
La fiebre aftosa continúa siendo una amenaza grave para la sanidad animal, la seguridad alimentaria y el comercio internacional. En particular, la cepa SAT1 de la enfermedad ha superado sus límites históricos en África, propagándose hacia países previamente libres de la enfermedad en África meridional, Asia, Europa y Oriente Medio. Esta expansión dinámica resalta la necesidad de mantener una vigilancia global constante y de adoptar medidas adaptadas a la evolución de la situación epidemiológica.
La OMSA hace un llamado urgente a fortalecer las medidas de control y prevención, no solo para salvaguardar la salud animal, sino también para garantizar la seguridad alimentaria y la estabilidad de las economías dependientes del comercio de animales y productos animales.

Notificación temprana y sistemas de vigilancia como herramientas clave
La notificación oportuna y transparente de los brotes de fiebre aftosa es esencial para proteger la sanidad animal a nivel mundial. Gracias a los sistemas de la OMSA, los países pueden notificar rápidamente los brotes, lo que permite una evaluación rápida de riesgos y una respuesta coordinada que fortalece la confianza entre los socios comerciales y facilita la movilización de apoyo técnico.
Además, es crucial implementar sistemas sólidos de alerta temprana, vigilancia continua de riesgos y enfoques científicos basados en el riesgo para anticipar y abordar nuevas amenazas antes de que se conviertan en una crisis.

Compromiso y cooperación internacional: el papel fundamental de la OMSA y la FAO
La OMSA reafirma su compromiso con sus Miembros, brindando apoyo en el fortalecimiento de la preparación, la vigilancia y el control frente a la fiebre aftosa. En este proceso, la cooperación internacional es vital, en particular con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y otros socios a través de la Iniciativa Global de Enfermedades Transfronterizas (GF-TADs). La transparencia, la vigilancia constante y la cooperación regional son esenciales para reducir el impacto de la fiebre aftosa y proteger la sanidad animal, los medios de vida y la seguridad alimentaria a nivel mundial.

Llamado a la acción para los Miembros de la OMSA
En respuesta a la propagación de la fiebre aftosa SAT1, la OMSA recuerda a sus Miembros su obligación de asegurar la notificación oportuna y transparente de los casos confirmados de fiebre aftosa, utilizando el Sistema Mundial de Información Zoosanitaria (WAHIS). Es fundamental incluir información sobre el serotipo y la cepa cuando esté disponible, permitiendo un enfoque más preciso en la gestión de la crisis.
En base a la situación actual del virus, la OMSA recomienda lo siguiente:
- Actualizar las evaluaciones de riesgo nacionales y regionales
Es fundamental ajustar las evaluaciones teniendo en cuenta la distribución cambiante del SAT1, los movimientos de animales y las rutas comerciales. Esto permitirá la adopción de medidas de mitigación basadas en la ciencia, en línea con el Código Terrestre. - Reforzar la vigilancia clínica y la capacidad diagnóstica
Especialmente en las áreas con mayor riesgo de introducción del virus, para garantizar una detección temprana y una respuesta rápida ante brotes. - Realizar la caracterización periódica del virus
Llevar a cabo estudios de genotipificación para monitorear la evolución del virus, detectar el serotipo SAT1 y respaldar decisiones basadas en evidencia científica. - Revisar y ajustar las estrategias de vacunación
Asegurarse de que las vacunas sean eficaces frente a las cepas circulantes, manteniendo un control de calidad continuo. - Fortalecer la preparación y planificación de contingencias
Colaborar con las autoridades nacionales y realizar ejercicios de simulación para evaluar la implementación eficaz de medidas de respuesta. - Coordinar con los Miembros vecinos y redes regionales
Facilitar una respuesta rápida y proporcional ante la propagación del virus.
Apoyo técnico y científico para los Miembros de la OMSA
La OMSA subraya que su red de Laboratorios de Referencia para la fiebre aftosa está a disposición de los Miembros para proporcionar apoyo técnico, incluyendo confirmación diagnóstica, caracterización del virus, correspondencia antigénica y asesoramiento científico. Este soporte es crucial para orientar las estrategias de vigilancia, control y vacunación.
Tabla: Recomendaciones clave de la OMSA para los Miembros
| Acción recomendada | Descripción |
|---|---|
| Actualizar evaluaciones de riesgo | Considerar la distribución cambiante del SAT1, los movimientos de animales y las rutas comerciales. |
| Reforzar la vigilancia clínica y diagnóstica | Asegurar la detección temprana y respuesta rápida en las áreas de mayor riesgo. |
| Realizar caracterización periódica del virus | Monitorear la evolución del virus y detectar el serotipo SAT1 de manera temprana. |
| Revisar estrategias de vacunación | Asegurar la eficacia continua frente a las cepas circulantes y controlar la calidad de las vacunas. |
| Fortalecer la preparación y planificación de contingencias | Colaborar con autoridades nacionales y realizar ejercicios de simulación. |
| Coordinar con redes regionales | Apoyar respuestas rápidas y proporcionales ante emergencias. |
Conclusión
La propagación internacional de la fiebre aftosa (SAT1) resalta la necesidad urgente de colaboración internacional, vigilancia constante y acciones coordinadas para mitigar su impacto. La OMSA hace un llamado a sus Miembros para que tomen medidas proactivas y transparentes en todos los niveles para garantizar la sanidad animal global y la seguridad alimentaria.







