
El Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes de Castilla y León ha denunciado la grave contaminación de las aguas en la Comunidad Autónoma y ha solicitado a la Junta de Castilla y León la adopción de medidas urgentes para hacer frente a este problema. A través de una moción presentada en el Pleno de las Cortes, el PSOE instó a un control más riguroso de la calidad del agua, pero su propuesta fue finalmente rechazada.
Según el procurador socialista Miguel Hernández, es imprescindible garantizar la calidad y cantidad de los recursos hídricos mediante una gestión sostenible, eficaz y eficiente. La contaminación de las aguas subterráneas en Castilla y León alcanza niveles alarmantes, con cerca del 70 % de los acuíferos afectados por nitratos, lo que representa una seria amenaza para el suministro de agua potable y el equilibrio ambiental.
Una situación crítica que requiere acción inmediata
La contaminación por nitratos en Castilla y León se ha convertido en un problema estructural que empeora cada año. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en la Comunidad existen 14 masas de agua subterránea declaradas en mal estado químico, con niveles de nitratos por encima de los 50 mg/l que marca la normativa europea.
El exceso de nitratos proviene principalmente del uso indiscriminado de fertilizantes sintéticos, el vertido de purines generados por la ganadería intensiva, y la utilización de plaguicidas y pesticidas en la agricultura. Estos factores, junto con la falta de un control efectivo de los vertidos, están degradando la calidad de los recursos hídricos en la región.
Además, el problema no solo afecta a las aguas subterráneas, sino también a ríos y embalses que muestran niveles elevados de contaminación, generando zonas de riesgo para el consumo humano y la biodiversidad.
Fondos sin ejecutar y municipios sin depuración
Uno de los puntos más criticados por el Grupo Socialista ha sido la inacción de la Junta de Castilla y León frente a este problema. Según Miguel Hernández, la Comunidad ha recibido en los últimos siete años más de 45.000 millones de euros procedentes del Gobierno de España para mejorar infraestructuras y gestión del agua. Sin embargo, muchos municipios continúan sin depuración, lo que agrava la contaminación de los recursos hídricos.
Actualmente, más de 600 municipios en Castilla y León no cuentan con sistemas adecuados de depuración, afectando a cerca de 250.000 habitantes que carecen de acceso a agua de calidad garantizada. Esta situación incumple la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea, que exige a los Estados miembros garantizar la correcta depuración de las aguas residuales.
Fuentes de contaminación: agricultura y ganadería intensiva
El PSOE ha señalado que, además de la falta de depuración, la expansión descontrolada de la ganadería industrial está incrementando la contaminación de los acuíferos. La proliferación de macrogranjas, junto con el uso intensivo de fertilizantes químicos y plaguicidas, ha generado un impacto negativo en la calidad del agua.
Entre los factores clave de la contaminación destacan:
- Extracciones masivas de agua para riego, lo que reduce los niveles de los acuíferos y altera su composición química.
- Uso excesivo de fertilizantes no orgánicos, con un incremento del 35 % en la última década, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
- Vertidos de purines de explotaciones ganaderas intensivas, que han aumentado un 25 % en los últimos cinco años.
- Impacto de macrogranjas y plantas de biogás, que generan residuos con altos niveles de nitratos y metales pesados.
Estos factores han provocado que en provincias como Valladolid, Palencia, Burgos y Zamora, la contaminación por nitratos alcance niveles de hasta 65 mg/l, superando ampliamente los 50 mg/l que establece la normativa.

Propuestas rechazadas por la Junta
Ante esta situación, el Grupo Socialista propuso en el Pleno de las Cortes una serie de medidas para frenar la contaminación de las aguas. Entre ellas, destacan:
- Refuerzo de los controles de calidad del agua, con más medios humanos y económicos.
- Aplicación rigurosa del Real Decreto 3/2023, reduciendo los límites permitidos de nitratos en el agua.
- Implantación de sistemas de depuración en los municipios que aún carecen de ellos.
- Mayor regulación sobre la ganadería industrial y los vertidos de purines.
- Plan de reducción progresiva del uso de fertilizantes químicos y plaguicidas.
Sin embargo, la moción presentada fue rechazada por la mayoría parlamentaria, lo que ha generado críticas desde el sector agrícola y ambientalista, quienes exigen una mayor implicación del gobierno autonómico.
Consecuencias para la salud y el medio ambiente
El exceso de nitratos en el agua no solo supone un problema ambiental, sino que también tiene graves implicaciones para la salud pública. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo de agua con altos niveles de nitratos puede provocar enfermedades como la metahemoglobinemia infantil o cáncer gástrico.
Además, el fenómeno de la eutrofización –causado por el exceso de nutrientes en el agua– está afectando a los ecosistemas acuáticos, reduciendo la biodiversidad y generando zonas muertas en embalses y lagunas.
Conclusión: un problema que requiere soluciones urgentes
La contaminación del 70 % de las aguas subterráneas en Castilla y León representa un desafío que requiere acción inmediata. A pesar de las advertencias del Grupo Socialista y de los informes científicos, la Junta de Castilla y León sigue sin adoptar medidas contundentes para frenar este problema.
La falta de depuración en cientos de municipios, la expansión de la ganadería intensiva sin control y el uso excesivo de fertilizantes están agravando la crisis hídrica de la región. Sin una respuesta firme por parte del gobierno autonómico, la calidad del agua en la Comunidad seguirá deteriorándose, afectando tanto a la salud pública como al medio ambiente.












