
La campaña de aceite de oliva 2025/2026 en España deja un escenario relevante y estratégico para todo el sector agroalimentario, con cifras que confirman una reducción significativa de la producción respecto a las previsiones iniciales y a la campaña anterior. Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el mercado entra en una fase marcada por la incertidumbre productiva, pero con una comercialización sólida.
Una producción de 1,29 millones de toneladas: descenso respecto a previsiones
La producción final de aceite de oliva en España para la campaña 2025/2026 se situará en torno a 1,29 millones de toneladas, lo que supone:
- Un 9 % menos que la campaña anterior
- Un 6 % por debajo de la estimación inicial (1,37 millones de toneladas)
Este ajuste confirma que las previsiones iniciales, basadas en los aforos autonómicos al inicio de campaña, han tenido que revisarse a la baja debido a factores externos que han condicionado el desarrollo del cultivo.
Evolución de la producción en la campaña 2025/26
La campaña puede considerarse prácticamente finalizada, dado el ciclo productivo del olivar y los datos disponibles hasta el mes de marzo. Este cierre anticipado permite consolidar una fotografía bastante precisa del ejercicio.

El clima, principal responsable del descenso productivo
El factor determinante en la reducción de la producción ha sido la situación agroclimática adversa durante los meses clave de la campaña.
Entre diciembre y febrero se registraron:
- Lluvias persistentes
- Rachas de viento intensas
- Condiciones desfavorables en amplias zonas olivareras
Estas circunstancias provocaron:
- Retrasos en la recolección
- Dificultades logísticas en campo
- Pérdida de fruto en determinadas zonas
- Daños directos en la aceituna
Como consecuencia, el rendimiento final ha quedado por debajo de lo esperado, afectando al volumen total producido.
Comparativa con las estimaciones iniciales
Al inicio de la campaña, el Ministerio proyectaba una producción de 1,37 millones de toneladas, una cifra que situaba el ejercicio en niveles similares a la campaña anterior.
Sin embargo, la evolución climática obligó a ajustar dichas previsiones, evidenciando una de las principales debilidades estructurales del sector: su alta dependencia de las condiciones meteorológicas.
Comercialización sólida pese al descenso productivo
Uno de los aspectos más destacados de la campaña ha sido el buen ritmo de comercialización del aceite de oliva, que se ha mantenido dinámico durante todo el ejercicio.
Esto implica que:
- La demanda ha respondido de forma consistente
- El mercado ha absorbido la oferta disponible
- La rotación del producto ha sido elevada
Esta situación será determinante en los próximos meses para definir el equilibrio del mercado.

Existencias finales: previsión a la baja
El comportamiento positivo de las ventas, combinado con una menor producción, tendrá un impacto directo en el cierre de campaña.
Las estimaciones actuales apuntan a que:
- Las existencias finales serán inferiores a las de la campaña anterior
- Podría generarse una mayor tensión en el mercado
- Se abre la puerta a ajustes en precios y estrategias comerciales
Este escenario refuerza la importancia de la gestión de stocks y la planificación estratégica por parte de operadores y productores.
Tabla resumen de la campaña 2025/26
| Indicador | Campaña 2025/26 | Variación |
|---|---|---|
| Producción total | 1,29 millones t | -9 % interanual |
| Estimación inicial | 1,37 millones t | -6 % vs previsión |
| Situación de mercado | Comercialización alta | Positiva |
| Existencias finales | A la baja | Menores que 2024/25 |
Claves estructurales del sector del aceite de oliva
Más allá de los datos coyunturales, esta campaña vuelve a poner sobre la mesa varios elementos estructurales:
- Dependencia climática elevada
- Necesidad de modernización en recolección
- Importancia de la planificación logística
- Relevancia de la gestión de riesgos
El sector continúa mostrando resiliencia, pero también evidencia la necesidad de adaptarse a un entorno cada vez más variable.
Preguntas frecuentes sobre la campaña 2025/26
A continuación, se responden algunas de las dudas más habituales sobre la evolución del mercado del aceite de oliva en España:
¿Cuál ha sido la producción total de aceite de oliva en 2025/26?
Se sitúa en aproximadamente 1,29 millones de toneladas.
¿Por qué ha bajado la producción?
Principalmente por condiciones climáticas adversas, como lluvias persistentes y viento, que han afectado a la recolección y al fruto.
¿Cómo ha sido la comercialización?
Ha mantenido un ritmo positivo y constante durante toda la campaña.
¿Habrá menos aceite disponible al final de campaña?
Sí, se prevé que las existencias finales sean inferiores a las del año anterior.
¿Qué impacto puede tener en el mercado?
Podría generar tensión en precios y en la disponibilidad, dependiendo de la evolución de la demanda.
Perspectivas: un mercado condicionado por clima y demanda
La campaña 2025/2026 confirma que el aceite de oliva sigue siendo un sector altamente sensible a factores externos, especialmente climáticos. Sin embargo, el buen comportamiento del mercado demuestra que existe una demanda sólida capaz de sostener el sector incluso en escenarios de menor producción.
El equilibrio entre producción, comercialización y existencias será clave en los próximos meses para definir la evolución de precios y la estabilidad del mercado.








