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Aunque ya esa una tendencia creciente en los últimos años, el regreso a los pequeños huertos familiares para realizar labores que conjugan la autoalimentación pero también el ocio y el entretenimiento, se ha acelerado tras los meses pasados de confinamiento como consecuencia de la pandemia del coronavirus. Pero ¿qué hortalizas podemos cultivar los jardineros principales? En este pequeño artículo vamos a ofrecer una serie de consejos para plantar hortalizas.

Lo primero que tenemos que analizar es nuestro propio espacio, nuestro propio huerto, conocer las posibilidades que nos ofrece en temas como la calidad del suelo, la presencia de agua, la situación geográfica en lo que a vientos, por ejemplo, se refiere… y una vez que tengamos claras esas condiciones es fundamental aclarar el destino que queremos darle, los objetivos que nos marcamos con él que pueden ir del simple entretenimiento, a la producción de diferentes alimentos para nuestro consumo e incluso conseguir con los resultados que obtengamos de él unos ingresos extras a nuestra economía.

 

CULTIVOS

Hay, evidentemente, una serie de cultivos que por las buena respuesta que dan son especialmente agradecidos para su plantación en nuestro huerto por su buena resistencia a las enfermedades o las plagas, su rápido desarrollo que permite que la recolección se pueda hacer de una forma rápida en el aspecto temporal, su bajo mantenimiento o el pequeño espacio que ocupan durante su crecimiento vegetativo.

La primera de esta podía ser la lechuga por la posibilidad de plantarse en cualquier momento del año y su rápido crecimiento, además necesita pocas horas de luz solar lo que hace que se puedan plantar en zonas muy sombrías aunque si que necesita una humedad constante en la tierra. Algo similar se puede decir de la cebolla, aunque en el otoño la plantación será algo más problemática, por el contrario necesita más sol aunque el agua pierde importancia en su crecimiento vegetativo.

En esta relación de cultivos debemos colocar también a acelgas, rábanos o zanahorias, destacando en el caso de estas que en apenas tres meses desde su plantación ya se pueden recoger. Aunque no podemos cerrar esta apartado sin recordar que no podemos olvidar en nuestro huerto las posibilidades que ofrecen las plantas aromáticas.

           

HERRAMIENTAS

Además, de conocer las propias características de nuestro huerto y algunos de los cultivos que se puedan dar bien en él, especialmente, por la facilidad que tiene su producción, debemos echar una mirada hacia aquellas herramientas que deben ser imprescindibles para trabajar en él.

Hay cuatro herramientas que podemos calificar como básicas. La primera unos buenos guantes que protejan nuestras manos y que nos eviten pinchazos o rozaduras. No podemos olvidar tanto una buena pala como el rastrillo que nos permitirá acondicionar nuestra tierra a las necesidades que tengamos en cada momento, instrumentos estos a los que tendremos que sumar otros dos elementos que son un “clásico” entre las herramientas que debe contar un pequeño huerto, aunque sea de principiantes, la azada y las tijeras de podar.

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