desempleo e inflación provocan una contracción de los ingresos reales generando que los consumidores sean más selectivos a la hora de comprar.

En Brasil el crecimiento del consumo de lácteos está muy ligado al crecimiento de los ingresos reales. Entre 2005 y 2014 hubo un incremento significativo del consumo de lácteos por ese motivo. A partir de 2015 la demanda ha caído y la producción viene ajustándose a la baja.

La recuperación de la demanda dependerá de la mejora en las condiciones económicas, en la medida que se generen nuevos puestos de trabajo y mejores los ingresos reales de los consumidores. En 2016 habrá una nueva contracción de la demanda.

Rabobank pronostica que superada la recesión actual, la recuperación será gradual a partir de 2017, pero los niveles de compra de lácteos de 2014 no serán fáciles de alcanzar.

Argentina

Los cambios del nuevo gobierno (reducción de impuestos a las exportaciones y depreciación del peso frente al dólar) mejoraron sustancialemente las exportaciones de soja y granos teniendo un impacto negativo para el sector lechero argentino por el aumento de los precios internos de estos insumos. Esto se traduce en mayores precios de la alimentación, reduciendo el margen operativo de los productores.

Por lo tanto la producción de leche está siendo presionada a la baja en el corto y mediano plazo. A pesar de ello, el precio de la leche al productor se mostró al alza para compenzar los mayores costos. Sin embargo esta situación es compleja para una industria que no ve crecer los volúmenes. Aunque el panorama es más favorable por las nuevas políticas del gobierno y la depreciación de la moneda.

Rabobank señala que la demanda interna de lácteos seguirá chata, dado que la economía aún no se ha recuperado y por los elevados índices de inflación. Por su parte se estima una contracción de la producción para este año.

Fuente: Rabobank

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