
La Universidad de Jaén ha desarrollado y patentado un nuevo pulverizador de aire que promete transformar la aplicación de productos fitosanitarios en cultivos leñosos como el olivar. El sistema, probado ya en condiciones reales de campo, destaca por reducir de forma drástica tanto el consumo energético como las pérdidas de producto químico durante la pulverización.
Los investigadores aseguran que este nuevo dispositivo consume hasta siete veces menos energía que los sistemas convencionales y consigue dirigir el fitosanitario directamente al follaje, minimizando la dispersión del compuesto químico al suelo o al aire.
La innovación llega en un momento especialmente relevante para el sector agrícola europeo, marcado por el aumento de los costes energéticos, las restricciones ambientales y la presión regulatoria sobre el uso de fitosanitarios.
Un sistema que reduce un 85% el consumo energético
El principal avance del nuevo pulverizador diseñado por el Departamento de Ingeniería Mecánica y Minera de la Universidad de Jaén es su enorme eficiencia energética.
Mientras los pulverizadores convencionales requieren aproximadamente 40 caballos de potencia, equivalentes a unos 30 kilovatios, el nuevo sistema funciona con apenas 6 caballos de potencia, alrededor de 4 kilovatios.
Según explica el investigador Juan Antonio Almazán Lázaro, autor principal del estudio, el cambio es comparable a climatizar un espacio utilizando una sola máquina en lugar de siete.
Esta reducción del consumo energético se consigue gracias a un rediseño completo del flujo de aire.
En lugar de utilizar un gran ventilador central, el sistema incorpora conductos optimizados que llevan el aire directamente hasta la copa del árbol.

Cómo funciona el nuevo pulverizador de baja deriva
El nuevo sistema rompe completamente con el modelo tradicional de pulverización.
Los equipos convencionales proyectan el fitosanitario desde el centro de las calles del cultivo hacia el árbol mediante grandes corrientes de aire. Este método provoca que buena parte del producto termine dispersándose fuera de la planta.
El pulverizador patentado por la Universidad de Jaén utiliza un sistema de aplicación de proximidad.
El aire y el producto químico se transportan a través de conductos que acercan las boquillas directamente a las hojas.
Esto permite reducir al mínimo el recorrido del producto en el aire y evitar que el viento arrastre el fitosanitario fuera del objetivo.

Reducción de la deriva y menor contaminación del suelo
Los ensayos realizados por los investigadores demostraron mejoras muy significativas respecto a los sistemas tradicionales.
Resultados obtenidos en las pruebas de campo
| Indicador | Sistema patentado | Sistema convencional |
|---|---|---|
| Reducción de deriva | 65% | — |
| Reducción de deposición en suelo | 70% | — |
| Producto perdido en el aire | Muy reducido | 49% |
| Producto depositado en el suelo | Muy reducido | 45% |
| Consumo energético | 4 kW | 30 kW |
La denominada “deriva” es uno de los principales problemas de los tratamientos fitosanitarios.
Este fenómeno se produce cuando una parte importante del producto pulverizado no llega a la planta y termina dispersándose en el aire o depositándose en el suelo.
Además del impacto ambiental, esta situación implica pérdidas económicas directas para el agricultor por el desperdicio de producto.
Brazos articulados que se adaptan a cada árbol
Otro de los elementos más innovadores del dispositivo es su capacidad para adaptarse dinámicamente a la arquitectura del cultivo.
El pulverizador incorpora brazos articulados y telescópicos capaces de abrirse, cerrarse, subir o bajar según la forma de cada árbol.
De esta manera, las boquillas siguen con precisión la silueta vegetal y pueden trabajar en calles de entre dos y doce metros de ancho.
El sistema convierte al pulverizador en una estructura flexible que se adapta a la planta en lugar de obligar a la planta a adaptarse al pulverizador.

