Coincidiendo con la celebración de Biocultura en Barcelona se ha presentado la plataforma "Spain is Bio".

Durante esta presentación se ha asegurado que España es el país de la UE que cuenta con mayor superficie de cultivo ecológico, lo que pone de manifiesto su potencial exportador y supone un aval para las empresas que quieren exportar. Pero el freno para hacerlo en condiciones es la fuerte atomización del sector, donde numerosas empresas compiten de manera independiente, aunque  la relación calidad/precio de los productos sea actualmente inmejorable.

“Somos el quinto productor mundial “bio”, y eso debería aprovecharse para mejorar la imagen de nuestros productos orgánicos fuera de nuestras fronteras”, señala Ángeles Parra, directora de BioCultura. Parece que ha llegado el momento de poner en marcha una estrategia diferente, que consiste en que los operadores se unan para promocionar conjuntamente la “Marca BioEspaña”. 

Esa es la idea que llevó hace unos meses al grupo de consultores G6 Consulting a crear Spain is Bio, una asociación empresarial que agrupa a empresas españolas registradas como operadores ecológicos y facilitarles la promoción y comercialización internacional mediante acciones de marketing. “El consumo de productos ecológicos está ya muy extendido en países del norte y centro de Europa, aunque en España estamos todavía lejos de esos niveles. Pero si a los operadores se les ayuda a exportar, sin duda el sector crecerá mucho más”, declaran los responsables de Spain is Bio. 

La Asociación Vida Sana, organizadora de BioCultura, que ya viene facilitando la presencia de empresas españolas en ferias internacionales como BioFach, vio con muy buenos ojos la colaboración con Spain is Bio. “La plataforma nació con la vocación de agrupar a empresas registradas como operadores ecológicos”, señala Ángeles Parra durante la presentación del proyecto de internacionalización de Spain is Bio que se ha celebrado en BioCultura. “Nos hemos unido con ellos porque podemos ayudar a las empresas a establecerse en el exterior. Al principio, estaremos en ferias de Suecia y Alemania, y lo ampliaremos después a Japón, EEUU o Emiratos Árabes, donde el consumo de productos bio tiene un futuro asegurado”, subraya Ángeles Parra.

Para Alejandro Hernández, responsable de Internacionalización de Spain is Bio, “buscamos efectividad y reducción de costes en acciones en grupo, participando en ferias y misiones comerciales, y aprovechando las ayudas públicas y de financiación, todo ello bajo una estrecha colaboración con un solo interlocutor profesional”. 

Por su parte, Carlos del Pozo, vicepresidente de Spain is Bio, insiste en lo necesario que para las pequeñas y medianas empresas que quieren exportar lo hagan con garantías asociándose para tener así más poder de negociación con distribuidores extranjeros”. El lobby bio podría así dar sus primeros pasos. 

La cuota mínima para estar asociado a Spain is Bio es de 28 euros mensuales para empresas y autónomos de hasta 19 trabajadores; y de 50 euros a partir de los 20 trabajadores. Los servicios se personalizan en función de las características y necesidades de cada empresa.