Ensayos realizados en olivar tradicional de Jaén
Las pruebas de campo se llevaron a cabo en una explotación de olivar tradicional situada en el municipio jienense de Martos.
Los investigadores compararon el sistema convencional y el nuevo prototipo sobre los mismos árboles, de aproximadamente cinco metros de copa y cuatro metros y medio de altura.
Entre cada aplicación se dejaron intervalos de treinta minutos para garantizar condiciones similares.
Los resultados obtenidos confirmaron la elevada eficacia del sistema de guiado de aire desarrollado por la Universidad de Jaén.
Un sistema aplicable a cítricos, viñedos y frutales
Aunque inicialmente el pulverizador se ha diseñado para el olivar, los investigadores aseguran que su configuración ajustable permitirá utilizarlo también en otros cultivos leñosos.
Entre ellos destacan:
- Viñedos
- Cítricos
- Frutales
- Plantaciones arbóreas intensivas
La versatilidad del sistema es uno de los elementos que podría acelerar su implantación comercial en el sector agrícola.
El siguiente paso: sensores LiDAR e Internet de las Cosas
El equipo investigador ya trabaja en nuevas mejoras tecnológicas para el pulverizador.
Entre las futuras incorporaciones destacan:
- Sensores de ultrasonidos
- Sensores de color
- Tecnología LiDAR
- Sistemas IoT para monitorización en tiempo real
Estas herramientas permitirían detectar automáticamente la forma del árbol y ajustar tanto la posición de los brazos como la dosis aplicada en cada momento.
El objetivo final es avanzar hacia una agricultura de precisión todavía más eficiente, automatizada y sostenible.
Un avance clave para reducir costes y emisiones
La patente desarrollada por la Universidad de Jaén representa un avance especialmente relevante para el futuro del olivar y de la agricultura mediterránea.
La combinación de menor consumo energético, reducción de pérdidas de fitosanitarios y disminución del impacto ambiental encaja plenamente con las nuevas exigencias europeas de sostenibilidad.
Además, el sistema responde directamente a dos de los principales problemas actuales del sector:
- El elevado coste energético de la maquinaria agrícola.
- La necesidad de reducir emisiones y contaminación derivadas del uso de fitosanitarios.
Qué significa la deriva en agricultura
La deriva fitosanitaria se define como la parte del producto pulverizado que no alcanza el cultivo objetivo y termina desplazándose por el aire o depositándose fuera de la planta tratada.
Los datos del estudio muestran que los sistemas convencionales pueden perder hasta un 49% del producto en el aire y un 45% en el suelo, mientras que el nuevo pulverizador patentado reduce drásticamente esas pérdidas.
FAQ sobre el nuevo pulverizador patentado por la Universidad de Jaén
¿Cuánto reduce el consumo energético este pulverizador?
El nuevo sistema consume un 85% menos energía que los pulverizadores convencionales.
¿Qué reducción de deriva consigue?
Las pruebas de campo muestran una reducción de la deriva del 65%.
¿Dónde se probaron los ensayos?
Los ensayos se realizaron en un olivar tradicional de Martos, en la provincia de Jaén.
¿Puede utilizarse en otros cultivos?
Sí. El sistema puede adaptarse a cítricos, viñedos y frutales.
¿Qué tecnologías quieren incorporar en el futuro?
Los investigadores trabajan con sensores LiDAR, ultrasonidos e Internet de las Cosas para automatizar el sistema.
Conclusión: un pulverizador que puede redefinir la agricultura de precisión
El nuevo pulverizador patentado por la Universidad de Jaén combina precisión, ahorro energético y sostenibilidad en un único sistema. Los datos obtenidos en campo muestran una reducción del 85% en el consumo energético y una caída drástica de las pérdidas de fitosanitarios por deriva y deposición en suelo.
La incorporación futura de sensores inteligentes y tecnologías de monitorización podría convertir esta innovación en una de las herramientas más relevantes para la agricultura de precisión en cultivos leñosos durante los próximos años.
Referencias
Juan Antonio Almazán Lázaro, Elías López Alba, Luis Felipe Sesé, Francisco-Alberto Díaz Garrido: ‘Design and Field Testing of a Novel Low-Drift Sprayer for Sustainable Crop Protection in Olive Trees’, Smart Agricultural Technology. Marzo de 2026.








